Dos años de la muerte de Steve Jobs, parecen un mundo

Segundo aniversario de la muerte de Steve Jobs

Dos años sin Jobs es mucho tiempo. Demasiado. Nos hemos aburrido bastante en estos meses sin el faro de Apple, inspirador de nuevas ideas capaces de cambiar el mundo. Literalmente. Varias veces.

Ahora tenemos iPhone con carcasa de plástico, e incluso con lector de huellas. Ah, y un procesador de 64 bits. Y seguramente, dentro de unos días. ¡Un iPad de 13 pulgadas! ¡Y un iPad Mini 2 con pantalla Retina!

Aburrido, aburrido, aburrido.

Cuando Steve Jobs salía al escenario, sabías que estaba a punto de ocurrir algo mágico. Como lo fue el Apple I, uno de los primeros ordenadores domésticos de la historia. O el primer Mac, uno de los primeros equipos caseros en usar ratón. También nos descubrió algunos iPhone, el primer iPad... 

Y en un descanso entre sus dos etapas en Apple, se sacó de la manga a Pixar...

No vamos a volver a recordar la vida y obra de Steve Jobs. Es innecesario. Jobs fue un visionario, y hasta sus detractores terminan reconociéndolo. Probó suerte en la informática, los dispositivos móviles, la música y el cine. A todos estos mercados los cambió para siempre, y también nos cambió a nosotros con ellos. 

Hoy en día nadie puede vivir sin su reproductor de música portátil, sin sus descargas digitales, sin su smartphone o su tablet, sin las películas de animación por ordenador. Forman parte de nosotros, y en ese sentido, Jobs está más vivo que nunca.

Reproducimos la carta que ayer envió Tim Cook, el actual CEO de Apple, a sus empleados:

Equipo-

Mañana se cumple el segundo aniversario de la muerte de Steve. Espero que cada uno reflexionará sobre lo que él significó para todos nosotros y para el mundo.

Steve fue un ser humano maravilloso e hizo del mundo un lugar mejor. Me acuerdo de él a menudo y encuentro fuerzas en los recuerdos de nuestra amistad, su visión y su liderazgo.

Dejó atrás una empresa que sólo él podría haber creado, y su espíritu permanecerá para siempre en los cimientos de Apple. Continuaremos haciendo honor a su memoria con la dedicación al trabajo que él tanto amaba. No hay mayor tributo a su memoria. Estoy seguro de que estaría orgulloso de todos vosotros.

Con mis mejores deseos,

Tim