Guía definitiva para comprar un frigorífico nuevo, bueno y barato

Guía definitiva para comprar un frigorífico

El ser humano, al menos una vez en la vida, debe pasar una prueba de fuego que servirá para medir su integridad como persona.

La muerte del frigorífico o, según los expertos, el apocalipsis de la cocina. Hemos recopilado los mejores consejos y trucos en esta guía definitiva para comprar un frigorífico nuevo, bonito y barato sin morir en el intento. 

Tu frigorífico acaba de morir, sí, pero al menos tu sigues vivo. Y ten en cuenta que hasta tu peor enemigo tendrá que lidiar algún día con algo parecido, así que tranquilo, sé fuerte y no dejes que la inútil nevera amargue tu existencia. Eso sí, te va a tocar  -o regalar si eres un buen samaritano- bastante comida.

Hasta los más amateurs intuyen que lo primero a la hora de comprar un frigorífico es medir el hueco donde irá colocado en la cocina. Pero no basta con medir la altura: una nevera demasiado ancha se puede quedar atrapada para siempre en la puerta de casa o del ascensor. Imagínate el panorama.

Para evitar un desastre de tales magnitudes asegúrate de medir correctamente la altura, anchura, profundidad del hueco y, si no quieres arriesgar más de la cuenta, la distancia total de la que dispones para abrir la puerta. Si no, te tocará hacer malabarismos a diario.

Tampoco está de más pensar hacia qué lado pretendes que abra la puerta de tu nuevo frigorífico, aunque buena parte de los actuales cuentan con puertas reversibles.

Los frigoríficos más vendidos de 2015 

De todas formas las dimensiones, como -casi todo- en la vida, tampoco lo son todo. "El consumidor español todavía asocia la altura con la capacidad interna del frogrífico, pero puede variar bastante de un modelo a otro con la misma medida", resume Javier Juristo, director de Compras de Gama Blanca, clima y PAE de Media Markt España. 

¿Y cuál es el frigorífico más vendido en España? Aquí manda, con diferencia, el frigorífico combi. "Ese dominio viene marcado porque en España no tenemos el espacio del que disponen normalmente los americanos en sus cocinas", resume Juristo, que precisa aunque las ventas están muy fragmentadas el rey probablemente sea el combi de 2 metros en acero inoxidable

Dónde colocar tu nuevo frigorífico

Quizás hayas llegado hasta aquí sin pararte a pensar en el lugar exacto donde quieres poner tu nueva nevera. Hay teorías para todos los gustos, pero lo mejor es guiarse por el sentido común... siempre que lo tengas, claro.

No resulta recomendable colocar el frigorífico junto a la vitrocerámica o al horno, aunque a veces no queda más remedio. Tampoco sale a cuenta que reciba directamente la luz solar, porque necesitará más energía para enfriarse y eso irá reflejado en directamente en tu bolsillo.

Organiza tu nevera para ahorrar energía y conservar mejor

Balay, por ejemplo, recomienda utilizar paneles aislantes o, en su defecto, guardar como mínimo 3 centímetros de separación respecto a las cocinas eléctricas y de gas o 30 centímetro en el caso de las cosinas de gasoil y carbón.

Aunque los frigoríficos modernos tienen un diseño avanzado hay que vigilar que no queden totalmente empotrados a la pared de fondo ni atrapados por los laterales porque en ese caso se sobrecalentará y gastará más. Los frigoríficos también necesitan respirar.

Tipos de frigorífico: medidas y clases

La industria neveril ha evolucionado más en los últimos años que los teléfonos móviles. Si hace tiempo que no has pisado una tienda de electrodomésticos tendrás que coger papel y boli. 

¿Qué tipo de frigorífico es mejor? Todo depende de las necesidades y gustos de cada hogar. La teoría dice que un soltero que se pasa todo el día fuera de casa no tendrá el mismo modelo que una familia numerosa, pero la vida es así de complicada.

Antes de enharinarnos con los mil y un tipos diferentes de neveras, debes tener en cuenta -más o menos- qué altura te viene mejor. Como ya hemos mencionado, no es algo definitivo porque lo que realmente importa es la capacidad neta tanto de la nevera como del congelador y si necesitas más de una cosa u otra. 

  • Hasta 150cm. Los minibar y los frigoríficos bajo encimera entran en esta categoría. No son muy habituales en los hogares españoles, pero si apenas vas utilizar la nevera en casa podría servirte para ahorrar dinero.

  • De 150 cm a 170 cm. Frigoríficos pequeños. Una opción recomendable para los solteros que pisan la cocina una vez al mes.

  • De 170 cm a 185cm. Frigoríficos medianos. Una de las opciones más habituales, sobre todo en las neveras de dos puertas y combi.

