Pagos electrónicos con objetos cotidianos ¿es realmente seguro?

tecnología NFC

Cade vez es más habitual realizar pagos virtuales con el móvil o, incluso, con el smartwatch, un claro ejemplo de los nuevos usos al servicio del consumidor de las nuevas tecnologías. Una tendencia con la que las grandes empresas se frotan las manos ante un inminente incremento de las compras, y es que nunca comprar había sido tan sencillo.

Pero ésto parece no ser suficiente y Mastercard pretende llevar el sistema de pagos electrónicos mucho más lejos, permitiendo que el usuario pueda pagar con la llave de su coche, con su ropa de fiesta favorita o incluso con su anillo de compromiso, ¿ciencia ficción o realidad? Pues la compañía norteamericana va muy en serio con el anuncio de un nuevo programa con distintas asociaciones con compañías externas de renombre para favorecer los pagos electrónicos mediante nuevos medios.

Ed McLaughlin, responsable de negocios emergentes de Mastercard, considera que “con este programa se eliminarán las fronteras de cómo pagamos, ofreciendo una experiencia de pagos virtuales seguros para cualquier cosa”.

De momento la compañía norteamericana ha firmado acuerdos de colaboración para implementar la tecnología de pago en otros soportes. Así se destaca su acuerdo con el gigante General Motors para desarrollar una serie de llaves electrónicas para realizar pagos; tampoco hay que obviar la asociación con la compañía de joyas Ringly, con la empresa de pulseras cuantificadoras Nymi o con el diseñador de moda Adam Selman. Acuerdos que empezarán a dar sus frutos a lo largo del próximo año en Estados Unidos.

Pero, ¿todo esto es realmente seguro?

Así Mastercard pretende integrar la tecnología de pagos móviles en otros dispositivos o soportes. ¿Qué te parecería pagar el parking con la llave de tu coche? ¿o pagar tus copas en una fiesta acercando sólo la manga de tu traje? ¿y qué tal ir al supermercado y pagar con tu anillo sin necesidad de abrir la cartera? Todo es muy bonito pero, ¿esto es seguro? ¿no es un llamamiento a las amenazas externas? ¿qué pasaría si tenemos un despiste?

A día de hoy sólo debemos estar atentos a nuestro smartphone o bien al bolso o a la cartera, pero si cada vez existen un mayor número de dispositivos y soportes habilitados para realizar pagos, el usuario estaría expuesto a un mayor porcentaje de robos, sea mediante violencia o sobre todo por despistes, porque es relativamente fácil que dejemos nuestra prenda favorita en cualquier perchero o silla, o nuestra pulsera cuantificadora en un banco del gimnasio.

Apple Pay, Android Pay y Samsung Pay, las nuevas plataformas virtuales de pago

Evidentemente, con este programa, las empresas se frotan las manos porque al estar habilitados un mayor número de vehículos para realizar los pagos, las ventas se incrementarían dado que el usuario sería más susceptible de “abrir la cartera virtual” por su comodidad. Ya no se trataría de abrir la cartera y sacar el dinero, ahora con un simple movimiento corporal ya habríamos realizado una compra, algo que sería un peligro para las personas que se muevan por impulsos.

Un reciente estudio de la firma de analistas Strategy Analytics estima que los pagos a través de la tecnologçia NFC alcanzarán un valor en ventas de más de 130.000 millones de dólares para 2020, y sólo contando su uso en smartphones y relojes inteligentes. Sólo pensar que dicha tecnología pueda implementarse en otros vehículos más personales abre este abanico de recursos económicos hasta casi lo inimaginable.

Un paraíso para las grandes empresas y, quizás, un peligro para los consumidores. Y tú qué piensas, ¿crees que es seguro que realizar pagos electrónicos sea tan sencillo? La polémica está servida.