Tomar aspirina regularmente reduce el riesgo de tener cáncer

¿Qué es LIFE?
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aspirina previene cancer

El consumo de aspirina de manera habitual puede reducir el riesgo de padecer cáncer en general. Esta es la conclusión a la que ha llegado un grupo de científicos de la Universidad de Harvard después de haber llevado a cabo un estudio, cuyos resultados sugieren que el uso de este fármaco puede presentar beneficios para prevenir la enfermedad. 

La investigación ha revelado que tomar aspirina con regularidad reduce un 3% las posibilidades de sufrir cualquier tipo de cáncer, y ha demostrado ser especialmente eficaz para la prevención del cáncer colorrectal y otros tumores gastrointestinales. En otros trabajos ya se había probado que el medicamento ayudaba a evitar estos últimos tipos de cáncer, pero es la primera vez que se desvela que también puede prevenir otras variantes.

Para llevar a cabo el estudio, los científicos analizaron un período de 32 años en las bases de datos de dos estudios con más de 136.000 participantes: del Nurses 'Health Study, que abarca desde el año 1980 hasta el 2010, y del Health Professionals Follow-up Study, que recoge información desde el año 1986 hasta el 2012. 

En estos informes descubrieron que los sujetos habían reportado que el uso regular de aspirina, definido como una dosis estándar al menos dos veces por semana, reducía un 3% el riesgo absoluto de padecer cáncer en comparación con otras personas que no tomaban el medicamento. 

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Contra el cáncer colorrectal es mucho más eficaz, disminuyendo la posibilidad de padecerlo hasta un 19%, y también se reduce sustancialmente el riesgo de sufrir tumores gastrointestinales, en concreto en un 15%. El efecto beneficioso se empezó a observar después de cinco años de uso continuado del medicamento, en dosis que varían de 0,5 a 1,5 tabletas a la semana.

"En este punto, sería muy razonable consultar al médico la conveniencia de tomar aspirina para prevenir el cáncer gastrointestinal, sobre todo si se tienen factores de riesgo, como antecedentes familiares", explica Andrew Chant, miembro de la investigación. Eso sí, los científicos advierten que en ningún caso puede sustituir al tratamiento del cáncer ni a las pruebas de detección, sino que sólo es un complemento beneficioso.