Hyperloop: viaja de Madrid a Barcelona en media hora

Hyperloop, el transporte del futuro a través de tubo de aire

Hace algo menos de un mes te presentamos Hyperloop, el sueño visionario del millonario emprendedor Elon Musk. Una cápsula de pasajeros que circula a 1200 Km/h dentro de un tubo de aire podría parecer una fantasía demasiado excéntrica para convertirse en realidad. Pero cuando esta visión del futuro ha sido propuesta por uno de los creadores de PayPal, dueño a su vez de Tesla Motors, un referente en coches eléctricos, y SpaceX, una empresa aeroespacial privada, la visión es para tomársela muy en serio.

Como anunció hace una semanas, Elon Musk ha presentado el diseño conceptual de Hyperloop, en un PDF de 57 páginas que desglosa todos los elementos técnicos así como el coste de fabricación del un Hyperloop entre San Francisco y Los Ángeles.

En esencia, Hyperloop es un tubo de aire a baja presión por el que circulan cápsulas de 28 pasajeros cada dos minutos (cada 30 segundos en horas punta). También se pueden diseñar para transportar mercancías. Las cápsulas serían completamente herméticas, sin ventanas, pero dispondrían de pantallas en las paredes que simularían paisajes generados por ordenador.

 

Hyperloop

 

Estas cápsulas, presurizadas, se desplazan gracias a unos motores eléctricos de propulsión situados en distintos puntos del tubo. Para facilitar el movimiento, cada cápsula dispone de un motor eléctrico que absorbe el aire del tubo y lo desliza por debajo suyo, generando un impulso hacia adelante, al mismo tiempo que crea un colchón de aire que facilita el deslizamiento, de forma similar a los juegos de hockey sobre hielo que funcionan con aire, y que se pueden encontrar en cualquier juguetería.

Hyperloop

 

Utilizando este sistema, las cápsulas podrían alcanzar los 1200 Km/h, en la secciones rectas, reduciendo a algo más de 400 Km/h en las curvas. Puesto que los tubos están suspendidos en el aire por medio de pilones de unos 6 metros de altura, podrían sortear obstáculos terrestres para mantener la línea recta lo máximo posible.

Un sistema de doble tubo permitiría circular en ambos sentidos al mismo tiempo.

Crear un Hyperloop entre San Francisco y Los Ángeles costaría unos 6.000 millones de dólares, una cantidad elevada pero diez veces menor que un tren de alta velocidad. Se podría amortizar en 20 años cobrando 20 dólares por viaje, mucho menos que el avión o el tren de alta velocidad. Además Hyperloop es mucho más rápido, más eficiente, tiene menores gastos de mantenimiento, y no necesitaría suministro de energía porque se abastecería con paneles solares situados en el propio tubo:

Hyperloop paneles solares

 

Otra ventaja es que los tubos de aire no están completamente fijos sobre los pilones de cemento, así que amortigurían las sacudidas en el caso de producirse algún terremoto. Al tratarse de un sistema hermético no está sujeto a las inclemencias del clima.

Elon Musk explica en su blog que el coste se dispararía en distancias superiores a los 1000 Km, así que sería más viable en distancias medias de unos 500 o 600 Km.

De momento no tiene intención de construirlo, aunque está meditando crear un prototipo para demostrar que el proyecto es viable. Hyperloop es un programa abierto a todo el mundo, y toda empresa que lo desee puede aportar ideas e incluso iniciar su construcción.

No sabemos si algún día se hará realidad, pero no cabe duda de que Hyperloop tiene todo lo que requiere un transporte del futuro: es rápido, limpio, eficiente, se autoabastece de energía, no contamina, y el precio de los billetes resulta asequible. ¿Quién se animará a construirlo?