Samsung Galaxy S6 Edge, análisis completo

Lo mejor

  • Rendimiento
  • Diseño
  • Calidad de la cámara
  • Resolución y nivel de contraste de la pantalla
  • Carga inalámbrica integrada
  • Peso y ergonomía

Lo peor

  • Ciertos reflejos en pantalla
  • Funciones de la pantalla curva escasas
  • Precio elevado
  • Sin ranura para tarjetas microSD
  • Huellas y efecto espejo de la carcasa
Imagen frontal de Samsung Galaxy S6 Edge

Galaxy S6 Edge Samsung

Nota de análisis

90
  • Especificaciones

    Sistema operativo Android 5.0.2
    Tamaño 5.1 pulgadas
    Resolución 2560x1440
    Cámaras 16.0/5.0 mpx
    Capacidad 2600 mAh
    Memoria Interna 32 GB, 64 GB, 128 GB
Unboxing S6 Edge, en vídeo

Cambio radical

Tras hacerse mucho de rogar e ir allanando el camino durante los últimos meses, Samsung por fin ha decidido dar a su público lo que estaba pidiendo a gritos.

El rendimiento y la potencia son cualidades innatas a todos los primeros espadas del fabricante coreano, pero sus incondicionales pedían algo más, un salto de calidad en forma de diseño y nuevos materiales que les permitiera competir en igualdad de condiciones en todos los terrenos.

Una renovación radical capaz de tapar todas las fisuras ante posibles ataques. Bienvenidos al análisis del Samsung Galaxy S6 Edge.

Galería de fotosSamsung Galaxy S6 Edgever las 40 fotos

Diseño

Diseñado desde cero, aunque sin abandonar algunas reminiscencias de anteriores versiones y algunas referencias a la competencia, por qué no decirlo. El cuerpo unibody del Samsung Galaxy S6 Edge está fabricado de una sola pieza de aluminio cromado flanqueado por cristal Corning Gorrilla Glass 4 en ambas caras, que le proporciona una alta resistencia a arañazos y golpes.

Samsung Galaxy S6 Edge

Hay que reconocer que el salto del plástico a materiales más nobles le ha sentado realmente bien al nuevo Galaxy S6 Edge; las sensaciones sobre la mano son excelentes y se percibe, desde el primer momento, que estamos ante un smartphone premium de gama alta.

Dicen que “para estar guapo hay que sufrir”, algo que Samsung se ha tomado al pie de la letra en el diseño unibody del S6 Edge, en el que se han quedado por el camino elementos como la ranura para la tarjeta de memoria o la tan publicitada resistencia a polvo y agua, a la que personalmente, y es sólo una opinión, nunca he dado excesivo valor.

Galería de fotosCómo es por dentro el Samsung Galaxy S6 Edgever las 6 fotos

Además, la batería del S6 Edge no es extraíble y la gente de iFixit, que se ha dedicado a destriparlo, dice que su reparación es realmente complicada. ¿Compensa? Personalmente creo que sí.

Samsung Galaxy S6 Edge

Es y se percibe muy ligero, sólo pesa 132 gramos, y el cuerpo está perfectamente optimizado (142.1 x 70.1 x 7.0 mm) ya que no se siente voluminoso pese a su generosa pantalla de 5.1 pulgadas y se maneja cómodamente con solo una mano. De hecho, es poco más grande que un iPhone 6 con pantalla de 4,7 pulgadas.

Samsung Galaxy S6 Edge

Aunque, sin lugar a dudas, la característica más llamativa del Galaxy S6 Edge es su pantalla curvada QHD de 5,1 pulgadas. Una curvatura que afecta a ambos laterales y que se crea mediante un proceso especial de templado a 800 grados. Algo que ya pudimos ver en el Galaxy Note Edge, pero que en este caso se implementa de forma diferente.

Si en el Note Edge, la pantalla se curva únicamente en el lado derecho; en el caso de la pantalla del Samsung S6 Edge la curvatura afecta a ambos lados, pero sin añadir las filas adicionales de píxeles. Es decir, los laterales redondeados no añaden más resolución a la pantalla ni permite tantas funcionalidades extra como el Note Edge.

