Transistores basados en luz para miniaturizar los componentes

Transistor basado en luz

El transistor de efecto campo o FET (Field-Effect Transistor) es un dispositivo que está presente en la mayoría de los microchips, y por ello forma parte de la mayoría de los objetos que nos rodean en nuestra vida cotidiana: ordenadores, electrodomésticos, móviles, aparatos de música, entre un sinfín de máquinas. 

Uno de los problemas que presentan los transistores FET es que no es posible hacerlos más pequeños, una circunstancia que impediría continuar con la Ley de Moore en el futuro. De acuerdo con esta ley, el número de transistores de un procesador se duplica a un ritmo anual y que el precio de fabricación de los componentes debe disminuir.

Pero es posible que un equipo de investigadores de la Universidad de Carolina del Norte en Charlotte (Estados Unidos) haya encontrado la solución. Los ingenieros han desarrollado un transistor basado en luz que podrá tener un tamaño menor que los transistores de campo actuales, lo que permitirá que la Ley de Moore se siga cumpliendo

Transistores basados en luz

La miniaturización es posible gracias al funcionamiento del transistor de luz. A diferencia del de efecto campo, que emplea campos eléctricos para conmutar la corriente, el nuevo componente utiliza la luz para modular la electricidad. Se trata de un nanocable que deja fluir la corriente en caso de recibir luz, y la corta si por el contrario no la está recibiendo. 

El efecto fotoconductor de este transistor no es novedoso: el elemento innovador ha sido los materiales en los que ha sido fabricado. Hasta ahora, los compuestos fotoconductores no eran adecuados para la producción de transistores porque el efecto sólo funciona cerca de la superficie y no en todo su volumen.

El transistor más delgado del mundo tiene un grosor de 3 átomos

Este problema se ha solucionado fabricando los transistores con cadmio y selenio de sólo unas pocas capas atómicas de espesor, lo que permite extender el efecto fotoconductor a todo el compuesto. 

Los prototipos que han desarrollado los investigadores han demostrado que su eficacia es equiparable con los transistores de efecto campo. Además, cuentan con la ventaja de que es más sencillo y barato de fabricar. 

Todavía quedan algunas incógnitas por resolver y características por optimizar, pero queda patente que los transistores basados en luz podrían ser una de las claves para seguir cumpliendo la Ley de Moore. 

[Fuente: MIT Technology Review]