Hackean el sistema bancario y roban 80 millones

Hackean el sistema bancario y roban 80 millones

En teoría, el sistema de transferencia internacional de dinero es impenetrable. El llamado SWIFT está hecho para garantizar la seguridad y privacidad de los movimientos de dinero, pero al parecer no lo consigue. Un grupo de hackers consiguió piratear este sistema bancario y robar 80 millones de euros.

No es el primer caso de este tipo. De hecho, el daño podría haber sido mucho mayor, pues se calcula que podrían haber desaparecido hasta 1.000 millones. El agujero en el sistema de transferencias SWIFT fue aprovechado por los hackers para desviar dinero el dinero robado a cuentas bancarias de Filipinas y Sri Lanka.

En reiteradas ocasiones se han volatilizado varios millones de los fondos bancarios de varias entidades. Primero fue un banco ecuatoriano, posteriormente uno vietnamita y por último uno de Bangladesh. El modus operandi es muy parecido, por lo que se sospecha que los tres robos son obra de los mismos hackers.

Con estos casos queda demostrado que la seguridad informática de los bancos deja mucho que desear. Los hackers han conseguido superar sus medidas sirviéndose de la dejadez de los mismos varias veces, y aprovechando vulnerabilidades muy curiosas. Todo recuerda a la popular serie de TV Mr. Robot.

El paraíso de los hackers es un pueblo remoto en Rumanía

En todos los casos, los ciberdelincuentes falsearon credenciales de una entidad bancaria radicada en Bangladesh para ordenar transferencias vía SWIFT, la plataforma que utilizan miles de entidades en todo el mundo. Por suerte, el intento fue descubierto a tiempo y abortado antes de que el hackeo al sistema bancario fuese a mayores.

SWIFT culpa a los bancos

Desde SWIFT se lavan las manos y echan la culpa a los bancos que forman parte del sistema. Según ellos, la plataforma no ha sido infiltrada, sino que los atracos se deben a fallos de seguridad en las entidades que hacen uso de ella.

Para los usuarios y propietarios de cuentas no hay peligro alguno, pues en esta ocasión el objetivo de los hackers han sido los propios bancos. El dinero robado se encontraba en la Reserva Federal Estadounidense y otros bancos centrales. Es uno de los primeros hackeos al sistema bancario en sí, más que a cuentas privadas.

[Fuentes: SWIFT y Financial Times]