Samsung QLED Q8C, análisis y opinión

Lo mejor

  • Diseño elegante y calidad de materiales
  • Mando a distancia
  • Conectividad
  • Nivel de brillo
  • Tiempo de respuesta
  • Definción y nivel de detalle
  • Escalador de imagen
  • Sistema antirreflejos

Lo peor

  • Precio elevado
  • Modo HDR+ para contenido no nativos
  • Pequeñas fugas de luz
  • Problemas de calentamiento en el One Connect 

Nota de análisis

91
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Características y Ficha Técnica

Marca:
Samsung
Modelo:
QE55Q8CAMTXXC
Tipo:
Televisor
Dimensiones:
122.5 x 70.5 x9.8 cm
Peso:
20 kg
Tamaño pantalla:
55"
Resolución de pantalla:
3840 × 2160
Tipo de pantalla:
LCD LED
Relación de aspecto:
16:9
Entradas AV:
4 x HDMI
Salidas de audio:
Óptica
Cámara / control por gestos y voz:
Control por voz desde el mando a distancia
Soporte wifi / DLNA:
Sí / Sí
Tecnología 3D:
No
Precio de lanzamiento:
€ 2699.00

Aunque de forma mucho más discreta a lo acontecido hace unos años con la tecnología 3D -sin que nadie se sienta ofendido y en la humilde opinión de un servidor: “una de los mayores estafas de la historia reciente de la tecnología”- en la actualidad estamos asistiendo a uno de esos puntos de inflexión que periódicamente se dan en el mundo de la televisión.

Ya lo vivimos con el paso del CRT al plasma, el reinado de los LCD o el salto al Full HD. En la actualidad son varios los factores confluentes que otorgan al tiempo actual una importancia vital en el futuro devenir de las tecnologías de la imagen: 4K, HDR, OLED y Quantum Dots, conforman un espectacular póker que cambiarán nuestra forma de ver la televisión, en este caso de forma literal, para siempre.

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Durante la últimas semanas he tenido la oportunidad de probar y convivir a diario con un Samsung QLED Q8C, un televisor de 55 pulgadas con panel curvo de la Serie 8 de la firma coreana, una de sus gamas de televisores más premium.

Un cuidado diseño, junto con las últimas tecnologías en imagen y sonido para uno de los televisores más atractivos y vistosos del mercado. Con un precio de oficial de 2.699 euros el nivel de exigencia será muy alto, ¿estará a la altura? Te lo contamos en esta review y análisis de Samsung QLED Q8C, en concreto la versión QE55Q8CAMTXXC con pantalla curva de 55 pulgadas.

QLED, LED, OLED... ¿Qué es todo esto?

Un buen punto de partida antes de afrontar una prueba como la de este Q8C de Samsung es echar un vistazo a este vídeo en el que te explicamos en qué consiste exactamente la tecnología QLED que utilizan los televisores Samsung como el que estamos analizando.

En esta ocasión nos encontramos con la tercera generación de Quantum Dots o Puntos Cuánticos, una evolución de la tecnología LCD LED con la que Samsung y otros fabricantes como Sony o incluso la propia LG -recordemos, principal valedor y fabricante de paneles OLED- pretenden plantar cara a los Diodos Orgánicos de Emisión de Luz, atacando a su línea más débil: estabilidad de color, niveles de brillo y desgaste de los píxeles, además de otros aspectos algo más secundarios cuando hablamos de estas gamas de producto como son el precio y los altos costes de fabricación.

La principal novedad de esta nueva generación de Quamtum Dots que Samsung ha decidido abreviar bajo la nomenclatura QLED reside fundamentalmente en dos factores: la nueva retícula en forma de ojo de polilla de su panel, capaz de absorber la luz minimizando los reflejos, y el nuevo recubrimiento metálico de los Quamtum Dots con el que se consigue optimizar la gestión de la luz reduciendo el consumo energético además de una mejora exponencial en los nivel de brillo -con picos de hasta 1500 nits- y color, logrando alcanzar el 100% del espectro DCI-P3.

