Curiosidades y anécdotas del calendario

Con la agricultura, medir el tiempo de forma precisa se convirtió en una cuestión de supervivencia. Varios pueblos se convirtieron en grandes conocedores de la astronomía y desarrollaron calendarios cada vez más precisos. La posición de las estrellas en el cielo, las ya mencionadas fases de las Luna que se repiten cada 28 días e, incluso, las sombras de objetos, fueron utilizadas para para dividir el tiempo en horas, días, meses y años. Muchos de los monumentos de las grandes civilizaciones de la antigüedad fueron diseñados como enormes relojes y calendarios. Llegaron a utilizarse para predecir eclipses y otros fenómenos naturales, lo que servía para demostrar la divinidad de los gobernantes. Por ejemplo, que los faraones egipcios “ordenaban” al río Nilo que creciera, inundando vastas zonas que serían fértiles una vez que las aguas se retiraran.