En la parte inferior de la pantalla se ubican los habituales controles táctiles y el botón de inicio, que pese a que mantiene su forma ovalada ha sufrido una profunda actualización. Ahora es más sólido y, lo más importante, incorpora un nuevo sensor de huellas que ha evolucionado de forma significativa.

Ahora el sensor de huellas del S6 Edge funciona igual que el Touch ID de Apple, ya no es necesario arrastrar el dedo, basta con colocarlo encima y si establecemos una comparación directa observamos que la respuesta es más rápida que la del sensor dactilar de Apple.

A nivel estético, tal vez la parte trasera sea la menos agraciada del conjunto. Desaparecen las estilizadas curvas de la parte frontal y nos encontramos con una superficie totalmente plana que hace que toda la atención se centre en un único elemento: la cámara.

Una cámara muy voluminosa –flanqueada por el flash LED y el sensor de pulsaciones– que sobresale hasta 1,5 milímetros de la planta de teléfono, algo que entendemos como inevitable para poder dar cabida a una óptica más potente, pero que además de romper la estética del Samsung Galaxy S6, hace que éste se balancee en cierto modo cuando lo manejamos estando apoyado sobre una mesa o superficie plana.

Samsung Galaxy S6 Edge

Bajo el cristal trasero añade la lámina reflectante que da color al S6 Edge, que está disponible en cuatro colores: negro zafiro, blanco perla y dorado platino, al que se suma un verde esmeralda exclusivo.

Unos colores que se alteran dependiendo de la forma y la intensidad con la que incidida la luz sobre la superficie, además de añadirse un efecto tipo espejo muy peculiar. En nuestro caso, el negro torna a azul con la luz directa.

Samsung Galaxy S6 Edge

Un curioso efecto que no dejará indiferente a nadie. En mi caso tengo que reconocer que si tuviera que decantarme por un color me quedaría con el blanco.

No sólo para evitar ese efecto espejo que no termina de “matarme”, también para disimular un poco. Y es que el Samsung Galaxy S6 Edge, pese a la supuesta capa antihuellas del cristal, es un imán para las huellas desde el primer contacto, algo que puede deslucir de cara a los más exigentes.

Samsung Galaxy S6 Edge

Cómodo de manejar con una sola mano, los botones de volumen se ubican en el lado izquierdo, y el botón de encendido en la parte derecha, dejando la ranura para la tarjeta Nano SIM –extraíble mediante un pequeño “pincho”–, para la parte superior junto al emisor de infrarrojos (puedes usar el smartphone como mando a distancia con Peel).

Samsung Galaxy S6 Edge

La disposición de elementos en la parte inferior recuerda a la vista en el iPhone 6, con un único altavoz en la parte inferior derecha que, aunque potente, no está en disposición de competir con el sistema BoomSound de HTC, que recientemente hemos podido probar en el análisis del HTC One M9.

Samsung Galaxy S6 Edge

En la parte superior e inferior de la estructura de aluminio encontramos un par de pequeñas bandas de plástico, encargadas de aislar las antenas. ¿Os suenan? Efectivamente… aunque hay que reconocer que Samsung lo hace de una forma más discreta y más elegante.

Pantalla

Samsung siempre ha presumido de tener algunas de las mejores pantallas del mercado, algo que parece haber refrendado con la pantalla QHD Super AMOLED de 5,1 pulgadas del Samsung Galaxy S6. 

La resolución de pantalla, 2.560x1.440 píxeles, iguala a la del Note 4 pero al tratarse de una pantalla más pequeña de 5,1 pulgadas, la densidad de puntos por pulgada es superior, nada menos que 577 ppp. Por lo que pese a compartir resolución, la nitidez de la pantalla del Samsung Galaxy S6 Edge debería ser algo mayor.