 

Instalación y diseño

Elegante y cuidado, así se podría definir en sólo dos palabras el diseño de este QLED Q8C de Samsung. Tras los grandes avances realizados en los últimos años en este apartado por los fabricantes, con unos marcos de pantalla reducidos a la mínima expresión, aparentemente parecen pocas las mejoras posibles en este aspecto por lo que son los pequeños detalles los que marcan las diferencias.

Estamos ante un televisor curvo -una característica de la que hablaré más adelante en el apartado de calidad de imagen- por lo que para su colación en pared es necesario un kit de montaje especial, en mi caso opté por la clásica peana la solución en mi opinión más acertada para este tipo de pantallas curvadas.

televisor curvo QLED Samsung

En montaje es sencillo, aunque dado el tamaño de la pantalla y su peso (unos 20 kilos sólo el panel) son necesarias al menos dos personas para evitar sustos. Una vez sobre el soporte y colocados los tornillos oportunos el televisor se muestra muy estable pese a contar con un único eje de sujeción -por si las moscas y pensando en las casas con niños pequeños Samsung dispone de un sistema anclaje en pared para evitar que el televisor pueda volcar hacia delante, aunque no lo considero necesario-.

¿Qué es HDR?

Una vez colocada podemos apreciar con más precisión la ausencia de casi total de marcos y cómo la marca coreana ha conseguido aprovechar al máximo la superficie de pantalla teniendo incluso que desplazar el nombre de la marca -que hace las veces de indicador luminoso de estado- a un pequeño saliente en la zona inferior.

detalle televisor curvo QLED Samsung

El marco de la pantalla está fabricando en aluminio pulido, mientras que la parte trasera pese a ser de plástico simula con bastante acierto un acabado metálico en color gris. Una zona posterior que gracias a las dos tapas: una para ocultar los tornillos del soporte y otra para las conexiones, permanece totalmente lisa con la salvedad de los agujeros de ventilación de la zona superior por la que se entreve parte del sistema retroiluminación cuando el televisor está encendido.

colgar QLED Samsung

La necesidad de un sistema de iluminación artificial hace que no podamos hablar de un televisor extra delgado como sus homólogos OLED -algo que pudimos comprobar hace unas semanas en el análisis del LG OLED W7 -con menos de un centímetro de profundidad- aunque sinceramente me parece un detalle poco destacable, máxime tratándose de una pantalla curva que pensamos colocar sobre una peana.

He visto y probado muchos televisores a lo largo de mi carrera, y puedo afirmar que tras este análisis del QLED Q8C de Samsung que estamos ante una de las pantallas más bonitas que he visto nunca, aunque claro está, para gustos los colores, y las teles.

Conectividad

Las nuevas generaciones de le televisores poco o nada tiene que ver ya con lo que la mayoría tenemos en casa, y la maraña de cables saliendo de la parte trasera del televisor ya son cosa del pasado. Siendo sinceros deberíamos decir que se han desplazado fuera de la pantalla má sbien, ya que los cables, al menos de momento, son inevitables.

Samsung apostó por One Connect hace ya algunos años para sus televisores más premium, y el tiempo le ha dado la razón. Desplazar parte de la electrónica y conectividad a una pequeña caja fuera de la pantalla no sólo ha permitido diseños más estilizados y atractivos visualmente, también una mayor flexibilidad y libertad de uso. ¿Quién no ha tenido que pelearse para conectar un HDMI palpando casi a ciegas la parte trasera de su televisor?

De la pantalla únicamente surgen el cable de corriente y un fino cable óptico, casi transparente, que sirve como punto de unión entre el panel y One Connect. Ambos cables se disimulan mediante una tapa en la parte inferior trasera de la pantalla y un pasacables oculto en el interior de la peana.

En One Connect encontramos todas las conexiones necesarias y esperadas, además de la indispensable conectividad inalámbrica WiFi y Bluetooth. Indicar que en esta versión la caja necesita de alimentación independiente, es decir, tanto la pantalla como el One Connect cuenta con su propio cable de alimentación.

One Connect Samsung QLED

La ausencia de sistema ventilación activo permite que no se genere ningún ruido, lamentablemente tampoco impide que la temperatura y el calor generado se dispare, siendo incluso muy apreciable al tacto, lo que obliga a que la caja tenga que ser colocada en una zona con una buena ventilación haciendo más complicado que pueda pasar desapercibida a la vista.

