El negocio del Big Data con tus datos de salud y actividad

Coleccionismo de datos

los fans de las estadísticas, les gustará saber que ahora es posible usar el propio cuerpo como fuente de datos.

Los que siguen la moda “Quantified Self” (el “yo cuantificado”), reúnen cada día la información sobre los kilómetros recorridos, pasos que han dado, consumo de calorías, nivel de estrés, humor, consumo de café y alcohol e, incluso, sobre el tiempo que duermen. Es decir, casi todo aquello que las pulseras deportivas y sus apps correspondientes son capaces de medir.

Y, desde hace un tiempo, en muchos países también se coleccionan datos.

Protección de datos

Pero no por los deportistas aficionados, sino cada vez más por aseguradoras y empresas. Ya que, para muchas compañías, esos datos son una mina de oro. En cambio, para aquellos que se dedican a la protección de datos, representan una verdadera pesadilla.

La salud es lo primero, lo más importante

Además de una frase hecha, las últimas encuestas también lo demuestran.

Los usuarios de Internet valoran mucho más la salud que el tiempo libre o el éxito. Algunos, incluso, hablan de la “era de optimización personal” y profetizan que la salud se llegará a convertir en un importante motor económico.

Por una parte permitirá ahorrar dinero y por la otra también ganarlo.

Bonificaciones para los deportistas

Las primeras mutuas han reconocido el valor de esta tendencia y pretenden ofrecer apps al respecto.

Así, el cliente puede controlar la información referente a su cuerpo y la mutua puede bonificar un comportamiento más ‘sano’. De esta forma, las mutuas pretenden animar a los usuarios que se mueven menos, para poder ahorrar después en tratamientos.

Estos son algunos ejemplos en Europa:

mutua DAK

  • En Alemania, la mutua DAK le ofrece a sus clientes una app para instalar en sus smartphones.
    Hasta el momento se ha registrado un total de 2.948 clientes, con su número de asegurado y peso. De este modo, la idea es conseguir puntos de bonificación.
    Por ejemplo, ofrecen 50 puntos por 30 minutos en bici o correr, o por 40 minutos de caminar. Como máximo, les dan 200 puntos al mes, que se pueden convertir, además, en descuentos de hasta 150€.

     
  • Los asegurados de la mutua de Daimler que llevan una vida sana y realizan algún deporte, son bonificados con hasta 100€. Y pueden demostrar su actividad con Runtastic.
    Necesitan correr 100 kilómetros al año o ir 250 kilómetros en bici.

     
  • Otra mutua alemana, llamada AOK Nordost, utiliza un portal de fitness suizo (Dacadoo) para un proyecto piloto.
    Participaron 730 personas, que registraron sus datos personales en la app de tracking de Dacadoo. En base a la edad, altura y peso, el portal calculó su ‘índice de salud’, que se encuentra entre 1 (mal) y 1.000 (estupendo).
    Se basa así en valores clínicos de la base de datos de Dacadoo. Durante todo el proyecto, los participantes podían mejorar esta cifra realizando deporte de manera regular, así como mejorando su estado de ánimo, alimentación, si fuman o beben, su situación de estrés y cuánto duermen.
    Actualmente se están evaluando los resultados. Si el ‘índice de salud’ ha tenido una evolución positiva, los asegurados podrán beneficiarse de una bonificación.

running

Otras mutuas todavía no se atreven con el uso generalizado de las apps y siguen apostando por incentivar la asistencia a gimnasios o clubs de salud. Todo ello, debido a que las posibilidades para falsear los datos pueden ser numerosas.

Por ejemplo, ¿cómo saber que realmente has corrido 30 minutos y no ha sido un amigo deportista el que lo ha llevado a cabo?

¿Desventajas para los no deportistas?

Los que no son deportistas, sin embargo, temen que esta moda de ‘optimizarse’ les vaya a traer problemas. Pero, la portavoz de prensa de DAK, asegura que el coleccionar puntos con apps de deporte es voluntario y que “no contamos con que sea obligatorio en el futuro”

Por su parte, la responsable de prensa de AOK Nordost indica que los datos recibidos no están vinculados a nombres y apellidos, y que son sólo para el proyecto piloto.

“Es importante que los consumidores se decidan voluntariamente a la participación y que puedan desactivarla, si quieren”, comenta un responsable de un centro de protección de datos. “Las personas a las que les importa su privacidad no deben tener desventajas.”
 

smartband

Aún así, ven cierto peligro en la voluntariedad de participar en estos programas. Sobre todo, en los casos en los que las aseguradoras ofrecen tarifas especiales, basadas en cálculos de riesgo personalizados y en los datos de salud. Porque, al final, todos aquellos que no contribuyen con sus datos personales de salud, acabarían con tarifas superiores.

¿Negocio con los datos personales?

La industria farmacéutica, empresas, aseguradoras y bancos, ya están empezando a interesarse por la obtención de estos datos personales.

Con su ayuda, es posible estimar la probabilidad de que un empleado o cliente se ponga enfermo. Y viendo esto, es perfectamente plausible que muchos accedan a ofrecerles estos datos personales a cambio de dinero.

La plataforma ‘Data Fairplay’ quiere hacerlo posible este mismo año y reunir a las empresas y consumidores.

Pero también Data Fairplay tiene sus inconvenientes. “¿Realmente queremos vivir en una sociedad en la que las personas necesitadas venden sus datos a la empresa que más les pague?”, dice un responsable de una plataforma de protección de datos.

Apps de salud de las mutuas

Runtastic

  • DAK Fitcheck: la mutua alemana DAK ofrece su propia app de deportes. Los asegurados han de realizar al menos 30 minutos de actividad para reunir puntos de bonificación. La app ofrece datos acerca de la velocidad, consumo de calorías y distancia, pero esta última no tiene importancia a la hora de reunir puntos.
  • Dacadoo: la app de esta plataforma suiza de salud calcula un ‘índice de salud’ y participa en un proyecto piloto con la alemana AOK Nordost.
  • Runtastic: los asegurados en la mutua de Daimler pueden demostrar su estado de salud, con este clásico entre las apps de fitness.


Contenido adaptado del artículo original publicado en Computer Hoy Nº 409