Claves y polémicas de la Tasa Google. ¿Podrá aplicarse?

Claves y polémicas de la Tasa Google. ¿Podrá aplicarse?

La gran novedad de la reforma de la Ley de Propiedad Intelectual es lo que popularmente ya se conoce con el nombre de Tasa Google.

Se trata del pago que los agregadores de contenido, es decir, las webs que recopilan noticias extraídas de medios de comunicación, tienen que realizar a los editores de contenido, es decir, los redactores de dichas noticias.

La nueva ley aclara que entran dentro de este concepto, "los fragmentos no significativos de obras divulgadas en publicaciones periódicas". Por tanto, nadie va a pagarte por citar un comentario de tu blog, o de Twitter...

Hace referencia a enlaces a artículos de publicaciones periódicas, como diarios, revistas, prensa en general.

Existen muchos agregadores de contenido que ofrecen enlaces a titulares y noticias de prensa, como Google Noticias, Yahoo! News, Menéame, Feedly, Flipboard, etc.

Tasas Google Agregadores de contenido

El propio Ministro de Cultura Ignacio Wert ha dicho que no se trata de un canon, pues sólo habrá que pagar si los editores lo piden, y primero tendrán que negociar con los agregadores. Sólo si no llegan a un acuerdo, el Gobierno impondría el pago.

Pero según informa El País, en palabras de la Secretaría de Estado, un medio no podrá renunciar a su derecho al cobro, en favor de los agregadores. Así que estará obligado a cobrar ese dinero, aunque no quiera...

Lagunas legales de la Ley de Propiedad Intelectual

 

¿Qué han dicho los editores de contenido?

Lógicamente, están satisfechos con la reforma, porque al fin se reconocen lo que ellos ven como un derecho a cobrar por un trabajo que llevan a cabo, y que después otros usan.

ADEDE, la Asociación de Editores de Diarios Españoles, ha alabado la nueva ley, calificándola de pionera en Europa, al reconocer el derecho a cobro de los editores de contenido. Están seguros de que será copiada en otros países.

Medios como El País celebran en su editoriales la medida, con titulares tan descriptivos como "Justa Compensación".

 

¿Qué han dicho los agregadores?

Google ha comunicado que no piensa pronunciarse hasta que se conozca el texto definitivo de la ley, pero ya ha aclarado que Google News no tiene publicidad, y sólo aparece quien se apunta voluntariamente.

Vamos que quien no quiera salir gratis en Google News, que se borre.

La realidad es que Google no necesita tener agregadores ni le reportan excesivos beneficios, y si tiene que quitar contenidos o cerrarlos para no pagar, lo hará. Por otro lado, sabe que si se niega a pagar, los gobiernos irán a por su buscador, que por ahora está fuera de tasas...

Menéame hace en su blog un análisis mercantilista, como ellos lo llaman, de la situación.

Tasa Google Menéame

Menéame agrega noticias de prensa, sí, pero su publicidad es baja, y los ingresos por este concepto, también. De hecho en 2013 han cerrado con pérdidas. ¿Qué tasa van a pagar si ya tienen pérdidas sin ella?

Por otro lado, según sus cálculos, los medios ganan hasta 20 veces más en ingresos en publicidad de lo que ganan ellos, porque desde Menéame entra mucha gente a la web del medio a leer la noticia completa. Y cómo Menéame se posiciona bien en Google News, la noticia llega a mucha más gente, que acaba entrando en la web del medio original.

Según datos facilitados por los propios agregadores, entre el 40 y el 50% de sus usuarios acuden al medio original a leer la noticia.

Vamos, que los agregadores también representan ingresos por publicidad y visitas para los editores de contenido, porque hacen que sus noticias lleguen a más gente.

Así que los editores pretenden ganar dinero dos veces: con las visitas que llegan desde los agregadores, y con la Tasa Google....

Además, como queda demostrado con Menéame, que es uno de los agregadores más populares de España, quitando a gigantes como Google News o Yahoo! News, la mayoría de agregadores son pequeñas webs que apenas ganan dinero para subsistir. ¿Tienen recursos para pagar una tasa?