Las opciones de red permiten streaming desde dispositivos DLNA dentro de la red y los puertos USB se pueden utilizar para grabar desde el sintonizador TDT de TV, o para reproducir archivos multimedia de todo tipo de formatos.

Calidad de imagen

Antes de comenzar a hablar de la calidad de imagen de esta serie Q8C de Samsung pienso que es importante indicar que no creo que justo enfocar este análisis como un cara a cara entre Quantum Dots y OLED, ambas tecnologías presentan sus fortalezas y debilidades, y utilizan sus armas en busca de un objetivo común: la mejor calidad de imagen. Luego entrarán en juego múltiples factores, unos más subjetivos que otros, pero no creo que criticar o alabar a uno u otro signifique irremediablemente ensalzar o menospreciar al contrario.

televisor curvo QLED Samsung

Una vez sentada las bases es momento de ponernos en materia. El modelo analizado incorpora un panel curvo LCD LED de 55 pulgadas con una resolución 4K Ultra HD (3.840 x 2.160 píxeles) compatible con contenidos HDR10, HDR10+ y HLG. El panel está rodeado por un ligero marco negro de unos 5 milímetros que lo separan del borde metálico, por lo que la superficie útil de la pantalla es casi total.

Para dar vida a las imágenes incorpora un sistema de retroiluminación Edge Led, que por ende permanece iluminado de forma constante, para mitigar los posibles efectos negativos la pantalla introduce un sistema de control de la iluminación por zonas (local dimming) bastante efectivo pero que no evita que en se produzcan ciertas fugas puntuales cuando objetos de brillo elevado se muestran en zonas oscuras.

analisis TV curva QLED Samsung

Tal es el caso de los subtítulos, o en los cortes de formato, donde las bandas negras muestran un negro no tan puro como los más exigentes esperarían. El efecto se agudiza si el objeto se mueve de forma rápida por la imagen.

televisor curvo QLED Samsung

Pese a todo hay que ser muy “puntilloso” para percibir algún grado de incomodidad ante estos leves detalles. El nivel de contraste es sobresaliente, la curvatura de la pantalla junto la estructura antirreflejos en forma de “ojo de polilla” reducen el nivel de reflejos de forma sorprendente, lo que ayuda a la percepción de un negro intento y profundo incluso en un entornos muy iluminado, permitiendo disfrutar de una buena sesión de cine sin la necesidad de oscurecer el salón o bajar las persianas.

modos de imagen QLED Samsung

Siempre había visto con cierta reticencias “marketinianas” los televisores curvos, siento esta la primera vez que he podido analizar en un entorno real este tipo de paneles. Sigo pensando que su aporte es prescindible, pero si he podido percibir una ligera mejora de los ángulos de visión frente a las versiones de pantalla plana, permitiendo que la zona óptima de visualización -que en pantallas de gran formato se limita a la perpendicular absoluta- ligeramente más amplia. No esperes milagros tampoco, a partir de los 50 grados comienzan a lavarse ligeramente colores, pero algo es algo.

A la hora de reproducir contenido SDR (Standard Dynamic Range) el televisor nos ofrece la posibilidad de emular la experiencia de HDR mediante el procesamiento HDR de la marca, marcado dentro del menú de imagen como HDR+. Personalmente, y tras muchas pruebas, desaconsejo esta opción para los no iniciados ya que se trata de un procesado de imagen muy agresivo que dispara de forma artificial el nivel de brillo para aumentar la gama de color, lo que provoca un efecto rebote en forma de colores artificiales y blancos absurdamente brillantes.

configuración para expertos televisor QLED

Por contra los más puristas verán aquí un mundo de posibilidades ya que activar el rango dinámico para imágenes no nativas HDR el televisor permite un variado número de opciones de corrección de color, permitiendo una configuración 100% personalizada y optimizada, incluso de forma individual para cada fuente de vídeo. En mi caso me llevó varios días -sí, leíste bien- lograr una configuración óptima para mis gustos personales, pero finalmente logré lo que andaba buscando.

retroiluminación samsung QLED

Aunque tranquilo, no hace falta ser un experto ni malgastar horas en esta tarea, con las configuraciones básicas, y sin necesidad de activar el procesado HDR los resultados son más que satisfactorios: alto nivel de contraste y brillo, colores ligeramente saturados marca de la casa (que se pueden solucinar con unos ligeros cambios desde el modo experto), degradados extremadamente suaves incluso en tonalidades oscuras y contornos bien definidos sin efecto dentado.

