¿Enterró Atari millones de juegos de E.T hace 30 años?

¿Enterró Atari millones de cartuchos de E.T. en el desierto?

A principios de los años ochenta del pasado siglo, los videojuegos experimentaban su primera época de bonanza. Los éxitos más populares de las consolas Atari 2600 o Intellivision podían vender fácilmente 6 o 7 millones de copias. Las máquinas recreativas formaban colas en los salones recreativos y los bares de todo el mundo. Las primeras licencias cinematográficas, como la de Star Wars, habían cosechado un gran éxito. Pero entonces llegó el "crack". Desde 1983 a 1985, los videojuegos pasaron de recaudar 3.500 millones de dólares, a sólo 100 millones. Un descenso del 97% en los ingresos que obligó a cerrar a muchas compañías de soft y casi desmanteló la industria.

Las causas de este desastre fueron variadas. Pero la principal culpa recae en la soberbia y avaricia de muchas compañías de soft que, ante el éxito de ventas, comenzaron a crear juegos en serie de baja calidad, pensando que venderían sólo con el nombre. Los usuarios acabaron saturados y dejaron de comprar videojuegos. Tuvo que ser Nintendo, con su consola NES y su gran éxito Super Mario Bros, quien devolvió la fe a los jugadores, en 1985, y consiguió salvar la industria de los videojuegos.

Uno de los mayores fiascos de la época fue el juego E.T. para la consola Atari 2600, la más popular de aquella generación. Los rumores apuntan a que sólo se destinaron seis semanas a la creación del juego. La película había sido un éxito, así que Atari esperaba vender sólo por el nombre. En 1983 puso 5 millones de copias en el mercado, pero las críticas fueron terribles, porque era muy malo.

Apenas vendió 1 millón de copias, y la gran mayoría las devolvieron cuando salieron las reviews. La leyenda cuenta que Atari enterró varios millones de cartuchos de E.T. en el desierto de Alamogordo, en Nuevo México, junto a otros juegos que también recibieron malas críticas, como la versión para Atari 2600 del popular Pac-man.

No hay pruebas gráficas de este enterramiento, y los directivos de Atari ni confirman ni desmienten, así que muchas personas han llegado a pensar que se trata una leyenda urbana. Ahora, una productora canadiense llamada Fuel pretende comprobar si el mito es cierto, y ha pedido permiso a las autoridades de Alamogordo para iniciar las excavaciones en busca de esos millones de copias de E.T. Pretende rodar un documental en donde este anécdota es sólo el punto de referencia para analizar el primer "crack" de la industria de los videojuegos, y predecir si podría volver a ocurrir.

Han pasado 30 años, pero lo cierto es que las compañías de soft no parecen haber aprendido la lección, pues aún seguimos sufriendo muchas licencias cinematográficas que son convertidas de forma mediocre en videojuegos. ¿Tendrá que venir otra vez el bueno de Mario a salvar la industria? La aceptación de las futuras Xbox One y PlayStation 4 tendrá mucho que decir al respecto...