Samsung Galaxy S6 EdgeSamsung Galaxy S5 frente a Samsung Galaxy S6 Edge

Y decimos debería porque en un cara a cara las diferencias no son tan apreciables como se podría presuponer. Se percibe una ligera mejoría al comparar patrones de resolución, pero en un uso cotidiano las diferencias son casi inapreciables.

Un aspecto significativo que debe hacernos meditar sobre la necesidad real de resoluciones tan altas en la pantalla de un smartphone, tal vez con QHD hayamos llegado al límite.

Incluso voy un poco más allá, la pantalla Super AMOLED Full HD o la misma pantalla Retina del iPhone 6, en lo que a definición se refiere, no desmerecen en exceso frente a la pantalla QHD de este S6 Edge.

Pese que en este análisis del Galaxy S6 Edge le hemos dedicado mucho tiempo a comparar, la conclusión es que se necesita tener muy buena vista para apreciar esa mejora en la nitidez, aun teniendo en cuenta el considerable aumento de píxeles por pulgada.

Samsung Galaxy S6 Edge

Ojo, esto no debe ser tomado como una crítica, en la experiencia real de uso, la pantalla Super AMOLED de 5,1 pulgadas QHD del S6 Edge es notable y en ella Samsung ha sabido explotar al máximo todas las virtudes de la tecnología Super AMOLED.

Incluso no es descabellado afirmar que nos encontremos ante una de las mejores pantallas del mercado en términos de definición, contraste, gamut de color (aunque para mis preferencias es demasiado cálida) y visibilidad en exteriores, un aspecto, este último, en el que se comporta, por cierto, bastante bien.

Samsung Galaxy S6 Edge

No soy muy amante de los fríos números del laboratorio, prefiero dejarme guiar siempre por mis percepciones personales, pero reconozco que es la forma más justa de comparar diferentes dispositivos. En el caso concreto de S6 Edge, como se puede comprobar en la tabla adjunta, llama la atención que los números del colorímetro no refrendan las sensaciones personales:

 Galaxy
S6 Edge
Note 4iPhone 6Galaxy S5iPhone 5SHTC One M9
Resolución2.560x1.4402.560x1.4401.334x7501.920x1.0801136 x 6401.920x1.080
Gamut (RGB)105,50%140%98,40%99,90%97,70%95,9%
Brillo (cd/m2)296,75389,46422,37433,26413,47343,16
ContrasteMuy altoMuy altoMuy altoMuy alto725:1879:1

 

Pantalla Edge ¿para qué sirve?

Mientras que en el Samsung Galaxy Note Edge la pantalla curvada añadía funciones adicionales más que interesantes, en el Galaxy S6 Edge su presencia es, al menos de momento, bastante más testimonial.

Aquí las curvaturas laterales son mucho menos pronunciadas, por lo que no pueden utilizarse, por ejemplo, como pantallas auxiliares permanentes para el acceso rápido a las aplicaciones más utilizadas, como ya pudimos comprobar en el análisis del Galaxy Note Edge.

Samsung Galaxy S6 EdgeEn el Note Edge, la pantalla lateral añade una resolución extra de 160 líneas verticales y puede funcionar de forma independiente.

Las funciones de la pantalla curva del Galaxy S6 Edge se limitan a poder visualizar un menú con acceso directo a nuestros cinco contactos favoritos si deslizamos el dedo de fuera hacia dentro, o ver notificaciones u otras informaciones como el tiempo, los resultados deportivos o la información bursátil, cuando la pantalla está apagada y el teléfono suspendido.

Samsung Galaxy S6 Edge

Para ello simplemente hay que deslizar suavemente el dedo por el borde e ir pasando los diferentes paneles, que son configurables y puedes descargar de la tienda de aplicaciones de Samsung, aunque de momento las opciones son todavía escasas. Además, la pantalla Edge puede configurarse como reloj de mesilla de noche.

Samsung Galaxy S6 Edge

Dejando a un lado su incuestionable valor estético y las funciones asociadas, que considero, de momento, escasas y poco impresionantes, he ido percibiendo una serie de contratiempos con el uso que me hacen cuestionarme seriamente si la pantalla curvada es una ventaja o no para este S6 Edge.

