Policía asalta en directo su casa mientras jugaba en Twitch

¿Qué es LIFE?
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Policía asalta en directo su casa mientras jugaba en Twitch, por una broma.

Koopatroopa787, como se conoce a Joshua Peters en el mundillo de los videojuegos, es un joven de 27 años que se gana la vida gracias al servicio de streaming Twitch, narrando en directo sus partidas en juegos como Clash of Clans o RuneScape.

Hace unos días, durante una de sus partidas, oyó unos fuertes golpes y gritos en la puerta de su casa.

"La policía está aquí. Un segundo", exclamó sorprendido, mientras abandonaba precipitadamente la partida. Volvió a los quince minutos, visiblamente desencajado, y con lágrimas en los ojos. Alguien había llamado a la policía acusándolo de un delito con armas de fuego, razón por cual habían enviado un equipo de asalto de las fuerzas especiales. El problema es que fue su hermano de 10 años el que abrió la puerta. ¿Y si el niño hubiese realizado algún gesto brusco y un policía le hubiese disparado?

Joshua Peters regresó a Twitch y contó a sus seguidores, con lágrimas en los ojos, lo que había pasado:

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"He tenido a un policía apuntando con una pistola a mis hermanos pequeños por vuestra culpa. Podían haberles disparado, podrían haber muerto. No puedo entender qué es lo que tenéis contra mí, o que es lo que os he hecho. Por eso estoy sin palabras. Vuestro malestar es contra mí. No metáis a mi familia en esto. Ellos no se lo merecen".

Gente como Joshua Peters o TrumpSC se sacan un sueldo en Twitch retransmitiendo sus partidas en directo, gracias a la publicidad y las donaciones de sus seguidores.

Asalto de la policía en Twitch

En los últimos meses se han puesto de moda las llamadas falsas a la policía, avisando de que en la casa de un conocido streamer se está produciendo un asesinato, o un suicidio, o se han escuchado disparos, con el objetivo de ver el asalto de las fuerzas especiales en directo, a través de la cámara del streamer.

Las propias autoridades ya conocen el fenómeno, pues una de las últimas víctimas, un jugador de Portland, cuenta que tras ser asaltado por las fuerzas especiales en su propia casa e inmovilizado en el suelo, el policía  que lo sujetaba se calmó y fue liberado cuando les contó que "estaba retransmitiendo en Twitch".

Más allá de la crueldad, o el gasto que supone movilizar a las fuerzas especiales, que además podrían requerirse sus servicios en un asalto de verdad, este tipo de bromas en las que entran en juego armas de verdad, son un peligro real. ¿Y si la policía, por error, por un fallo o por un movimiento brusco del niño, hubiese disparado el hermano de diez años de Joshua Peters?

[Fuente: Ars Technica]