Un dispositivo podría cargar la batería con el movimiento

Sistema carga la bateria andando

Un equipo de investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) está desarrollando un dispositivo que podría generar la energía eléctrica necesaria para cargar la batería del smartphone y de otros aparatos gracias a movimientos habituales y rutinarios, como caminar.

El sistema en el que está trabajando este grupo de científicos se basa en principios electroquímicos que permiten obtener la energía mediante la flexión de sus componentes, que son láminas de metal y polímero superpuestas.

Para funcionar, el generador flexible integra dos hojas finas de aleaciones de litio, separadas por una capa de polímero poroso empapado con electrolito líquido. Cuando las láminas se doblan, los materiales producen una diferencia de presión que generan el voltaje. 

A diferencia de las baterías recargables, que toman la corriente para almacenarla y luego liberarla, este método transforma la energía mecánica directamente en electricidad. 

Generador flexible del MIT

Hasta ahora, la mayoría de los dispositivos diseñados para generar electricidad a través del movimiento estaban basados bien en el efecto triboeléctrico, que aprovecha la fricción para obtener energía, o bien en el efecto piezoeléctrico, que son cristales que producen voltaje cuando se doblan o se comprimen por el cambio de presión.

Sin embargo, el nuevo sistema resulta más eficaz para aprovechar los movimientos de las actividades humanas. Gracias a los materiales que lo componen, el generador puede ser flexible, lo que permite que se adapte al cuerpo a la perfección, que pueda integrarse en todo tipo de dispositivos wearables y que sea menos propenso a romperse.

Como sólo es necesaria una ligera flexión para que se produzca el voltaje, el nuevo dispositivo que carga la batería con el movimiento puede ser ligero y colocarse en un brazo o una pierna durante las actividades rutinarias.

Otro sistema integrado en las zapatillas carga la batería mientras andas

Los prototipos que han creado los investigadores del MIT han demostrado que mantienen sus propiedades después de muchos ciclos de flexión, por lo que es un sistema muy estable y durable. Además, emplea una tecnología similar a las baterías de iones de litio, de manera que su producción masiva podría resultar muy económica.  

Sus creadores consideran que el generador tiene un enorme potencial para muchas aplicaciones, entre las que se encuentran la electrónica flexible, los sensores, los dispositivos portátiles, interfaces hombre-máquina, robótica o piel artificial, entre otros.