Debate: ¿Matarán los móviles a las cámaras digitales?

movil contra camara compacta

Que las ventas de cámaras digitales están cayendo en picado no es a estas alturas noticia, sobre todo en el caso de las compactas. Canon y Nikon han perdido un 26% y un 30% de facturación, respectivamente, en abril, mayo y junio de 2013, comparado con los mismos meses de 2012.

¿La razón? Que los smartphones de alta gama cada vez tienen cámaras de más calidad, con mejores ópticas, y más baratas. Y poca gente quiere llevar dos dispositivos a cuestas.

¿Acabarán los móviles por cargarse el futuro de las cámaras digitales (en especial las compactas)?

Nuestros redactores os dan su opinión, y tú puedes darnos la tuya en los comentarios, al final de este artículo.

Carlos Gombau

¿Sustituirán los móviles a las cámaras digitales? No, nunca. O, al menos, eso espero.

Primero por principios físicos: por mucho que mejoren las ópticas y añadan más elementos a su estructura, o lancen sensores revolucionarios, nadie puede discutir que, a igualdad de diseño y tecnologías de fabricación, un sensor más grande -con mayor superficie fotosensible- siempre será más luminoso (el ruido será menor y las opciones de disparo mucho más amplias). Y el tamaño de los móviles es el que es... 

Por otro lado, las sensaciones que transmite una cámara réflex, su ergonomía y agarre, el control manual, el manejo del objetivo buscando la distancia focal perfecta y, en algunas ocasiones, el enfoque deseado... no tienen igual.

Sin embargo, sí apostaría por una convergencia total entre teléfonos móviles y cámaras compactas, con sistemas operativos inteligentes, conectividad inalámbrica y ópticas y sensores de cierta calidad. Hay fabricantes como Samsung que ya están probando suerte con un terminal como el Galaxy S4 Zoom. Habrá que estar atentos.

Tomás González

Es ley de vida. Da igual que eches en falta un visor óptico en tu teléfono móvil y tampoco importa tanto el tamaño del sensor si te evitas cargar al hombro con un armatoste reflex, la mochilita, los objetivos y otros aperos “ad hoc” cada vez que sales a pasear por el campo y te asaltan unas irrefrenables ganas de fotografiar maripositas y hierbajos.

La inmediatez de la cámara del móvil, la posibilidad de hacer “robados” de forma discreta y una movilidad imbatible harán que, antes o después, la tecnología obre el milagro y equipare la calidad de una reflex con el teléfono que lleves en el bolsillo.

La prueba está en que ambos extremos convergen desde hace tiempo: la fotografía móvil mejora constantemente sus limitaciones y la fotografía “seria” se abre a opciones más prácticas como las cámaras Evil o CSC.

Espera y verás cómo en poco tiempo podrás dejar de salir a tomar fotos llevando un “caddie” a tu lado para sostenerte el equipo y, aún así, tus maripositas saldrán igual de vivaces y coloridas aunque sea un teléfono móvil el que inmortalice sus erráticos aleteos.

ivan muñoz

Hace tiempo que he renunciado a cualquier tipo de cámara compacta. Para las fotografías del día a día, o pequeñas escapadas a lugares de fácil retorno, me he dado cuenta que no merece la pena cargar con una segunda cámara.

Un smartphone de gama media/alta con la adecuada selección de apps, es suficiente para volver a casa con unas instantáneas más que dignas. Eso sí, para mis viajes y momentos para recordar, el smartphone se convierte en una simple herramienta de apoyo relegada al ámbito de las redes sociales.

Y es que la flexibilidad de los modos manuales, el control de la profundidad de campo y las prestaciones en entornos poco iluminados o con iluminación artificial de las cámaras DSLR o CSC, son actualmente inalcanzables para la pequeña óptica de un smartphone.

Miguel Martínez

Si hablamos de cámaras compactas la respuesta es sencilla. La comodidad de llevar una cámara de fotos encima, integrada en un dispositivo de uso diario; unido una al auge de las redes sociales, está consiguiendo acabar con el mercado de este tipo de cámaras.

Sin embargo, aún queda mucho (o al menos como fotógrafo profesional eso espero) para que los smartphones sustituyan a las cámaras reflex o semi-reflex, cuyas prestaciones y calidad son, a día de hoy, inalcanzables para cualquier teléfono móvil presente en el mercado.

Susana Herreros

Creo que es muy difícil que un fotógrafo que utilice una cámara réflex decida dejarla en casa y hacer fotos únicamente con su teléfono. Las posibilidades de "jugar" y crear que te ofrece la réflex no las da ni de lejos un móvil.

Ahora bien, el caso de las compactas es otra historia. Es cierto que los dispositivos móviles cada vez están apostando más por la calidad de sus cámaras, e incluso están empezando a crear híbridos de cámara y teléfono, como en el caso de Samsung Galaxy S4 Zoom (del que tendréis un análisis completo en la web antes de que acabe la semana).

