PocketHound, un gadget para detectar móviles ocultos

PocketHound

La necesidad de copiar para ese examen tan importante y para el cual se olvidó estudiar es la madre de las ocurrencias más ingeniosas de los estudiantes en momentos de desesperación.

Se ha visto de todo: desde el clásico movimiento de cuello para ver las respuestas del compañero pasando por la papeleta oculta o las fórmulas copiadas en sitios inospechados hasta llegar a la modernidad y la copia enviada a través de un mensaje de texto o por WhatsApp.

A ustedes, chicos y chicas desaplicados, les llegó su hora

Berkeley Varitronics Systems es una empresa norteamericana dedicada a la creación de dispositivos inalámbricos para compañías de seguridad cuyo más reciente invento puede significar el fin de las copias hechas a través del móvil, además de otras intrusiones del mismo en espacios no deseados. 

PocketHound es un pequeño gadget del tamaño de una baraja de cartas que detecta la radio frecuencia presente en los móviles, sin importar que sea un teléfono de baja gama o uno de los lanzamientos más recientes de Samsung o HTC. 

Gracias a este amplio espectro de bandas, el PocketHound puede detectar la presencia de un móvil en modo standby o mientras se encuentre transmitiendo mensajes de texto, mensajes que utilizan paquetes de datos -como los transmitidos a través de Line- o llamadas comunes.

Así, el dispositivo puede localizar un teléfono que esté a una distancia aproximada de 22 metros, en alineación directa con el gadget y cuyo uso no esté autorizado por alguna razón para ponerlo al descubierto. 

El PocketHound detecta únicamente la radiofrecuencia específica de los móviles gracias a un algoritmo, anulando la posibilidad de confundir la procedencia de la señal. Lo mejor de todo es que la alerta puede emitirse por medio de luces LED o con una vibración, para hacer el descubrimiento mucho más discreto. 

¿Una cárcel, el lugar donde menos deberían estar? Si, los detecta ahí. ¿Un juzgado, para proteger las declaraciones de los testigos? También. ¿Una junta directiva ultrasecreta, donde lo que se dice no puede salir? PocketHound estará allí para proteger privacidades. ¿Y que tal un salón de clases, para hacerle la vida más fácil a los profesores? ¡Claro!

Aunque es un lanzamiento reciente con menos de dos años de existencia, ya ha sido galardonado por medios especializados como Popular Science como lo mejor del 2012. 

Los únicos lunares posbibles del gadget son la poca durabilidad de su batería; dos horas o menos; y su elevado costo; 500 dólares. Aún así, es una alternativa interesante frente a los diversos métodos utilizados por criminales y estudiantes en todo el mundo para salirse con las suyas.

Entre nuestros lectores hay de seguro un profesor de colegio. ¿Utilizarías este dispostivo en el aula de clases?