Mujer británica gasta 4.000£ en proteger su casa del WiFi

Stephanie Rusell casa anti WiFi

Y el motivo es sencillo: Stephanie Rusell asegura que tanto la cobertura del teléfono como la señal Wifi le causa un enorme dolor de cabeza. Por ello, se ha gastado miles de libras en hacer que su casa fuese completamente a prueba de señales inalámbricas. Lo ha conseguido con pintura que bloquea este tipo de señales. Merece la pena aclarar que este tipo de pintura es extremadamente cara. A pesar de ello, la señora se da por satisfecha. 

Y es que pese a no tener un diagnóstico oficial, ella asegura que su médico es consciente de la situación. Al parecer, siempre que se encuentra cerca de una señal WiFi o telefónica, empieza a sentirse enferma. "Se me hace difícil estar cerca de otras personas, y no puedo tocar internet o los e-mails, no es seguro para mi". 

Si no te interesa protegerte del WiFi, sino tener acceso a él todo el tiempo, te interesa leer esto

Ella asegura sufrir de electro-sensibilidad, que le produce dolores de cabeza tan severos que no puede ni utilizar el autobús, debido al número de personas que hay allí con teléfonos. Tampoco puede estar cerca de los ordenadores. 

Las cuatro capas de pintura anti-radiación han minimizado los daños, según asegura, y ahora se encuentra mucho mejor. "La pintura en el exterior y en el interior de la casa ya está casi terminada. Me encuentro mucho mejor que antes, y me siento más protegida. Tengo un dispositivo que me ayuda a detectar las redes, y estoy segura de que no tendre señales WiFi no deseadas en mi hogar".

La electro-sensibilidad está reconocida en Suecia y Canadá como una condición médica reconocida, y quienes la experimentan notan dolor de cabeza, dificultades para concentrarse y un exceso de sudoración. 

A pesar de ello, también existen mutitud de pruebas que aseguran que los usuarios de teléfonos móviles y estaciones WiFi no tienen de qué preocuparse, ya que no afecta  en absoluto a su salud.