Más curvas significan inexorablemente nuevos ángulos de incidencia de la luz, lo que se traduce en un mayor número de reflejos en pantalla. De hecho, es muy común encontrarse reflejos que recorren de arriba a abajo todo el lateral.

Samsung Galaxy S6 Edge

Además, al observar la pantalla de forma totalmente frontal se percibe un ligero ensombrecimiento y cambio de tonalidad de color en los extremos de ambos laterales, que resulta más o menos evidente dependiendo del tipo de imagen o contenido que estemos visualizando.

Por otro lado, en la lectura vertical, si el documento o página web justifica en exceso el texto, los inicios de frase se curvan ligeramente generando un efecto algo molesto a la hora de leer.

Sin duda, pequeños inconvenientes, que sumados pueden hacer al usuario decantarse por un Samsung Galaxy S6 en lugar del S6 Edge.

Hardware y rendimiento

El hardware fue una de la grandes sorpresas en la presentación de los nuevos Galaxy S6, por primera vez Samsung abandonaba Qualcomm como fabricante de procesadores para su modelo franquicia a favor de sus propios procesadores, en concreto un Exynos 7420 con arquitectura de 64 bits y proceso de fabricación de 14 nanómetros.

El procesador Exynos del Samsung Galaxy S6 Edge cuenta con ocho núcleos divididos (cuatro Cortex A57 a 2,1 GHz + cuatro Cortex A-53 a 1,5 GHz) con GPU Mali-T760MP8 y 3 GB de memoria RAM.

Samsung Galaxy S6 Edge

Con estas premisas había pocas dudas sobre el rendimiento de este S6 Edge. El terminal “vuela”, y permite mover sin problemas las aplicaciones y juegos más exigentes, incluso en modo multitarea. Tan sólo con algunas tareas de edición de vídeo he logrado percibir alguna pequeña ralentización y sobrecalentamiento significativo.

Samsung Galaxy S6 Edge

Porque, pese a ir sobrado de rendimiento, es posible “sacarle los colores” al S6 Edge. Hablando claro, el terminal se calienta –concretamente en la parte superior izquierda si miramos desde la parte trasera, zona en la que se encuentra el procesador, por cierto– cuando es sometido a procesos exigentes, aunque en la misma línea que otros unibody de gama alta como el Apple iPhone 6.

En los benchmark del Samsung Galaxy S6 Edge, poco que decir. En AnTuTu, tal vez el tets más conocido y que realiza un media general de rendimiento, se posiciona muy por delante de todos sus rivales, siendo la ventaja con el HTC One M9 –coetáneo suyo– casi sonrojante. 

Galería de fotosBenchmark Samsung Galaxy S6 Edgever las 6 fotos

A modo de referencia, en la siguiente tabla puedes ver un pequeño resumen comparativo frente a algunos de sus principales competidores:

 Galaxy S6 EdgeiPhone 6HTC One M9Google Nexus 6Galaxy Note 4
AnTuTu (rendimiento general)70.727-43.23549.55540.020
Geekbench 3 (procesador)1454 / 47041.633 / 2.9281.080 / 3.9721.045 / 3.2191.093 /3.188
3D Mark Ice Storm Unlimited (rendimiento gráfico)21.33117.23822.17723.00814.350

En Geekbench de un solo núcleo no logra, sin embargo, adelantar al iPhone 6, mientras que se posiciona como el más rápido en el análisis multinúcleo.

En lo referente al apartado gráfico, la GPU Mali-T760MP8 no consigue arañar tantas diferencias, posicionándose incluso ligeramente por debajo del HTC One M9 o el Nexus 6 de Google.

Almacenamiento

Una de las decisiones más antipopulares de Samsung en el S6 Edge ha sido suprimir la ranura para tarjetas de memoria microSD.