No en vano estamos en mi opinión -y tras un detallado análisis de este QE55Q8CAMTXXC de la serie Q8C de Samsung-, ante el televisor con mejor sistema de escalado visto hasta la fecha. Ojo, tampoco hace milagros, es necesario un mínimo de “material” para poder trabajar. Con señales SD de TDT el resultado es el esperado, es decir, malo, muy malo. Pese a ello, y aunque te cueste creerlo, es mejor de lo esperado teniendo en cuenta la resolución y tamaño del panel.

¿Qué es 4K HDR y por qué es tan importante en la nueva generación de televisores

Con señales TDT HD la cosa cambia, el resultado es más que notable si tenemos en cuenta que el televisor tiene la complicada tarea de inventarse tres de cada cuatro píxeles de la imagen. Buenos degradados y un nivel de detalle sorprendente preciso que ha conseguido que algunos mitos cinematográficos y televisivos hayan descendido a la categoría de simples mortales.

Aunque si de verdad queremos ver de qué es capaz este televisor curvo Q8C UHD de Samsung que estamos analizando necesitamos una señal de calidad. Y es que el televisor alcanza su cumbre visual si le obsequiamos con una señal UHD 4K HDR donde por fin puede sacar a relucir los 1.500 nits de brillo que promociona el fabricante.

televisor curvo QLED Samsung

La experiencia visual resulta impactante con un nivel de detalle abrumador, llama sobre todo la atención lo bien que es capaz de gestionar el televisor tal "subidón" de brillo sin desvirtuar los colores, manteniendo unos degradados suaves incluso en las tonalidades oscuras.

Por desgracia no todo es perfecto, las bandas negras de formato en películas y series se muestran ligeramente blanquecinas al entrar en funcionamiento el modo HDR, algo que resulta más perceptible en la zona superior, lo que afecta negativamente al contraste de la imagen. Además se repiten las fugas de luz antes comentadas cuando un elemento brillante se muestra sobre fondo oscuro, un efecto que se intensifica si la sala está a oscuras.

Al respecto del modo HDR echo de menos algún tipo de indicación precisa y evidente en pantalla (aunque sea brevemente) que indique que el modo está activo -algún tipo de logo en la información del contenido, por ejemplo-. Es cierto que visualmente es muy apreciable, pero con ciertos contenidos pueden entrar dudas, ya que Netflix o Amazon Prime, al menos de momento, no hacen demasiado por publicitar sus películas y series HDR. En este sentido me ha resultado un poco rebuscado poder conocer aspectos como la resolución de la imagen, el bitrate o si está activado el modo HDR.

Smart Hub televisor curvo QLED Samsung

Sonido

El estilizado diseño de la pantalla hace que resulte físicamente imposible pode dotar a esta nueva generación de televisores de un buen sistema de sonido, no se puede tener todo.

Pese a ello el sistema de audio integrado en este Q8C -4.2 canales con una potencia total de 60W- resultará suficiente para la mayoría de mortales, no esperes graves que te dejen pegado al asiento ni diálogos cristalinos, pero sí un buen trabajo en las frecuencias medias que consiguen un sonido equilibrado con la suficiente potencia como para poder disfrutar de películas de forma más que convincente.

Sonido televisor curvo QLED de Samsung

No obstante el añadido de al menos una buena barra de sonido parece casi indispensable para completar la gran experiencia visual que nos ofrece la pantalla, máxime si tenemos en cuenta el precio del televisor.

Smart TV y experiencia multimedia

Pese a que desde hace tiempo ya es posible manejar prácticamente cualquier televisor desde la pantalla del nuestro smartphones el mando a distancia sigue siendo el medio predilecto para interactuar con nuestros televisores, y todo apunta a que hasta que no se produzca un cambio generacional seguirá estando con nosotros, por lo que resulta llamativo como ciertos fabricantes desprecian este elemento incluso en sus gamas más altas

Por suerte no es el caso, ya que One Remote es posiblemente el mejor mando a distancia que he probado nunca. Más allá de sus materiales nobles y elegante diseño me fascina su simplicidad y como es capaz de conseguir, pese a contar con unos poco botones, no eches en falta ningún funcionalidad de cualquier mando convencional lleno de coloridos botones.

