La función autocompletar de Google arruinó su vida

Hombre asegura función Autocompletar de Google arruinó su vida

Un hombre asegura que la función de Autocompletar de Google arruinó su vida, haciendo creer al gobierno por error que estaba construyendo una bomba.

Aparentemente Jeffrey Kantor, en ese entonces contratista del gobierno, había intentado buscar "cómo construir un avión controlado por radio (radio-controlled airplane)," cuando la función de autocompletado convirtió la búsqueda en "cómo construir una bomba controlada por radio (radio-controlled bomb)."

Antes de darse cuenta del error de Google, Kantor presionó la tecla de Intro, desatando una serie de eventos y meses de hostigamiento por parte del gobierno que culminaron con su despido.

Según Kantor, tras el incidente en el 2009, estuvo bajo vigilancia constante, con todos sus movimientos físicos y digitales estrechamente vigilados por el gobierno.

No es la primera vez que la función de Autocompletar se vuelve foco de atención. Hace poco una campaña de la ONU denunció el machismo en las búsquedas de Google.

En una demanda presentada esta semana en la corte federal, el hombre afirma que fue visitado regularmente por dos investigadores federales, quienes hacían observaciones  amenazadoras y antisemitas.

De hecho, Kantor dice que incluso sus compañeros de trabajo le llegaron a amenazar de muerte, y parecían conocer muchos detalles de su vida personal, llamadas y hábitos en la web.

De acuerdo a la denuncia, cada vez que Kantor se enojaba después de que le repitieran su información privada, los otros empleados le contaban una historia sobre un vecino en su comunidad que parecía buen tipo, y que terminó asesinando a varias personas antes de suicidarse.

Según el contratista, al final se vio obligado a dejar el trabajo. Pero el acoso nunca terminó.

La demanda enumera con nombre y apellido a cada uno de los acusados, muchos de ellos de alto perfil, incluyendo el fiscal general Eric Holder; James Clapper, el Director de Inteligencia Nacional; John Brennan, director de la CIA; Chuck Hagel, secretario de Defensa; John Kerry, secretario de Estado; y Rand Beers, Secretario de Seguridad Nacional.

Como recompensa por las dificultades y malos ratos, Kantor está exigiendo casi 60 millones de dólares en daños y perjuicios.

De igual manera, solicita al juez que ordene al gobierno que le dejen tranquilo.

El caso de Kantor nos da algo que pensar. Después de todo, nunca se sabe quién podría estar espiando.

La NSA infectó más de 50.000 redes con malware que permanecía oculto hasta que los hackers del gobierno daban la orden y comenzaba a recopilar toda la información de la red.