La Eurocámara vota a favor de un cargador de móviles único

Parlamento Europeo cargador universal móviles

El Parlamento Europeo ha votado hoy en pleno, con 550 votos a favor, 12 en contra y 8 abstenciones, exigir la adopción de un cargador universal  para todos los teléfonos móviles vendidos en la UE con el fin de reducir residuos y costes para los consumidores.

"Me alegra que estemos de acuerdo en la introducción de un cargador común. De esta manera, respondemos a los intereses de los consumidores y también a los del medio ambiente. Se va a poner fin a la aglomeración de cargadores y a 51.000 toneladas anuales de residuos", ha declarado la socialista alemana Barbara Weiler. 

Los eurodiputados creen que esta medida reducirá costes a los fabricantes pero también a los consumidores, ya que no será necesario comprar un cargador nuevo para cada dispositivo móvil.

Antonio Tajani, vicepresidente de la Comisión y responsable de Industria, añadía que "Las nuevas reglas nos permiten introducir un cargador común para teléfonos móviles y dispositivos similares. Se trata de buenas noticias para nuestros ciudadanos y para el medio ambiente".

El grupo de los Verdes en la Eurocámara apuntó en un comunicado en relación a la reducción de residuos, que solo el 3% de los dispositivos se reciclan, el 47% de los teléfonos se quedan por casa casa, un 25% se regalan a otras personas y un 16% de los móviles se revenden.

Con esta norma, también se busca reducir el uso de equipos radioeléctricos, ya que en los últimos años ha aumentado el número y la variedad de dispositivos móviles, así como de aplicaciones inalámbricas que han aumentado los riesgos de interferencias entre los distintos productos. 

Además, claro está, de buscar cumplir los requisitos esenciales de salud y seguridad de los consumidores.

En los últimos meses han sido varios los incidentes provocados por utilizar cargadores no oficiales, como electrocuciones con cargadores de imitación de iPhone.

La nueva legislación aprobada por la Eurocámara establece las normas para comercializar equipos radioeléctricos, entre los que se incluyen teléfonos móviles, mandos a distancia para coches y módems. 

La directiva también proporcionará un marco legar para las autoridades y herramientas adicionales de vigilancia sobre los mercados para detectar los aparatos que no cumplan las nuevas normas de seguridad. 

La Comisión Europea podrá identificar las categorías de equipos que tendrán que ser registradas antes de ser introducidas en el mercado, a través de la información que le proporciones los Estados miembros y después de una evaluación.

La Eurocámara ha dado a los fabricantes un plazo de tres años para adaptarse a la nueva legislación.