One remote, mando a distancia Samsung QLED

No sólo eso, el mando es capaz de adaptarse a la fuente conectada, funcionando como mando universal de cualquier dispositivo externo conectado al televisor. En mi caso he podido interactuar con el televisor, el TiVo de Vodafone y un Apple TV sin necesidad de cambiar de mando, una gozada.

La puesta en marcha del televisor es instantánea, sin tiempos de carga ni espera, así como el funcionamiento de toda la interfaz. 

En cuanto a la interfaz, Samsung continúa con su apuesta por Tizen, su sistema operativo propio para crear su entorno Smart TV. El Samsung Smart Hub de este QLED Serie Q8C es una evolución de lo visto en las generaciones anterior. Desechadas ya las interfaces invasivas llenas de cuadros, aplicaciones y opciones, Samsung se centra en un diseño minimalista en forma de barra ubicada en la parte inferior.

televisor inteligente QLED de Samsung

La barra consta de dos módulos, uno principal totalmente configurable con los accesos a las aplicaciones de nuestra elección, además de los accesos rápidos a ajustes y fuentes externas. Una vez posicionados sobre una aplicación, servicio o opción de configuración se despliega el segundo bloque inmediatamente encima con las diferentes posibilidades.

televisor inteligente QLED de Samsung

Me encanta la integración con aplicaciones como Netflix permitiendo el accesos directo a los últimos contenidos vistos, novedades y tendencias, sin tener que pasar por la interfaz principal del servicio de vídeo en streaming.

Netflix televisor inteligente QLED de Samsung

Su funcionamiento es muy fluido y cuenta con todas las aplicaciones de uso habitual como YouTube, Netflix, HBO o Amazon Prime, además de las apps de los principales canales de televisión y juegos, con la opción de Steam Link que permite enviar los juegos desde el PC a la pantalla del televisor sin necesidad de cables.

descargar apps en el televisor inteligente QLED de Samsung

Mención breve para el control por voz, una opción aparentemente llamativa que pronto pasa desapercibida simplemente por la falta de construmbre. Tengo que decir que funciona bastante bien y resulta práctico para cambiar de canal, acceder a las aplicaciones sin tener que buscarlas en el menú o encender un dispostivo externo simplemente diciendo su nombre, incluso la uso más de lo que esperaba -sobre todo para dar saltos muy grandes de canal-, pero también que se me olvida muy amenudo que el control por voz está disponible. 

Conclusión

Si hay algo que me ha dejado claro el análisis del televisor con pantalla curva QE55Q8CAMTXXC de la serie Q8C de Samsung es que en tecnología nunca puedes afirmar con rotundidad que algo está acabado o al límite de sus capacidades de desarrollo.

Es lo que muchos pensaban de de la tecnología LCD para televisores, que por lo que he podido comprobar no sólo parece tener margen de mejora, también consiguen posicionarte como una alternativa muy factible a los televisores OLED.

Tal vez los negros no sean tan profundos, y se perciban ciertas fugas de luz que limitan la fuerza de los negros, pero se compensa con otros muchos aspectos en los que iguala e incluso supera a sus homólogos OLED.

El nivel de brillo es sorprendente, con colores intensos y degradados suave y detallados, así como el tratamiento antirreflejos de panel, efectivo como nunca antes habíamos podido ver en un televisor.

El mayor inconveniente como casi todo lo bueno viene a la hora del precio, nada menos que 2.699 euros, aunque es un aspecto en el que ambas tecnología compiten casi a la par. ¿Resulta caro visto lo visto? Sí y no, está claro que no estamos ante una pantalla para todos los bolsillos, pero aquellos que busquen un televisor premium verán compensado con creces cada euro invertido.

Diseño
10
Conectividad
9
Calidad de imagen
9
Reescalado
9
Ángulos de visión y reflejos
9
Tiempo de respuesta
9
Sistema operativo
9
Mando a distancia
10
Sonido
7
Calidad / Precio
9