Osteoporosis, otra enfermedad vinculada con la contaminación

¿Qué es LIFE?
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Se amplía la lista de enfermedades provocadas por la contaminación.

La osteoporosis es una de las enfermedades más extendidas a nivel mundial, afectando prácticamente a ciudadanos de todos los países, aunque no por igual. Al parecer, según el último estudio publicado por científicos estadounidenses, esta enfermedad de los huesos afecta aún más a personas que viven en áreas con altos niveles de contaminación atmosférica.

El estudio ha analizado una muestra de nada más y nada menos que de ocho millones de personas, suficientes para establecer una sólida relación que demuestra que la osteoporosis es una de las consecuencias de la contaminación, especialmente de la polución por las partículas de PM2,5 y carbono negro, ambas expulsadas por los vehículos con motor de combustión.

La relación directa entre menor masa ósea y polución ha sido probada al comprobar que las comunidades más expuestas a estas dos micropartículas presentan mayor índice de fracturas, especialmente entre  personas con bajos ingresos. Esto puede deberse a que son las que disponen de menos recursos para tomar medidas ante el avance de esta enfermedad.

La contaminación como la causa de la osteoporosis se añade a una ya larga lista de consecuencias de las emisiones de distintos gases contaminantes a la atmósfera. En ciudades densamente pobladas y con un volumen de tráfico considerable el debate está alcanzando temperaturas muy elevadas, con partidarios de medidas para reducir el tráfico cada vez más numerosos.

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La evidencia científica de las consecuencias negativas de la contaminación para la salud son suficientes, sobre todo teniendo en cuenta un estudio que cifra en miles los muertos por este problema sólo en Europa, cientos de ellos en España. 

Reducir las emisiones de CO2 es el objetivo a medio plazo de prácticamente todos los países, aunque hay partículas de otros compuestos que son igualmente peligrosas para la salud humana y que afectan poco o nada al cambio climático. Estas son precisamente las que se encuentran en mayor cantidad en núcleos urbanos como Madrid, París o Ciudad de México.

[Fuente: TechTimes]