El cambio climático matará a 1 de cada 3 parásitos, y eso es malo

¿Qué es LIFE?
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Moscas, garrapatas y otros parásitos podrían desaparecer por el cambio climático.

Las chinches o las pulgas son animales a los que con total seguridad los humanos no tenemos ningún cariño. Sin embargo, su existencia no es inútil, ya que como todos los animales cumplen una función dentro de su ecosistema. Es el motivo por el que es una muy mala noticia que el cambio climático amenace a al menos un tercio de todos los parásitos.

Estos animales, la mayoría insectos, viven porque parasitan a otros. Es el ejemplo de las pulgas o los piojos, dos de los más extendidos a nivel mundial y también dos de los amenazados. Así lo demuestra un estudio científico, que cree que el calentamiento global puede acabar por matar a 1 de cada 3 de estos insectos.

El motivo por el que se extinguirían iría desde la subida del nivel del mar -y por tanto la desaparición de su hábitat natural- hasta la extinción de los animales que los acogen. El proceso se acelera a medida que la temperatura media del globo aumenta. Los últimos datos, los de 2016, corroboran que el pasado fue el año más caluroso de todos los registrados.

Al hablar de parásitos en peligro de extinción, el estudio se refiere concretamente a variantes dentro de familias más amplias. Es poco probable, por ejemplo, que los piojos acaben por extinguirse, aunque sí es posible que lo haga alguna variante regional de los mismos.

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Tan pronto como en 2070 podríamos echar de menos a algunos de estos molestos animalitos, encargados entre otras cosas de mantener cierto control poblacional entre los grupos animales que parasitan. Bien es cierto que extienden algunas enfermedades, aunque al igual que los depredadores, su labor permite que las poblaciones no aumenten por encima de sus posibilidades.

No son las únicas especies animales amenazadas por el cambio climático ni mucho menos. Otras como las abejas afrontan una amenaza mucho más directa y existencial. En concreto, su desaparición podría provocar una importante catástrofe medioambiental, pues son las encargadas de polinizar las flores y cultivos de buena parte del planeta.

[Fuente: Tech Times]