Respetados interlocutores de la Red  como Enrique Dans argumentan que es absurdo pagar por enlazar, y que si Google acepta, se fijaría un peligroso precedente, porque Google puede pagar, pero otros no. Dans propone a Google que elimine de Google News los medios que exijan un pago, o que cierre Google News en España...

 

Los plazos

Una vez aprobada la ley, el Gobierno se da tres meses para fijar la orden, y cinco meses más para que los agregadores de contenido negocien con las entidades de gestión de derechos de las publicaciones periódicas, que son CEDRO, en el caso de los textos, y VEGAP, para las fotos e imágenes.

Si en estos ochos meses no hay acuerdo, el Gobierno impondrá el pago.

¿Pero con qué fuerza van a negociar los agregadores, si los editores tienen la sartén por el mango, pues si no hay acuerdo saben que el Gobierno está de su parte, imponiendo el pago?

Aunque de llegarse a este supuesto, lo lógico es que el Gobierno coja lo que ofrecen los agregadores, lo que piden los editores, e imponga un término medio. Ni para uno ni para otro.

Tasa Google

 

Un mar de dudas

No está claro si lo agregadores se van a ver obligados a negociar, pero todo apunta a que, al menos al principio, se van a negar a pagar la Tasa Google por la única vía que pueden: ignorando a los que piden dinero.

Google ha dicho que Google News es voluntario, quien no quiera, que no entre. Menéame también afirma que no tienen intención de pagar, porque no pueden. Si alguien les exige un pago, lo vetarán de su servicio. Si la tasa cubre cualquier medio, entonces tendrán que cerrar o emigrar a otro país y hacer Menéame desde allí...

Creen que la medida sólo beneficiará a agregadores extranjeros como Digg o Reddit. Ellos usarán medios españoles sin pagar la Tasa Google.

¿Pueden los agregadores sobrevivir sin las noticias de los principales medios de prensa? ¿Puede la prensa profesional difundirse en Internet sin la ayuda de agregadores?

¿Llevará la ley a la división de los agregadores, un grupo para medios que no exijan tasa, y otro para los que la paguen? ¿Tendrán que crear los editores sus propios agregadores, para que no les hagan el vacío?

Peor aún: si cierran Menéame o Google News... ¿Qué pasará con las pequeñas webs de noticias que usan agregadores para subsistir? ¿Se contemplan esas pérdidas de empleo?

Son preguntas que hasta dentro de casi un año, cuando termine el plazo de negociación, no tendrán respuesta.

Qué cosas prohíbe la Nueva Ley de Propiedad Intelectual

 

¿Cómo lo han resuelto en otros países?

Tasa Google Alemania

Otros estados, como Francia o Alemania ya regulan tasas a los gigantes de Internet, pero lo cierto es que nadie ha ido tan lejos como España, el único país europeo que obliga a que los editores cobren por el contenido que usan los agregadores.

Alemania

El modelo español se basa en el alemán, pero como decimos, va un paso más allá. En Alemania, la ley aprobada el pasado agosto permite a los editores cobrar a los agregadores, pero lo deja en sus manos. Se permiten algunas "palabras o fragmentos gratuitos".

En al práctica, ningún editor alemán se ha atrevido todavía a cobrar a Google, y el gigante de Internet aún no ha pagado nada. Es posible que busquen mayor consenso o, a partir de ahora, ver lo que hace Google en España...

Francia

El Gobierno francés llegó a un acuerdo con Google el año pasado para crear un Fondo de Transición al Negocio Digital de 60 millones de euros, que la prensa usa para cubrir diferentes necesidades.

Bélgica

Los editores belgas llevaron a  Google a los tribunales, y aunque ganaron, en lugar de fijar una tasa negociaron con Google compensaciones indirectas, como poner publicidad en prensa escrita, o financiar proyectos conjuntos.

En todos los casos, parece claro que Google acepta colaborar y poner dinero en diversos proyectos, pero se niega a pagar directamente a los editores de contenido. Principalmente, porque eso abriría la veda en Estados Unidos, y allí sí que tendría que pagar mucho dinero.

¿Aceptará en España? Es muy poco probable...

No hay que olvidar que esta reforma es, de momento, un anteproyecto de ley, y en su tramitación parlamentaria, durante el tiempo que queda para su aprobación, seguramente se produzcan cambios y ajustes.

imagen de apertura: CHRIS HELGREN / REUTERS