Los alimentos cambiarán de sabor con el cambio climático

¿Qué es LIFE?
¿Qué es LIFE?
Los alimentos cambiarán de sabor con el cambio climático.

Tendemos a ver el cambio climático como algo apocalíptico, pues augura un futuro en donde el deshielo de los polos inunde ciudades costeras, cambie las migraciones de las aves, y muchas zonas verdes se conviertan en desiertos.

Sin embargo, la Naturaleza en sí está ligada al clima, y como seres vivos que somos, un cambio climático afectaría a todas las facetas de nuestra vida. Incluyendo algo tan mundano pero, al mismo tiempo, tan importante como es el sabor de los alimentos.

La Universidad de Melbourne, en Australia, ha estado estudiando este aspecto de la evolución del clima. En Australia llevan años sufriendo grandes sequías y temperaturas más elevadas de lo normal, asociadas al cambio climático. Por otro lado, el 93% de los alimentos que  allí se consumen se cultivan en la propia Australia, así que es un buen campo de pruebas para comprobar cómo este cambio climático afecta al sabor de los alimentos.

El sabor de los alimentos con el cambio climático

La Universidad de Melbourne ha elaborado una lista con los alimentos cotidianos que podrían sufrir alteraciones serias del sabor, el color y la textura, con el cambio climático:

  • Animales de granja como los pollos o las vacas se estresan con el calor, y muy pocas granjas tienen aire acondicionado. Las altas temperaturas provocan que coman menos, así que obtendríamos pollos con carne más dura, con una textura más gruesa e insípida. El mismo efecto se produciría en la carne de vaca
  • Con el calor, las vacas reducen la producción de leche entre un 15 y un 25%. En condiciones extremas cae a un 40%. El precio de la leche podría incrementarse en la misma proporción
  • Muchos animales se alimentan de grano, que en condiciones de elevado calor reduce su tamaño para ahorrar agua. Esto provocará que el precio del grano suba, y con ello el precio de la carne
  • Hortalizas muy utilizadas como la remolacha o las zanahorias exigen mucha agua para desarrollarse correctamente. En un escenario de altas temperaturas y pocas lluvias, las zanahorias tendrían menos sabor y una textura más pobre, mientras que la remolacha perdería su color.
  • En áreas donde el calor elevado se combine con una alta humedad, cultivos como la patata se pudrirían
  • Muchos cultivos estarán expuestos en zonas en donde se incrementen los ciclones y huracanes, destruyendo la mayoría de las cosechas
  • La polinización de los cultivos suele ocurrir en primavera. Con un cambio climático las temperaturas suaves durarán menos, la primavera se reducirá, afectando a la fertilización de las plantas
  • En períodos de sequía, las abejas recolectan agua para mantener la colmena fresca, en lugar de néctar, reduciendo la polinización y la calidad de la miel
  • Todos los cítricos y frutas que necesiten mucha agua, crecen menos y maduran antes en épocas de mucho calor
  • Las elevadas temperatura favorecen el crecimiento de muchas plagas de insectos que afectan a los cultivos
  • El calor reduce el óxigeno en los ríos, favoreciendo las enfermedades en peces y otros animales
  • Los cultivos de regadío tendrán problemas para recibir el agua que necesitan
  • En 2050 se estima que el 70% de los viñedos ofrecerán uvas de menor tamaño

Son sólo algunos de los espeluznantes datos que se recogen en el el estudio de la Universidad de Melbourne. Previsiones que nos ponen en alerta, un poco más, sobre un cambio climático que los políticos son incapaces de frenar, ante el enorme poder que atesoran las industrias y multinacionales que se verían afectadas por las leyes de carácter ecologíco.

Está en juego el futuro del planeta, y no queda mucho tiempo antes de que los cambios en el clima sean irreversibles.

[Fuente: Popular Science]

Las 7 mejores webs para conocer la previsión del tiempo