  • De 185 cm a 195cm. Neveras grandes, con un tamaño suficiente para una familia numerosa, bastante extendidos a partir de los años noventa.

  • Más de 195 cm. Los frigoríficos de mayor tamaño, una solución útil para las familias pero una mala opción si apenas vas a guardar cosas dentro. 

La anterior clasificación no debe ser definitiva, sino una pequeña guía orientantiva para centrarse en frigoríficos de dos o tres tramos de medidas diferentes, siempre con un ojo avizor sobre la capacidad real de cada nevera. 

  • Frigoríficos de una puerta: ¡Cuidado! Son exclusivamente neveras, no tienen función para congelar alimentos. Y aún así tienen su propio mercado, sobre todo entre los que van a comprar a diario o los que ya disponen de un congelador independiente en otro lugar de casa. Los puedes encontrar en tres formatos: minibar, bajo encimera y los tradicionales, con una gran capacidad.

  • Frigoríficos de dos puertas: Fueron los reyes del mercado hace tiempo y todavía son una opción para mucha gente porque resultan económicos, pero ergonómicamente dejan que desear porque los congelados descansan en la parte superior y las frutas y verduras quedan a los pies. Eso sí, es una solución a tener muy en cuenta para un apartamento en la costa, ya que durante el verano el congelador es una prioridad.

  • Frigoríficos combi: También de dos puertas, pero en este caso con el congelador en la parte inferior y la fruta y verdura en la zona más cómoda. España es uno de los países europeos que más opta por este tipo de modelos, presentes en 8 de cada 10 hogares según un estudio de la OCU. Presentan una buena relación calidad/precio incluso en modelos con el consumo energético más eficiente de todos.

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  • Frigoríficos side by side. Conocidos popularmente como frigoríficos americanos. Los tradicionales llevan dos puertas verticales, con el congelador a la izquierda y la nevera a la derecha. Suelen tener dispensador de agua y hielos y representan una opción interesante para las familias numerosas por su gran capacidad. 

  • Frigoríficos de puerta francesa. Igual que los americanos tienen dos puertas verticales, pero separa dos zonas de refrigeración para optimizar el consumo y relega el congelador a la zona inferior. Suelen ser también de gran tamaño. 

  • Frigoríficos de cuatro puertas. Evolución natural de los modelos de puerta francesa. Incluye un cajón intermedio flexible que puede servir como zona de refrigeración independiente o congelación rápida. Reservado a las gamas más altas.

  • Frigoríficos food case: Reinterpretación exclusiva de Samsung, con dos puertas en la zona de refrigeración: una para los alimentos de consumo diario y otra para los más duraderos. También reservado a las gamas más altas, con una notable relación entre prestaciones y eficiencia energética. 

Características imprescindibles para un frigorífico:

  • Ruido: Un detalle que suele obviarse a la hora de comprarse un frigorífico nuevo pero resulta fundamental porque una nevera ruidosa es el peor enemigo posible para la paz en casa. Mucho mejor si el fabricante garantiza que el funciona a pleno rendimiento por debajo de los 45 decibelios, lo que sería equivalente al sonido que existe en una biblioteca.
  • Personalización. Una nevera fija puede resultar una completa pesadilla el día de tu cumpleaños o, por ejemplo, durante las Navidades. Un buen consejo para elegir entre un frigorífico u otro es fijarse en el número de bandejas y baldas modulables que disponen, ya que más pronto que tarde lo necesitarás.
  • No Frost: Aunque sea una característica bastante extendida no deja de resultar casi imprescindible a la hora de comprar el frigorífico porque elimina la obligación de descongelar al menos una vez al año para eliminar las placas de hielo que se van formando en el interior de los compartimentos. Si vives en una zona cálida lo más recomendable es un no-frost total, tanto en la parte frigorífica como en el congelador.
  • Capacidad: Quien mucho abarca poco aprieta, diría cualquier abuela. Y con razón. Tener un frigorífico acorde con tus necesidades implicará un consumo más eficiente y, por tanto, un ahorro en la factura de la luz. Para una persona basta con 125 litros entre nevera y congelador, mientras que una familia con cuatro personas necesitará alrededor de 500 litros de capacidad. Igualmente es importante si se va a necesitar más o menos espacio para congelar.
  • Zonas de frío diferenciadas. Impensable en los modelos más antiguos, permite diferenciar alimentos y aislar olores, lo que alarga la vida útil de los alimentos o, por ejemplo, el enfriamiento ultrarrápido de botellas y latas. Una de las características que más ha avanzado en los últimos años y más atractiva resulta para el consumidor.
  • Control de temperatura: Algunos frigoríficos solo permiten controlar la temperatura una vez abierta la puerta, lo que evidentemente merma su eficiencia energética. No debería ser un motivo para descartar un modelo, pero sí para destacar uno por encima de otro.
  • Dispensador de agua y hielo. Algunos no podrían vivir sin ello, sobre todo en verano. Por contra, eso sí, deberás incorporar una toma de agua al frigorífico, lo que no es siempre posible.

