Creador de Doom acusado de robar código para Oculus Rift

John Carmack, creador de Doom, acusado de robar código e ideas de iD y Zenimax, para llevárselas a Oculus Rift.

Para cualquier jugador de videojuegos veterano, John Carmack es Dios.

Prácticamente, el inventor de los FPS (juegos de disparos en primera persona), que veinte años después aún dominan las listas de ventas con títulos como Call of Duty, Battlefield, o Titanfall.

Creador de Doom y cofundador de la mítica compañía iD, Carmack fue uno de los responsables de sacar a los videojuegos de la planitud de las 2D, para sumergirlos en la tercera dimensión, las vistas en primera persona, y los combates multijugador a través de red.

Considerado uno de los mejores programadores del mundo, su decisión de abandonar iD para formar parte del equipo de desarrollo de las gafas de realidad virtual Oculus Rift, supuso el espaldarazo definitivo a este novedoso proyecto.

De hecho la propia compañía ZeniMax, dueña de iD, lo considera responsable de que gracias a su habilidad como programador, Oculus haya conseguido su objetivo de acercar a las masas la realidad virtual. La causa de que Facebook haya pagado 2.000 millones de dólares por esta tecnología.

Y por tanto, ha decidido denunciar a John Carmack y Oculus, porque considera que el primero se ha llevado código e ideas de su antigua compañía, que ha utilizado para desarrollar Oculus Rift.

La polémica está servida.

Anciana cumple deseo antes de morir con Oculus Rift

Según recogen en Gametrailers, ZeniMax escribió una carta a Oculus, un mes antes de la adquisición de Facebook, en donde indicaba que "John Carmack tomó inapropiadamente propiedad intelectual del ZeniMax". También afirma que "ha sido gracias a los esfuerzos del señor Carmack, usando tecnología que desarrolló durante muchos años, y perteneciente a ZeniMax, que Oculus Rift pasó de ser un proyecto de garaje, a una realidad viable".

Oculus asocia esta denuncia a la lluvia de millones provenientes de la compra de Facebook: "Es desafortunado que cuando ocurren este tipo de transacciones comerciales, alguien surja con ridículas y absurdas reclamaciones. Tenemos intención de defender vigorosamente a Oculus y a sus inversores".

El propio John Carmack ha respondido en Twitter: "Ningún trabajo que he realizado en toda mi vida ha sido patentado. Zenimax posee el código que he escrito, pero ellos no son dueños de la realidad virtual".

Viene a decir que sus ideas son suyas, y que cuando las ponía en forma de código eran de ZeniMax, pero que si ahora escribe nuevo código para Oculus Rift en base a sus ideas, ZeniMax no tiene ningún derecho sobre él.

Sus antiguos jefes no piensan igual.

Parece que es otro de esos casos que se resolverá en los tribunales...