¿Puede el WiFi causar cáncer?

¿Puede el WiFi causar cáncer?

Más de dos mil estudios agrupados en el informe Bioiniciative concluyen que una exposición prolongada y continuada en el tiempo a las radiaciones electromagnéticas que emite el Wi-Fi resultan nocivas para la salud. La Organización para la Defensa de la Salud, la Fundación Vivo Sano y la Fundación para la Salud Geoambiental han lanzado una campaña nacional para retirar el Wi-Fi de los colegios.

En una entrevista concedida al diario La Vanguardia, Agustín Bocos va un paso más allá, asegurando que puede llegar a provocar cáncer. Bocos es abogado especializado en contaminación electromagnética, fundador de Juristas Contra el Ruido y profesor de máster en Derecho Ambiental.

En la mencionada entrevista explica que las conexiones WiFi emiten radiaciones electromagnéticas a muy alta potencia, mucho más de lo que se necesita. Estas emisiones son nocivas para todos, pero especialmente para los niños, que están en pleno desarrollo. La Organización Mundial de la Salud ya las califica como posibles cancerígenos. En países como Inglaterra, Suecia o Francia ya se están quitando de colegios, bibliotecas, museos y otros lugares públicos.

Varios estudios han demostrado que estas ondas provocan hiperactividad y cefaleas en algunas personas tratadas. Incluso ya hay una persona que ha sido declarada como incapacitada por la Seguridad Social, por ser hipersensible a las ondas del WiFi.

Uno de los principales problemas es que esta tecnología no está supervisada por Sanidad, y no hay normas consensuadas que regulen la potencia óptima de emisión. Por ejemplo, en España se permiten 400 microvatios por centímetro cuadrado. Sin embargo, en Castilla La Mancha se permiten 0,1 microvatios, y en Cataluña 200 microvatios. Por encima de 0,1, hay peligro para la salud. En países como Nueva Zelanda sólo permiten 0,01 microvatios, mientras que Australia baja a 0,001 microvatios. Como menos potencia tenga el WiFi cubrirá menos distancia y funcionará a menor velocidad, pero también emite menos radiaciones electromagnéticas.

Agustín Bocos aconseja sustituir el WiFi por una conexión por cable. Para llevar Internet a toda la casa, se puede utilizar la red eléctrica por medio de la tecnología PLC, que ofrece Internet en cualquier enchufe de la vivienda. El problema es que los smartphones y las tablets no permiten conexión mediante cable, pues sólo funcionan con tecnologías inalámbricas.

Si no es posible prescindir del WiFi, Bocos aconseja desconectarlo cuando no se use, especialmente por la noche.

Es el precio del progreso. Un precio que muchos están dispuestos a pagar, sin pensar en las consecuencias. ¿Y tu?

Fuente: La Vanguardia