Argus permite a personas ciegas ver formas y colores

Esquema general de Argus

Un dispositivo conocido como el Argus y desarrollado a lo largo de 20 años por oftalmólogos y científicos en la Universidad de California del Sur y la compañía Second Sight (Estados Unidos) le permite a los pacientes que hayan sufrido un deterioro severo en su retina volver a distinguir formas, contornos y en algunos casos, colores.

En la mayoría de los casos, los pacientes que utilizan estas gafas sufren de una condición conocida como retinitis pigmentosa: una enfermedad genética degenerativa que desgasta las células fotorreceptoras y que no pueden procesar la luz de los objetos en imágenes. Los pacientes que utilizan esta ayuda visual gozaban del sentido de la visión hasta que su condición les impidió ver. Para quienes lo han utilizado, significa crear una memoria visual que se contrapone a los recuerdos y las imágenes del pasado que todavía se conservan en la mente. 

Argus fue aprobado por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) en febrero pasado y su comercialización iniciará en centros médicos seleccionados, incluyendo a la universidad que colaboró en su desarrollo. 

La combinación de hardware y software permiten que el milagro de ver sea una realidad. El centro del dispositivo es una red de 60 electrodos que se implantan en la retina de un paciente el que a su vez, debe llevar unas gafas similares a las Google Glass, equipadas con una cámara de vídeo y un procesador de señales digitales de Texas Instruments.

El procesador DSP; un componente común en dispositivos electrónicos de consumo masivo; convierte la luz captada por la cámara en patrones de actividad eléctrica los cuales se transmiten de forma inalámbrica a un receptor conectado a la red de electrodos. Estos electrodos son en realidad pequeñas agujas de vidrio que estimulan células nerviosas dentro de la retina. Gracias a esta estimulación se produce la acción de "ver". 

Aquellos pacientes cuyo nervio óptico se encuentre severamente deteriorado o cuya deficiencia óptica no permita que se estimulen las células nerviosas dentro del globo ocular no pueden utilizar este tipo de ayuda. 

Un problema que tienen los científicos es el uso del hardware. Debido a las fuertes regulaciones en Estados Unidos que impiden cambios en equipos de uso médico sin un largo proceso de ensayos y aprobaciones, los desarrolladores se encuentran utilizando hardware con más de 10 años de antiguedad, aunque esperan mudarse a un procesador ARM o un procesador DSP más avanzado para procesar las imágenes. La solución a este predicamento es a través del uso de software más reciente.

Por ello, Second Sight se encuentra desarrollando una plataforma de software llamada Acuboost que permitiría actualizar modelos anteriores del equipo de la misma forma que se actualiza un sistema operativo. Este paso es crucial debido a la naturaleza del dispositivo, que requiere un implante y por consiguiente una cirugía bastante invasiva para el paciente. Con la posibilidad de simplemente llevar a cabo una actualización de software, se beneficiarían tanto los pacientes que ya tienen el implante y pacientes nuevos. 

Actualmente, la compañía está trabajando en una serie de algorítmos que mejoren la resolución, el enfoque que se le puede dar a una imagen y la posbilidad de hacer zoom sobre un objeto en particular. Por ahora, el software presente en el equipo ajusta el brillo de manera automática y permite reconocer colores. Teóricamente, las células que detectan colores deberían estar muertas en estos pacientes pero más de uno ha informado que puede distinguir colores primarios, lo que ha llevado a los investigadores a repensar los algorítmos de colores que puede desarrollar en el futuro. 

Se espera que en el futuro la tecnología pueda ayudar a pacientes con degeneración macular e incluso, implantarla en el cerebro para que se pueda tratar la ceguera sin importar qué tipo de deficiencia sea. 

Estas gafas significan un paso más allá del dado por Google Glass recientemente, con la app para reconocimiento de objetos OpenGlass. Tal vez haya que ver los gadgets como éstos bajo una óptica menos destructiva

Fuente: Wired

Fuente de imagen: Second Sight