Samsung justifica esta decisión en la popularización de los servicios de almacenamiento en la nube –incluye 100 GB de espacio en OneDrive de Microsoft– y el aumento de la memoria interna, ya que el S6 Edge está disponible 32, 64 y 128 GB con un nuevo tipo de almacenamiento flash universal UFS 2.0.

Un tipo de estándar que utilizan los SSD, y que según Samsung ofrece un acceso hasta 2,7 veces más rápido que la memoria interna convencional de la que incorpora, por ejemplo, el Galaxy S5 y cerca de 12 veces más rápido que las tarjetas de memoria, además de consumir la mitad de energía.

Batería y conectividad

La autonomía de la batería es siempre una de las grandes preocupaciones de los usuarios finales a la hora de cambiar de terminal. Sin embargo, los fabricantes parecen más ocupados en intentar seducirnos con diseños más estilizados y livianos que en la mayoría de ocasiones se consiguen sacrificando el espacio para la batería.

En esta toma de contacto del Samsung Galaxy S6 Edge, la duración de la batería se puede catalogar de correcta: un día de uso moderado, extensible al día y medio/dos reduciendo drásticamente las interacciones. En definitiva, nada nuevo en este tipo de smartphones.

Cabe indicar que ciertos procesos se mostraron como auténticos devoradores de batería, con una mención especial a la grabación de vídeo, un auténtico depredador de energía. Aunque en general todas las funciones asociadas a la cámara resultaron realmente voraces. Por cierto, olvídate de hacer fotos cuando el umbral de batería llegue al 5%.

Samsung Galaxy S6 Edge

Esto no pone en entredicho los esfuerzos de Samsung por reducir el consumo energético. Un día de uso teniendo que mantener una pantalla con resolución 2K junto a un procesador de 8 núcleos con una batería de tan sólo 2.600 mAh, es una mejora loable –recordemos que la batería del S6 Edge tiene menos capacidad incluso que la del Galaxy S5 (2.800 mAh)– y demuestra el buen trabajo realizado por Samsung en su SoC Exynos, al que acompaña una memoria RAM muy bien optimizada y el nuevo almacenamiento UFS 2.0 más eficiente.

Benchmark Samsung Galaxy S6 Edge

En caso de extrema necesidad, dispone de un modo de Ultrahorro de energía que dobla la autonomía de la batería del Samsung Galaxy S6 Edge, pudiendo llegar hasta los dos días a base de desactivar ciertas funcionalidades, reducir el rendimiento del procesador y pasar la pantalla a escala de grises.

Samsung Galaxy S6 Edge

En las pruebas de laboratorio realizadas para este nuestro test del Samsung Galaxy S6 Edge, la batería se mantuvo en condiciones de uso intensivo detrás de su predecesor. Mientras que el S5 alcanzó las 10 horas y 42 minutos horas, su sucesor se quedó en 9 horas y 42 minutos. Muy por detrás de las 11 horas y 11 minutos del HTC One M9, y se sitúa en la misma línea que el iPhone 6.

A modo de compensación el S6 Edge dispone de una función de carga ultrarrápida que devuelve hasta un 30% de energía a la batería en tan sólo 10 minutos. Para ello es indispensable utilizar el adaptador de serie Adaptive Fast Charging, que puede variar el voltaje de salida entre 9,0V y 1,67 A o 5V y 2,0A) incluido en la caja.

Samsung Galaxy S6 Edge

Como ya comentábamos la batería no es reemplazable, al menos de forma sencilla. Hasta ahora Samsung no ha facilitado cifras oficiales, aunque los últimos rumores apuntan a que el precio del cambio de batería podría rondar los 45 dólares, y podrá ser reemplazada en un día.

Además, integra sistema de carga inalámbrica Qi compatible con el estándar PMA, lo que significa que podremos utilizar, además de la base de carga de Samsung, otras bases de carga inalámbrica como las que está empezando a añadir Ikea a su productos o, incluso, las de Nokia.

En la prueba del Galaxy S6 Edge la carga completa de la batería dura algo más de una hora, mientras que si utilizamos la base de carga inalámbrica el proceso de dilata hasta las 3 horas, sin opción de carga ultrarrápida.