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  • Luz. Aunque la mayoría de modelos actuales han dejado atrás esas horribles luces amarillentes gracias a la iluminación LED todavía resulta recomendable comprobarlo en persona para ver si ilumina todo el frigorífico.
  • Puertas reversibles. La configuración de la cocina, a veces, te obliga a cambiar el sentido de apertura de la puerta. Casi todos los frigoríficos nuevos tienen esa posibilidad, pero es importante comprobarlo antes de comprar.
  • Frigoríficos inteligentes. La nueva generación de frigoríficos incorpora pantalla exterior con información sobre los alimentos, conectividad WiFi o Bluetooth y todo tipo de modos para adecuar el funcionamiento de la nevera a la carga o época del año. Pero todavía falta mucho camino por recorrer. "Estamos lejos de la penetración de otros productos conectados, como sucede por ejemplo en el sector del lavado", resume Juristo.

Eficiencia energética en un frigorífico nuevo:

Elegir el tipo de frigorífico acotará algo tu búsqueda, pero todavía tendrás que descartar una enorme cantidad de modelos. Uno de los aspectos fundamentales a día de hoy a la hora de comprar un frigorífico es la eficiencia energética. “El consumidor español cada vez se fija más en la eficiencia energética porque el frigorífico es el único electrodoméstico que está encendido las 24 horas del día”, explica Juristo. Y quien menos espera que le aguante toda una década.

Existen siete etiquetas universales (A, B, C, D, E, F, G) que representan el consumo del electrodoméstico: los más eficientes pertenecen a la categoría A y los que más consumen van acompañados de la G. Si tu frigorífico actual tiene más de 10 años probablemente sea de la clase D o inferior, así que compres lo que compres vas a notar un consumo mucho más eficiente.

La práctica totalidad de los electrodomésticos que se venden hoy en día llevan aparejada la etiqueta A. Pero existen cuatro clases en este grupo (A, A+, A++, A+++) que son en las que te deberás fijar a la hora de elegir frigorífico. En teoría una nevera con categoría A+ consume un 20% menos que uno de clase A, uno de clase A++ un 40% menos y el más eficiente, de clase A+++ tiene un consumo un 60% menor a uno de clase A.

¿Y eso cómo se traduce en dinero? Los cálculos son complejos porque ni el precio de la electricidad ni el consumo de los frigoríficos es lineal, pero la Xunta de Galicia tiene un interesante simulador que sirve para identificar cuánto se tarda en amortizar el sobrecoste que implica comprar un modelo de mayor eficiencia energética. Y a esto habría que sumar que el precio de la electricidad tienda a subir, lo que acortará el período de amortización.

Clase climática:

Otro de los puntos a repasar en la ficha técnica de un frigorífico es su clase climática, que refleja la temperatura ambiente a la que el aparato puede trabajar sin problemas.

  • Sub-normal (SN): Para temperaturas de entre 10ºC y 32ºC.
  • Normal (N): Para temperaturas de entre 16ºC y 32ºC.
  • Sub-tropical (ST): Para temperaturas de entre 18ºC y 38ºC.
  • Tropical (T): Para temperaturas de entre 18ºC y 43ºC.

Estrellas del congelador:

Si no te quieres llevar sorpresas tan importante es repasar la eficiencia energética como averiguar el número de estrellas del congelador. Si no aparece en la ficha técnica pregunta al fabricante porque solo una de las clases permite congelar alimentos con garantías:

  • Una estrella *: Llegan a los -6º C. No sirven para congelar alimentos.

  • Dos estrellas **: Llegan a -12º C. Tampoco congelan alimentos.

  • Tres estrellas ***: Alcanzan los -18º C. Aunque no sirven para congelar alimentos, son capaces de conservar los que ya están congelados según la duración que se puede leer en su envoltorio.

  • Cuatro estrellas ****: El congelador alcanza los -24ºC, lo que asegura el correcto mantenimiento de los alimentos sin riesgo de romper la cadena de frío.

Así que ya sabes, si quieres comprar un frigorífico nuevo tienes que tener en cuenta su capacidad, eficiencia energética, medidas, el número de estrellas del congelador y si el tipo y las características que incorpora se ajustan de verdad a tus necesidades. Solo así conseguirás encontrar el mejor frigorífico: bueno, bonito y barato.