Anuncios de la tele dejarán de gritarte gracias a algoritmo

Anuncios de la tele dejarán de subir el volumen automáticamente gracias a un algoritmo informático.

Seguro que te has dado cuenta. Estás viendo la tele y, de repente, comienzan los anuncios. Súbitamente, el volumen de tu televisor (en realidad, del propio anuncio) aumenta, hasta el punto de obligarte a usar el mando y bajarlo porque te sientes incómodo.

Es una práctica habitual de las cadenas de televisión y los anunciantes. Los anuncios televisivos se emiten a mayor volumen, para que se entiendan claramente, o para llamar la atención de más gente.

Pero resulta una molestia si hay niños durmiendo o, simplemente, el propio gesto de tener que usar el mando porque está demasiado alto, obligándote a bajar y subir continuamente el volumen con cada tanda de anuncios.

En Estados Unidos esta práctica se reguló en 2011, mediante un ley que prohibía emitir publicidad a un volumen mayor que el resto de la programación.

Pero hecha la ley, hecha la trampa... 

Para calcular el volumen global de un anuncio, se hace la media de decibelios a lo largo de todo el fragmento publicitario. Los anunciantes emplean el truco de mezclar momentos álgidos de mucho volumen, con espacio muy bajos o incluso en silencio. De esta manera la media da un valor bajo, pero los fragmentos de alto volumen siguen existiendo.

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Según informan en The Verge, la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) americana está dispuesta a terminar con estos trucos sucios.

Para ello ha anunciado el uso de un algoritmo informático que detectará si hay demasiadas variaciones de sonido dentro de un anuncio (el mencionado truco de mezclar gritos con silencios) y, en ese caso, le dará menos peso a los momentos de silencio. En consecuencia, estos anuncios serán considerados más ruidosos que hasta ahora, y los anunciantes tendrán que ajustarlos.

No tenemos información sobre la implantación de este tipo de medidas en otros países, pero sin duda serían bien recibidas por los sufridos espectadores, que no sólo tienen que soportar largos periodos de anuncios, sino que encima los reciben a un alto volumen.

Aunque es cierto que unas cadenas lo aplican más que otras.