ADSL vs Fibra óptica: ¿Qué conexión pongo en casa?

Poco a poco, ahora sí, con prisa y sin pausa, la fibra óptica está llegando a todos los hogares. Al menos en las grandes poblaciones. Tanto las operadoras como los servidores de contenido están interesados en que los usuarios dispongan de conexiones rápidas para ofrecerles la televisión en streaming a resolución 4K, música y cine, juego online, realidad virtual y otro contenido que exige una elevada velocidad de conexión.

Las compañías están lanzando agresivas campañas de implantación de la fibra (donde está disponible), con precios al mismo nivel que el ADSL. Aún así todavía existen tarifas ADSL más baratas, o quizá no conoces las ventajas de la fibra y quieres descubrirlas para cuando llegue a tu zona.

Vamos a intentar aclara el dilema ADSL vs Fibra óptica: ¿Qué conexión pongo en casa?

ADSL, el verdadero impulsor de Internet

Aunque Internet llegó a nuestros hogares en los años 90 a través de la clásica línea telefónica de cobre, compartiendo canal con las llamadas (si hablabas por teléfono no podías conectarte a Internet), ha sido el ADSL el encargado de convertir la Red en una herramienta universal, gracias a su mayor velocidad y la posibilidad de hablar y estar conectados al mismo tiempo.

Instala un repetidor WiFi en casa

La ventaja del ADSL es su fácil instalación y despliegue, pues emplea la misma infraestructura que la línea telefónica. El mismo cable de cobre que se usa desde hace décadas. Además resulta fácil de reparar si hay una avería. Por esa razón puede desplegarse en pueblos y poblaciones aisladas sin demasiados problemas, si llega la línea del teléfono.

A cambio, el ADSL presenta dos limitaciones importantes. La primera es su dependencia de una centralita o repetidor cercano. Como más alejado de la centralita esté el router, menos velocidad de conexión obtendrás. La distancia máxima es de unos 5 kilómetros. Por esa razón, como es poco probable que tu casa esté junto a una centralita, la velocidad real que obtienes siempre es menor que la velocidad contratada.

Además la velocidad del ADSL es asimétrica, es decir, la tasa de descarga/bajada de datos es diez veces mayor que la de carga/subida. Por ejemplo, una línea ADSL de 30 Mbps hace referencia a la velocidad de descarga. La velocidad de subida ronda los 3 Mbps. Esto es un problema si tienes que subir mucho contenido a Internet, por ejemplo si eres un Youtuber o trabajas en proyectos de vídeo o gráficos 3D que exigen compartirlos a través de la nube. La baja velocidad de subida también afecta a la latencia, lo que puede ocasionar problemas en tareas concretas como el juego online.

Otro problema derivado de su tecnología es que las conexiones ADSL de una misma centralita comparten el mismo caudal (aunque no la misma línea del par de cobre), así que cuando todas están conectadas a la vez, en las horas puntas del día, la velocidad se reduce. También se produce un atasco cuando dos o más personas comparten la misma conexión. Con el ADSL es casi imposible ver una película en streaming y descargas ficheros o jugar online al mismo tiempo, por ejemplo.

El ADSL doméstico actual tiene una velocidad que varía entre los 10 y los 100 Mbps.

Extensor de red por linea eléctrica

Hay otros factores menores a tener en cuenta. El ADSL no requiere instalación porque funciona por la línea de teléfono estándar. Como mucho habrá que colocar un splitter o discriminador, que ni siquiera exige instalación. Por el contrario, la fibra requiere llevar el cable de fibra hasta el interior del domicilio. Aunque no es complicado exige pedir permiso al casero, si vives en una casa de alquiler.

En resumen, las ventajas del ADSL son una fácil instalación y reparación, su amplia cobertura en poblaciones alejadas, y una velocidad aceptable para el uso cotidiano de Internet. Entre sus hándicaps están la conexión asimétrica, nunca alcanzas la velocidad que contratas, y la imposibilidad de alcanzar altas velocidades, junto a aspectos como la alta latencia y el uso compartido.

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La fibra, un nuevo mundo de contenido

La principal baza de la fibra está en su infraestructura. Es mucho más moderna que la del ADSL, y eso repercute en el rendimiento y la fiabilidad. Retransmite por medio de la luz a través de un cable óptico, así que puede alcanzar mayores velocidades a mayores distancias. No necesita que haya una centralita cerca. Actualmente las velocidades más habituales varían entre los 30 y los 300 Mbps.

Al contrario que el ADSL, que nunca alcanza la velocidad que contratas (si tienes ADSL de 20 Mbps posiblemente sólo obtengas 13 o 14 Mbps), la fibra siempre funciona a la velocidad contratada. 

La fibra también es simétrica: la velocidad de subida y bajada es la misma. Es más adecuada, por tanto, si subes muchos vídeos o ficheros a Internet, o realizas tareas que exijan subir y descargar datos de forma similar, como las videoconferencias o los juegos online. Tiene también menor latencia que el ADSL, un aspecto importante en los juegos multijugador de acción. Pero ten en cuenta que hay tarifas de fibra baratas que son asimétricas (por ejemplo, 50 Mbps de bajada y 5 Mbps de subida). Si quieres simetría, tendrás que pagar unos 5€ más al mes.

Aunque las averías de la fibra son más sencillas de localizar, porque hay mecanismos para descubrir en qué tramos se producen, también son más difíciles de reparar. Si rompes el router o el cableado de la fibra que hay en tu casa y es culpa tuya, es más caro de reparar que el ADSL.

Puesto que la fibra retransmite datos a través de la luz, es más segura que el ADSL. Es un aspecto a tener en cuenta si eres autónomo o vas a contratar la conexión para una empresa y te preocupa la seguridad, aunque la posibilidad de que un hacker intente aceder a tu conexión de forma específica, es baja.

¿ADSL o fibra?

Muchas operadoras ofrecen la fibra más básica al mismo precio que el ADSL. En ese caso, no hay color. Elige la fibra. Pero si tienes acceso a una tarifa ADSL más barata, o te tienta una mayor velocidad de fibra, hay que valorar si compensa gastarse más.

Me quedo con el ADSL

Elige el ADSL si es más barato y sí:

  • Utilizas Internet a un nivel básico (correo, webs, redes sociales)
  • No vas a contratar televisión de pago
  • No juegas online
  • No necesitas streaming de alta calidad
  • No quieres realizar una instalación
  • Vives en una casa de alquiler y no quieres introducir cableado
  • Vives solo o sólo una persona usa Internet de forma intensiva

Me quedo con la fibra

Aunque tengas que pagar un poco más, la fibra te interesa sí:

  • La centralita de ADSL está lejos de tu ubicación
  • Quieres tener la velocidad que contratas
  • Subes contenido (vídeos, fotos, ficheros) de forma constante a Internet
  • Juegas online
  • Realizas videoconferencias
  • Vas a contratar televisión por Internet
  • Tienes una tele o un monitor 4K y vas a ver vídeo en streaming
  • Muchas personas de tu casa se conectan al mismo tiempo

Debes valorar también el compromiso de permanencia. Cada vez menos tarifas lo incluyen, pero debes comprobarlo para no estar demasiado tiempo atado a una compañía.

Elegir entre ADSL y fibra, cuando el presupuesto o la ubicación así lo exige, requiere pensárselo bien y tener muy claros los conceptos. Esperamos que este artículo te ayude elegir. ¿Con cuál te quedas?

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