¿Por qué hay 24 husos horarios?

¿Qué es LIFE?
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Los 24 husos horarios

Cuando se habla de los 24 husos horarios nos estamos refiriendo a que el día tiene 24 horas. Algo que, a su vez, está directamente relacionado con las 24 zonas en las que está dividida la Tierra.

Estas zonas están establecidas por meridianos que se distancian 15º unos de otros y por todos ellos pasa el Sol al mediodía, habiendo una diferencia entre uno y otro de una hora.

Sin embargo, hasta finales del siglo XIX no se estableció una estándar universal para que todos los países siguieran los mismos criterios en el momento de determinar la hora y que tuvieran como punto inicial el meridiano de Greenwich, en Londres. De ahí que las referencias a las variaciones en la hora de los diferentes países siempre aparezcan las siglas GMT (Greenwich Mean Time).

La iniciativa de establecer mapamundi de los husos horarios fue cosa del ingeniero e inventor escocés Standford Fleming, tras perder un tren por una confusión en los horarios de salida.

Su idea oficialmente no tuvo mucho éxito, pero la mayoría de los países fueron adoptando un estándar similar de manera paulatina llamado Tiempo Universal Coordinado (UTC, Universal Time Coordinated). Este último está definido por precisos relojes atómicos, en lugar de tener como referencia la posición del Sol.

De esta forma, es de suponer que en el mundo hay 24 husos horarios y que todos los territorios dentro de un huso tienen la misma hora, pero no es así. El caso más cercano es el horario de España, donde el momento en el que el Sol está más alto es a las 13.30 y no a las 12. Esto es así porque Franco quería tener la misma hora que los alemanas y en 1940 de impuso el cambio.

Cambio de hora: mitos y verdades

Pero nuestro país no es la única excepción. Hay unas cuantas más. Por ejemplo, a pesar de lo extenso de su territorio, en China no importa en que lugar geográfico te encuentres porque siempres es la misma hora.

El último en decidir su hora libremente ha sido Corea del Norte, que el pasado agosto decidió retrasar su reloj 30 minutos para celebrar su liberación de Japón tras la Segunda Guerra Mundial.