Fairphone, el primer smartphone ético, presentado en Londres

Fairphone, el primer smartphone ético

Cuando llamamos a un ser querido por medio de nuestro smartphone, o enviamos un vídeo, o usamos una app, no nos paramos a pensar en qué condiciones ha llegado ese smartphone a nuestras manos. De dónde provienen los materiales, quíen lo ha fabricado, y en qué entorno de trabajo.

El coltán, por ejemplo, el mineral de donde se extrae el tántalo, un material imprescindible para conducir la electricidad en los smartphones, proviene en su mayoría de la Republica Democrática del Congo, un país con décadas de guerra y miles de muertos precisamente por culpa de los metales preciosos.

También es frecuente leer noticias de vez en cuando sobre los problemas laborales de las fábricas chinas responsables de los productos de las grandes marcas, como Apple, o HP.

Si tienes remordimientos de conciencia cuando usas tu smartphone o, simplemente, quieres pagar con justicia a quien te proporciona un dispositivo tecnológico tan importante en tu vida, lo que necesitas es un Fairphone, el primer smartphone ético que sale al mercado.

 

La idea corre a cargo de Bas van Abel, un holandés al que se le ocurrió aplicar a la telefonía la filosofía del Comercio Justo que utilizan algunas marcas de café, o multitud de tiendas repartidas por todo el mundo. 

Van Abel buscó financiación a través del crowdfunding, y así ha conseguido vender 15.000 Fairphones incluso antes de ser fabricados. Pero la tarea no es sencilla. No resulta fácil encontrar coltán ni otros metales que no provengan de zonas en conflicto. Y aunque Fairphone se fabrica en China, lo hace en fábricas con un salario justo y condiciones de trabajo adecuadas.

A nivel técnico, el primer modelo de Fairphone dispone de una pantalla de 4,3 pulgadas con resolución qHD (960x540 píxeles). El procesador es un Mediatek MTK6589 de cuatro núcleos a 1,2 GHz cada uno. Dispone de 1 GB de memoria RAM con 16 GB de espacio de almacenamiento.

La cámara trasera es de 8 Megapíxeles, y la frontal, de 1,3 Megapíxeles. Incluye una batería de 2000 mAh, 2G, 3G, y Android 4.2.

Su precio es de 325 €. Lógicamente, un poco más caro que un smartphone de gama media, pero con la tranquilidad de que es un dinero distribuido justamente y no se utiliza para alimentar conflictos bélicos en África o para explotar a los trabajadores.

Si estás interesado, se van a fabricar sólo 25.000 smartphones,  y ya se han vendido más de 15.000. ¡No te descuides o te quedarás sin él!