Fitsby: la app para obligarte a ir al gimnasio

Fitsby: Oblígate a ir al gimnasio

Si algún día una civilización extraterrestre analizara nuestros patrones de conducta actuales, se enfrentarían a un dilema tan grande como el que afronta la supercomputadora Mira - BlueGene\Q simulando el universo para intentar entenderlo mejor. ¿A qué me refiero? A la extraña costumbre del ser humano de matricularse en el gimnasio, acudir durante dos o tres semanas y, pasado ese tiempo, no volver a visitarlo en mucho, mucho tiempo. Para acabar con esa extraña costumbre, y con la culpabilidad que uno siente siempre que hace algo así, nace Fitsby, la app para obligarte a ir al gimnasio. Y, ¿qué mejor manera de conseguirlo que convirtiéndolo en un juego?

El planteamiento de Fitsby es muy sencillo: te das de alta en el servicio, instalas la app y, o bien creas una competición con un grupo de amigos, o te apuntas a alguna de las que se organizan en el servicio. En ese momento cada competidor tendrá que indicar cuánto dinero (real, sí) pagará si pierde el juego. A este respecto, el servicio recomienda apuestas de entre 10 y 30 dólares. Una vez empezada la competición, cada uno de los participantes tendrá que llevar el móvil cada vez que vaya al gimnasio para hacer check-in (de manera similar a Foursquare) y, permanecer en el mismo un mínimo de 45 minutos. Y así día tras día tras día... hasta llegar a la fecha que se haya definido en el juego. En ese momento, el dinero apostado por todos los participantes se repartíra entre los tres miembros más constantes del equipo. El resto, por su parte, se sentirán culpables por no haber ido de manera tan regular al gimnasio y harán el firme propósito de ser más constantes de entonces en adelante.

Por hora Fitsby, la app para obligarte a ir al gimansio se encuentra en fase beta cerrada, es decir, que sólo es posible descargar la app y apuntarse al servicio mediante una invitación. Así que si quieres probarlo no esperes ni un segundo, visita su página web, apúntate a la lista de espera y, desde este momento hasta que recibas la invitación, ve recuperando el hábito de ir regularmente a entrenar. Yo termino de escribir esto y me marcho corriendo... ¡a ver si llego a la clase de pilates de las 11.30!