Curiosidades y anécdotas del calendario

La necesidad de medir el tiempo es tan antigua como el hombre. Cuando éramos cazadores, el tiempo se medía por la migración de los animales que formaban nuestra dieta y por los frutos que aparecían en determinadas épocas del año. Por esa razón los primeros calendarios fueron lunares, ya que las fases de nuestro satélite son una forma bastante evidente de notar el paso del tiempo. Por supuesto, la salida y puesta del Sol también formaban parte de las medidas.