¿Es peligrosa la radiación de los teléfonos móviles?

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¿Es peligrosa la radiación de nuestro teléfono móvil?

Quizás los más jóvenes no se acuerdan, pero durante un tiempo en España hubo movilizaciones contra la instalación de antenas de telefonía en zonas pobladas. El tiempo pasó y aquello se olvidó, pero ahora todos usamos un teléfono móvil, así que nos preguntamos ¿Producen realmente cáncer las radiaciones de los dispositivos móviles?

Todo el que use un smartphone se lo habrá preguntado alguna vez, pero a la hora de buscar respuestas hay que tener cuidado. No son pocos los aficionados a pseudociencias que se sirven de la falta de conocimiento científico de la población en general para engañar a incautos.

Para afirmar si los móviles tienen radiación y si ésta es peligrosa para la salud, tenemos que recurrir a fuentes de confianza. Sólo con hechos totalmente contrastados y con evidencia científica se pueden dilucidar cuestiones tan sensibles.

Por ello, qué mejor organismo para consultar que la Organización Mundial de la Salud (OMS). En su web y en varios comunicados encontramos todo lo que debemos saber al respecto.

Para empezar, es necesario diferenciar entre las ondas con capacidad ionizante y las que no la tienen. Muchos aparatos electrónicos, entre los que se incluyen los teléfonos móviles y los aparatos de radio, emiten ondas electromagnéticas. En el caso que nos ocupa no llegan a ser ionizantes, por lo que no deberían tener capacidad para producir cambios a nivel celular, lo verdaderamente peligroso.

Una vez que conocemos este dato nos quedamos más tranquilos, pero ¿y a largo plazo? Sabemos que, debido a su baja frecuencia, los dispositivos móviles no causan daño tras una exposición corta. Tras muchos años viviendo rodeados de radiaciones electromagnéticas de baja intensidad, la cosa podría cambiar.

No lo sabemos con exactitud, pues los teléfonos llevan con nosotros muy poco tiempo. Estamos tan habituados a ellos que apenas somos conscientes de su novedad. Aún no ha dado tiempo material a relacionar sus radiaciones con distintos tipos de cáncer, especialmente con el cerebral, el más señalado.

La frecuencia de la radiación que emite, por ejemplo, un smartphone, es irrisoria. Nada que ver con otros aparatos como los que emiten rayos X, ni siquiera con un microondas. Sí que está aceptado por la comunidad científica que un uso intensivo de estos aparatos puede producir cierto calentamiento en los tejidos, pero nada que la piel no pueda absorber.

Inventan una funda que elimina la radiación de los móviles

La OMS ni confirma ni desmiente los supuestos efectos nocivos de una dilatada exposición a las radiaciones electromagnéticas de baja intensidad.

Esto no significa que los haya; de hecho son muchas las universidades que han aportado toneladas de evidencia científica para desmentir la relación entre ambas cosas, desacreditando así la existencia de enfermedades como la hipersensibilidad electromagnética.

Estas son las palabras al respecto de la organización encargada de velar por el bienestar de nuestro organismo: “Hasta la fecha, las investigaciones no muestran evidencia de la existencia de efectos adversos de la exposición a campos electromagnéticos de frecuencia inferior a esos que pueden causar calentamiento de los tejidos cutáneos. Además, las investigaciones no han sido capaces de proveer relación de causalidad entre exposición a los campos electromagnéticos y sintomatología como la que describen los que dicen sufrir hipersensibilidad electromagnética.”

En cualquier caso, aún es difícil conocer los efectos que tendrá la exposición a estos campos electromagnéticos tras cincuenta o sesenta años. No hemos llegado ahí todavía, porque aunque la radio lleva con nosotros mucho tiempo, ahora la radiación está mucho más presente en todos los aspectos.

Consejos para reducir la radiación de los teléfonos móviles

No podemos escapar de ella, nociva o no, porque aunque decidamos prescindir de nuestro smartphone, no podemos obligar a los demás a hacer lo mismo. No son sólo los móviles los que la emiten: antenas de telefonía, microondas, radio, Wifi y otros muchos inventos modernos lo hacen. Vamos a convivir con ellos queramos o no.

De las ondas no puedes escapar ni esconderte, y colocarte un sombrero de papel de aluminio tampoco ayudará. De todas formas puedes estar tranquilo: la ciencia ha desmentido la relación entre la radiación emitida por los dispositivos móviles y el cáncer, al menos mientras la radiación y su intensidad sean limitadas. En el caso de que no lo sean, tampoco tenemos motivos para pensar que la haya.

Pero esta última afirmación hace surgir otra pregunta: ¿Cuánta radiación emiten nuestros móviles? ¿Estamos completamente seguros de que es limitada? ¿Y si emiten por encima del umbral que se considera inocuo? Se cuantifica en Tasa de Absorción Específica (SAR) y la transparencia brilla por su ausencia en este aspecto.

[Fuentes: OMS y Comisión Europea]