Yahoo, a un paso de probar que resistió a PRISM

Una pequeña victoria para Yahoo

Aunque ya han pasado algunas semanas después del escándalo sucitado por las revelaciones de Edward Snowden sobre la existencia de programas ultrasecretos de espionaje del gobierno norteamericano, las nueve compañías involucradas en los hechos quieren limpiar su nombre a como dé lugar. 

Yahoo celebra la victoria en una corte especial de Estados Unidos que le permite revelar de manera pública los esfuerzos que hizo para evitar ser parte del programa PRISM. La corte estadounidense de Vigilancia de la Inteligencia Extranjera, parte de FISA (Foreign Intelligence Surveillance Act), falló el lunes a favor de la compañia y determinó que el gobierno norteamericano, representado por el Departamento de Justicia, deberá revelar el contenido de algunos documentos relacionados con el tema del espionaje. 

Con estas revelaciones, Yahoo espera demostrar su reticencia a entregar la información de sus usuarios a entes oficiales. Representantes de la compañía se mostraron satisfechos con el pronunciamiento de los jueces y creen que dichas entregas contribuirán a la discusión sobre la privacidad y la separación entre público y privado en Internet que apenas empieza. 

Todas las compañías que se han visto inmiscuidas en los hechos recientes han solicitado una mayor transparencia al momento de revelar datos relacionados con la información de los usuarios solicitada por el gobierno, notablemente Google. Microsoft, que en un principio se creía menos implicada, resultó estar hasta el cuello

Dichas órdenes se conocen como órdenes secretas, y limitan la cantidad de información que se le puede entregar al público relacionada con asuntos de privacidad: así, las empresas de Internet que han tenido algún nivel de participación en los hechos recientes solamente han revelado cifras que combinan los pedidos hechos por el gobierno junto con otras investigaciones pendientes por homicidio, secuestro y fraude. De este modo, se hace imposible determinar el número real de pedidos hechos a través de las agencias gubernamentales. 

La orden de la corte es un paso en cuanto a transparencia, pero el público en general aún no sabe con certeza los métodos de monitoreo o la información que ahora se encuentra en poder de los agentes federales. Y hasta que no se sepa más sobre estos programas de espionaje, los usuarios nos mantendremos bajo la lupa del Gran Hermano