Los órganos en un chip acabarían con las pruebas en animales

Los órganos en un chip acabarían con las pruebas en animales

El Instituto Wyss, un centro dedicado a la ingeniería biológica de la Universidad de Harvard, ha desarrollado un chip de silicio que imita las funciones vitales de un pulmón, una técnica que podrían poner fin a la experimentación con animales

Para fabricar este dispositivo, los científicos del Instituto Wyss utilizan un sustrato de polímero en el que integran un chip de silicio y le aplican células humanas de diferentes tejidos para estudiar el funcionamiento de diversos órganos. 

Según explican los investigadores, han combinado técnicas de microfabricación con la ingeniería de tejidos modernos, de manera que su prototipo de pulmón en un chip ofrece un nuevo enfoque in vitro para la evaluación de medicamentos al imitar los complicados comportamientos mecánicos y bioquímicos de un pulmón humano real. 

Pero esta no es la primera vez que los investigadores del Instituto Wyss reproducen el funcionamiento de una parte del cuerpo humano en un chip: el intestino, el hígado o la médula ósea son otros ejemplos.

Además, tienen la posibilidad de conectar los chips entre sí para simular las relaciones entre los órganos en nuestro organismo, y permiten reproducir enfermedades y afecciones para comprobar el resultados de los fármacos, lo que haría posible llevar a cabo pruebas precisas evitando la experimentación en animales. 

Crean chip que imita el pulso utilizando la gravedad

Debido a su gran carga de innovación, utilidad y potencial para cambiar los análisis médicos, los órganos dentro de un chip han sido galardonados con el premio al Mejor Diseño del Año 2015 que otorga el Museo del Diseño de Londres.

En palabras del miembro del jurado Richard Woolley, Director de Diseño de Investigación y Operaciones de Vehículos Especiales en Land Rover, "es una perspectiva interesante y emocionante que tiene el potencial de reducir la experimentación con animales, y al mismo tiempo acelerar el desarrollo de nuevos fármacos". 

[Fuente: The Guardian]