Esto ofrece una gran ventaja y es que no tienes que llevar dos dispositivos siempre encima, la cámara y el teléfono, y puedes capturar imágenes curiosas sólo con sacar el dispositivo del bolsillo.

Si eres de los que te gusta por ejemplo, salir a hacer fotos, planear tus escapadas, cambiar los objetivos, y disfrutar del proceso de creación de tomar la imagen, creo que es difícil que la cambies por un dispositivo móvil.

Alberto Martín

Llegará un momento en que para echar una foto tengamos dos opciones: una cámara profesional, que valdrá un pastizal (más de lo que valen ahora) y un buen smartphone.

A las cámaras compactas las doy casi por muertas en un futuro no muy lejano, y a las réflex o DSLR para principiantes (aquí tienes las mejores) casi que también.

Solo aguantarán los modelos de alta gama, y marcas cono Nikon, Canon o Sony apostarán cada vez más por un mercado exigente y profesional y menos por uno amateur que acabará sacando el móvil del bolsillo cada vez que quiera hacer una foto.

Predecir qué va a suceder en el futuro es complicado, y en el sector tecnológico mucho más. Si hablamos de una cámara digital compacta o ultracompacta al uso, la respuesta es .

Los smartphones acabarán con este mercado. De hecho ya lo están haciendo. Y es que los sensores de muchos móviles de última generación son ya en muchos casos mucho mejores que los de alguna cámara.

Y a pesar de que éstas han implementado una mayor conectividad para hacerles frente, no llegan al punto de ofrecer las mismas prestaciones.

Y es que la conectividad parece uno de los factores más determinantes para este tipo de público, más preocupados por poder compartir y presumir de lo que hacen en todo momento, que de que sus fotos sean las más artísticas y con mejor calidad.

En el momento en el que los móviles de alta gama puedan rebajar un poco el precio, ¿quién va a comprarse una cámara compacta?

Noelia Hernández

Es evidente que los móviles sí sustituirán a las cámaras compactas para hacer fotos de "aquí te pillo, aquí te mato", y más con el auge de las redes sociales, donde con una imagen muchos usuarios quieren decir: "mira donde estoy, ¿no te da envidia?".

Resulta muy sencillo sacar el teléfono, hacer una foto y subirla a nuestro perfil. Lo que dudo bastante es que ocurra lo mismo con las réflex. Para empezar, normalmente (siempre hay excepciones) los usuarios de estas cámaras buscan calidad, una foto pensada y elaborada.

Por no hablar de las cuestiones técnicas: duración de la batería, velocidad del disparo, sensores, objetivos... ¿alguien imagina un teléfono con un zoom óptico de 300 mm? Se cae por su propio peso.

No niego que las cámaras de los teléfonos cada día son mejores, incorporan ópticas que son la envidia de las primeras compactas y que, al tenerlas tan a mano, nos facilitan inmortalizar momentos únicos. Pero yo, cuando quiero hacer fotos de verdad, me quedo con mi réflex.

Inés Pérez

Sí y no. Todo depende de las circunstancias y la naturaleza de las fotos. Tener una buena cámara en tu smartphone te permite capturar imágenes súper chulas y de manera más espontánea, sin tener que cargar con todo un equipo fotográfico que ocupa demasiado espacio. Por ejemplo, si te vas de juerga con los amigos o las típicas fotos que sacas para subir a Facebook.

Por otro lado, por más sofisticadas que sean las cámaras en los móviles, si alguna vez contrato un fotógrafo profesional (para bodas, bautizos, fiestas, etc.), más le vale que venga con todo el equipo, incluyendo los reflectores, si es que quiere recibir un duro.

Claudia del Castillo Caycedo

Para mí, es imposible que una cámara de un móvil sustituya todos los beneficios que ofrece una cámara de verdad, sea réflex o compacta.

No he podido encontrar en ningún móvil la función de encuadre o zoom perfecta para mí-todas las capturas salen recortadas, corridas o simplemente no me satisfacen.

Puede que la calidad de imagen en el smartphone sea a veces superior que la de una cámara pero he encontrado que la estabilidad es un factor determinante (si estoy en un concierto o tomando una foto en alta velocidad, en el móvil saldrán borrosas siempre).

Si sostengo la cámara bien, no pasa nada de eso. Además, soy una chica chapada a la antigua. Aprendí a tomar fotos con una Canon A1 y me he mantenido fiel a la marca (mi modelo actual es una Canon G12).

Por nada del mundo cambiaría la sensación de encuadrar y obturar desde el visor frente a encontrarme con una pantalla de móvil que no me permite hacer gran cosa porque todo está hecho.