Reparan la concha de una tortuga leopardo con impresora 3D

Reparan la concha de una tortuga leopardo con impresora 3D.

Cleopatra vuelve a ser una tortuga sana y feliz. Y todo gracias a la magia de las impresoras 3D. Un hardware que está revolucionando el uso de los materiales en nuestro entorno cotidiano.

Ya sabemos que las impresoras 3D sirven para fabricar juguetes, esculturas, piezas de maquinaria, y otros objetos sencillos. Hemos visto cómo se utilizan para imprimir prótesis, e incluso libros para niños ciegos.

Pero sus usuarios continuamente inventan nuevas aplicaciones que van más allá de sus funciones habituales.

Veterinarios del Centro de Rescate de Reptiles de Colorado, han utilizado una impresora 3D para reconstruir la concha dañada de Cleopatra, una tortuga leopardo originaria de África.

Concha de tortuga con impresora 3DFoto: RJ Sangosti

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Cleopatra sufre una enfermedad debido a la mala alimentación, que hace que las capas de su concha crezcan de forma escalonada, en lugar de ser completamente lisas. Las tortugas acostumbran a subirse unas encimas de otras para jugar o para aparearse, lo que provoca heridas y rupturas en la concha mal desarrollada de Cleopatra, muchas de las cuales terminan en infecciones que podrían acabar con su vida.

Los veterinarios del Centro de Rescate de Reptiles han solucionado el problema escaneando su silueta e imprimiendo en 3D una concha de plástico que se ajusta a la perfección al contorno de la tortuga.

Impresora 3D concha de tortugaFoto: RJ Sangosti

El caparazón de plástico es ideal porque pesa muy poco, pero al mismo tiempo es resistente. Se sujeta a la concha original de la tortuga con velcro. Al tratarse de animales poco activos, no hay peligro de que se desprenda.

En todo caso, es una protección temporal, pues los veterinarios esperan que, gracias a una dieta sana a base de captus y dientes de león, la concha de la tortuga se regenere de forma completa en el plazo de dos años.

Cleopatra es aún una adolescente. Vivirá más de 80 años y triplicará su tamaño, así que antes de que sane por completo es probable que tengan que imprimirle una nueva concha un poco más grande.

[Fuente: The Telegraph]