La Estación Espacial Internacional, infectada por un virus

Un virus infectó la Estación Espacial Internacional a través de un USB de un astronauta, según el fundador de Kaspersky

Cuando un virus infecta tu ordenador, no puedes evitar sentir una sensación de pánico.

Pero, si lo piensas friamente, como mucho habrás perdido unos datos. Más o menos valiosos, pero simples datos al fin y al cabo. Formateas el ordenador, y listos.

Imagina ahora que el ordenador infectado con el virus está situado a 400 kilómetros sobre nuestras cabezas, en la Estación Espacial Internacional (ISS). Ahora sí que tiene sentido sentir pánico...

Es fácil ponerse a imaginar, influenciados por cientos de películas de Hollywood, como el virus toma el control de una componente vital de la Estación Espacial. Quizá, la electricidad, o el sistema de aire, el mecanismo de navegación o el sistema de anclaje, sembrando el terror entre los astronautas.

Estación Espacial Internacional. Wikipedia

No es el esbozo de un guión cinematográfico, pues partimos de una situación real. Vía El Mundo, la web International Business Times recoge una conferencia llevada a cabo por Eugene Kasperky, el fundador de la famosa empresa de seguridad, en donde revela como un virus llegó hasta los ordenadores de la Estación Espacial Internacional (ISS).

No quiso comentar cuándo se produjo la infección, y las consecuencias que tuvo.

El complejo espacial no está conectado a Internet, precisamente para evitar contagios y espionaje, así que el malware llegó a la Estación a través de una memoria USB de uno de los astronautas, y se extendió por el resto de equipos portátiles.

Es normal que los astronautas traigan a la estación programas que ellos mismos o diferentes universidades crean para realizar experimentos en el espacio.

Según Eugene Kasperky, las infecciones víricas informáticas ocurren de cuando en cuando en la Estación Espacial Internacional.

La web ExtremeTech desvela un informe de 2008 en donde un astronauta trajo en su portatil equipado con Windows XP, un invitado no deseado: el gusano W32.Gammima.AG, que rápidamente se extendió por el resto de portátiles de la ISS.

Astronautas de la ISS

Precisamente para reducir este tipo de infecciones externas, la Estación Espacial Internacional cambió el pasado mes de mayo los sistemas Windows XP que gobernaban los ordenadores de la Estación, por Linux

Es de suponer que las funciones críticas de la ISS están completamente aisladas de conexiones externas, y un supuesto virus no afectaría a su funcionamiento, limitándose al entorno de los experimentos y los ordenadores personales de los astronautas.

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La revelación de Eugene Kaspersky tiene como objetivo demostrar que no basta con desconectarse de Internet para estar a salvo de los virus.

En su conferencia en el National Press Club también citó al potente virus Stuxnet, supuestamente desarrollado por hackers de los gobiernos norteamericano e israelí para inutilizar las centrales nucleares de Irán.

Dicho virus tendría como función principal acelerar las centifrugadoras para estropearlas físicamente. Pero llegó a una central nuclear rusa que permanece en el anonimato, provocando graves daños.

Todas las centrales nucleares están desconectadas de Internet, así que el malware debe introducirse manualmente en los ordenadores a través de memorias USB.

Stuxnet permaneció en secreto hasta que un trabajador de una central nuclear conectó su ordenador a Internet, propagando el virus por al Red.

Según Kaspersky, desarrollar un malware de este tipo, tan sofisticado y letal, puede llegar a costar 10 millones de dólares, así que sólo está al alcance de los gobiernos o peligrosas redes criminales.

Si te interesa conocer otras divertidas anécdotas sobre como un fichero informático puede hacer que la Estación Espacial Internacional caiga sobre nuestras cabezas, o provoque la explosión de una central nuclear, puedes disfrutar de la conferencia completa de Eugene Kaspersky, cortesía de YouTube: