Implantes de grafeno restaurarían las funciones sensoriales

Implantes cerebrales de grafeno

Un grupo de científicos de la Universidad de Cambridge en Reino Unido ha demostrado que el grafeno puede ser utilizado para fabricar electrodos que se implanten en el cerebro. Gracias a estos dispositivos, las personas con parálisis o trastornos motores como el Parkinson y la epilepsia podrían recuperar las funciones sensoriales. 

En investigaciones anteriores, se había demostrado que este material, sometido a un tratamiento, se podía emplear para interactuar con las neuronas sin afectar a la integridad de las células nerviosas. Sin embargo, la interfaz resultante ofrecía una relación señal - ruido muy baja, lo que hacía imposible desarrollar electrodos eficaces. 

El descubrimiento que han hecho estos investigadores revela que, si no se somete al grafeno a un tratamiento previo, es posible retener la conductividad eléctrica del compuesto, lo que permite producir electrodos significativamente mejores. 

Otro de los problemas que ocasionaban los electrodos en investigaciones anteriores es que dañaban los tejidos, lo que provocaba la formación de tejido cicatrizal. Como consecuencia, los dispositivos se quedaban fijados y no seguían el movimiento natural del cerebro, impidiendo que realizasen su función.

"Por primera vez, hemos interconectado el grafeno a las neuronas directamente", afirma la profesora Laura Ballerini de la universidad de Trieste en Italia. "Hemos puesto a prueba la capacidad de las células nerviosas para generar las señales eléctricas de la actividad cerebral, y hemos descubierto que conservan sus propiedades de señalización inalteradas"

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La comprensión sobre el cerebro que ahora tienen los investigadores les permite aprovechar y controlar algunas de sus funciones. Gracias a este conocimiento, las funciones sensoriales podrían ser recuperadas mediante la medición de los impulsos eléctricos del cerebro.

Por ejemplo, sería posible que pacientes amputados o con parálisis controlen brazos robóticos con la mente. Además, al tener el control de los impulsos eléctricos, se podrían tratar enfermedades motoras como la epilepsia o el Parkinson.