Innovación: ¿Biobaterías móviles a base de azúcar?

Investigadores crean baterías más duraderas a base de azúcar

Mientras que la tecnología móvil en general ha evolucionado en la última década, no así lo ha hecho la tecnología de baterías. Y aunque en el último año hemos escuchado todo tipo de avances en el área de baterías -desde el uso de orina al uso de agua para alimentar nuestros dispositivos- la mayoría está muy lejos de convertirse en realidad, si es que alguna vez lo hace.

Ahora la novedad parece girar en torno a una biobatería que funcionará a base de una solución de azúcar que supuestamente tendrá una densidad de almacenamiento de energía 10 veces mayor que la de las baterías de iones de litio. 

¿Lo mejor? Según informó la web Geek, a diferencia de las demás opciones en desarrollo, éstas pilas podrían llegar al mercado en sólo tres años.

Un equipo de investigación del instituto Virginia Tech descubrió cómo sintetizar un trío de enzimas y alimentarlas de maltodextrina (un edulcorante natural y de fácil digestión) para generar corriente. 

Los investigadores creen que la batería podría comercializarse tan pronto como tres años, algo que sin duda sería interesante de ver. Imaginaos una batería del tamaño de la del DROID Maxx, pero con más poder. 

iPhone y iPad tendrán una batería de una semana de duración.

Sin embargo, el equipo todavía tiene que pulir unos cuantos detalles. Por ejemplo, qué hacer con el agua que resulta del proceso de reacción.

También está el tema de cómo mantener la producción de energía a partir de una pila de combustible enzimática. Este tipo de baterías, las biobaterías, tienden a perder "vigor" bastante rápido, cayendo un 60% en los primeros 11 días.

De todas formas, el prospecto de una batería alimentada por algo tan inocuo como azúcar es bien interesante. Sin duda, estas pilas serían más "amigables" con el medio ambiente que las de litio de hoy en día.

En lo referente a cuánto tiempo podría tomar hacer que las baterías a base de azúcar sean una fuente viable de energía para nuestros smartphones y tablets, será cosa de esperar. Tres años suena muy ambicioso, sobre todo cuando existen alternativas como las de iones de sodio y baterías de litio de mayor duración más fáciles de hacer.