Poco o nada se le puede pedir más en cuanto a conectividad se refiere a este S6 Edge: USB  2.0, soporte 4G hasta 300 MBps, WiFi 802.11ac de doble banda (2.4G+5GHz) MIMO (múltiples antenas en paralelo), Bluetooth 4.1 y NFC.

Software

Como no podía ser de otra forma, el sistema operativo del Samsung Galaxy S6 Edge es Android 5.0 con la capa de personalización habitual del fabricante coreano, TouchWiz.

Aunque en esta ocasión, y en comparación con versiones anteriores, TouchWiz ha sido implementada de una forma mucho más sutil, elegante y, sobre todo, menos intrusiva. 

Samsung Galaxy S6 Edge

Las aplicaciones o bloatware de marca se han reducido drásticamente y las que se han añadido resultan interesantes y útiles, como el nuevo Smart Manager, una interfaz unificada que permite el acceso rápido a las funciones más importantes: estado de la batería, almacenamiento libre, uso de la memoria RAM o el acceso al software antivirus integrado de McAfee. Así como su optimización pulsando un solo botón.

Incluye Facebook, WhatsApp e Instagram preinstalados y las app de Google permanecen unificadas en una única carpeta, al igual que las aplicaciones en la nube de Microsoft: OneDrive, OneNote y Skype.

En total son unos 8 GB de la memoria de almacenamiento del Galaxy S6 Edge ocupados entre el sistema operativo y las aplicaciones preinstaladas, los que supone poco más de 1 GB más en comparación con una versión stock de Android como la del Nexus 6.

Benchmark Samsung Galaxy S6 Edge

El funcionamiento de la nueva interfaz es en general muy fluido y no desmerece frente a las versiones de stock, aunque manteniendo los iconos y la organización de ajustes y menús habitual en la gama Galaxy, tal vez algo de Material Desing no le hubiera venido mal, cuestión de gustos.

El S6 Edge ofrece además algunos extras exclusivos, asociados a la curvatura de la pantalla. A los accesos directos comentados anteriormente, cuando el teléfono está boca abajo sobre una mesa los laterales se iluminan del color asociado a cada uno de los 5 contactos favoritos, pudiendo rechazar automáticamente la llamada sólo con tapar el sensor de pulsaciones ubicado junto a la cámara, e incluso mandar un mensaje de texto personalizado a la persona que nos está llamando.

Benchmark Samsung Galaxy S6 Edge

Cámara

Tras un intenso trabajo de campo con la cámara del Samsung Galaxy S6 Edge se percibe desde el primer momento el gran trabajo y el esfuerzo que ha puesto Samsung en este campo.

La cámara principal incluye sensor CMOS de 16 megapíxeles, el mismo que su predecesor, pero con apertura de f1,9, y estabilizador de imagen óptico similar al que ya incorporan Lumia 930 y 830, y el iPhone 6 Plus de Apple.

Benchmark Samsung Galaxy S6 Edge

Un estabilizador óptico que resulta realmente útil en situaciones de poca luminosidad donde se necesitan tiempos de exposición más largos.

La cámara puede activarse en tan sólo 0,7 segundos simplemente pulsando dos veces el botón de inicio. Una opción que una vez que te acostumbras resulta realmente práctica.

El sistema de enfoque es realmente rápido, y el retardo de disparo es de sólo 0,3 segundos, algo más lento que el iPhone 6 (0,12 segundos), pero tan ínfimo que resulta imposible darse cuenta de ello.

El modo cámara del S6 Edge cuenta con un sistema de auto enfoque en movimiento, enfoque selectivo para un control más preciso de la profundidad de campo, modo panorámico mejorado, un nuevo modo de fotografía virtual con el que es posible capturar objetos en 360 grados, y los habituales filtros fotográficos que tanto suelen gustar.

