Watch Dogs más realista gracias a Kaspersky Lab

Watch Dogs aprovecha el know how de Kaspersky Lab

Watch Dogs cuenta la historia de Aiden Pearce, un hacker brillante cuyo pasado criminal le ha llevado a vivir una violenta tragedia familiar

A modo de venganza, Pierce sale a la caza de aquellos que hicieron sufrir a su familia. Durante el juego, el personaje tendrá que hackear una gran variedad de dispositivos como smartphones, cámaras de seguridad, ordenadores y cajeros automáticos entre otros para acceder a diferentes datos y lugares que le permitan seguir adelante en el videojuego. Con Watch Dogs, el jugador podrá utilizar Chicago como un arma definitiva para llevar a cabo su venganza.

El equipo de desarrollo de Watch Dogs recurrió a los expertos de seguridad de Kaspersky Lab a principios de 2013, poco después de que la compañía de seguridad publicara su informe sobre el descubrimiento de Octubre Rojo.

Esta campaña de ciberespionaje dirigida contra organizaciones diplomáticas, centros de investigaciones científicas y organismos gubernamentales en varios países fue capaz de robar datos de los sistemas informáticos, recopilar información de dispositivos móviles, grabar audio si el sistema disponía de un micrófono, hackear webcams y enviar toda la información a los servidores de los ciberdelincuentes. 

Por aquel entonces, el juego Watch Dogs estaba prácticamente finalizado y los desarrolladores estaban puliendo el guión para que se viera más realista.

Es aquí es donde el equipo de expertos de Kaspersky Lab se unió al desarrollo del videojuego para aportar sus conocimientos sobre seguridad y hacer el argumento de la historia más auténtico.

“Ubisoft es bastante precisa en cuanto a la predicción de futuras amenazas y sobre cómo pueden ser las ciudades dentro de cinco o diez años”, afirma Vitaly Kamluk, analista senior de malware de Kaspersky Lab. “Muchos de los hackeos del videojuego se han convertido en realidad. Además, transmite muy bien lo que podría suceder si el control de los sistemas informáticos termina en las manos equivocadas. El jugador puede aprovechar ese control y ver cómo causa dificultades a las personas que están a su alrededor e incluso herirlas o matarlas".

La mayoría de los hackeos del juego son sistemas de control automatizados que se ven comprometidos. Esta es una tendencia relativamente nueva que comenzó hace varios años con la aparición de Stuxnet, un troyano que atacó los sistemas de control industrial de una central nuclear iraní e inutilizó y rompió los equipos informáticos de las instalaciones.