Galería de fotosImágenes tomadas con el Samsung Galaxy S6 Edgever las 32 fotos

Además, incorpora un modo PRO que, pese que no ser compatible con RAW, permite controlar algunos parámetros avanzados, como la profundidad de campo o Bokeh, el balance de blancos, la sensibilidad ISO, la compensación de la exposición, o el área de medición de la luminosidad.

Galaxy S6 Edge vs iPhone 6

La cámara frontal de los nuevos Galaxy S6 ha visto aumentada su resolución hasta los 5 megapíxeles, y presenta el mismo rango de apertura que la principal (f1,9). Sin duda, una gran mejora frente a los 2 megapíxeles (f2.4) del S5.

En cuanto a las grabaciones de vídeo, el S6 Edge puede grabar vídeo UHD 4K (3840 x 2160) a 30fps, e incorpora modo de grabación a cámara lenta  a 240 fps con una resolución máxima de 1280x720 píxeles, lo que le iguala a los iPhone 6 de Apple. La duración máxima de la grabación es de 5 minutos en cada modo.

Galaxy S6 Edge vs iPhone 6

El resultado es una cámara sobresaliente que se maneja con soltura en condiciones complicadas donde otros no dan la talla. En situaciones con poca luz, sin flash, la cámara del Samsung Galaxy S6 ofrece imágenes brillantes y nítidas, con un nivel de ruido por debajo de, por ejemplo, el iPhone 6 Plus, y a la altura del titán fotográfico Lumia 1520.

Galaxy S6 Edge vs Nokia 1520

Es situaciones más “agradecidas” las diferencias se acortan aunque el S6 Edge destaca por mantener un nivel muy alto en todas las circunstancias. Es muy rápido a la hora de capturar las imágenes, incluso en HDR, y como pequeño inconveniente destacaría que la gama cromática es demasiado cálida, lo que lleva a que en ocasiones parezca que estamos utilizando algún tipo de filtro. 

Con la cámara frontal Samsung se ha dado cuenta del gran poder que tienen los selfies en la actualidad y la ha dotado de un sensor de 5 megapíxeles y una óptica extremadamente luminosa que compite, cara a cara, con la cámara Ultrapixel frontal de HTC One M9, y deja en ridículo al iPhone 6.  

Conclusiones

La primera vez que tuve en mis manos el Samsung Galaxy S6 Edge quedé gratamente impresionado, incluso lo primero que se me pasó por la cabeza es que este modelo terminaría canibalizando en ventas al Galaxy S6.

En términos generales, al margen de su precio y de una ligera rabia al comprobar que Samsung, pese a disponer de todas las herramientas para evitarnos acudir al cargador cada noche, ha priorizado el diseño a la autonomía, no podemos echar nada en cara al nuevo Galaxy con pantalla curva.

Samsung Galaxy S6 Edge

Su fluidez de manejo y rendimiento son sobresalientes; la pantalla, de las mejores del mercado; y la cámara casi no tiene competencia en lo que a rapidez, luminosidad y definición se refiere.

El precio del Samsung Galaxy S6 Edge parte de los 849 euros para la versión de 32 GB, pasando por los 949 euros, si optas por el almacenamiento de 64 GB, o los 1.049 euros si quieres los 128 GB. Mientras, el precio del Samsung Galaxy S6 normal, sin pantalla curvada, se reduce en 150 euros para cada una de las versiones, una diferencia con respecto al S6 Edge que más de uno considerará determinante para decantarse por uno u otro modelo.

Benchmark Samsung Galaxy S6 Edge

En definitiva, Samsung ha puesto todas sus cartas sobre la mesa para impresionar, emocionar y rentabilizar su última apuesta en el mercado móvil. Ahora solo queda esperar la respuesta y el veredicto de los usuarios, los auténticos responsables del éxito o fracaso de un producto como el Galaxy S6 Edge.

Nuestra valoración

  • Diseño99/10
  • Pantalla99/10
  • Hardware1010/10
  • Software99/10
  • Cámara99/10
  • Batería66/10
  • Conectividad1010/10
  • Calidad/precio88/10