iOS vs Android: la fragmentación como arma arrojadiza

iOS vs. Android. La fragmentación

En un documento para optimizar el desarrollo de apps en iOS 6, Apple acaba de publicar los datos de fragmentación de su sistema operativo móvil. Es decir, qué versión de iOS tienen instalada cada uno de sus dispositivos (iPhone, iPad, iPod). Los datos son abrumadores: el 93% de los usuarios de Apple poseen iOS 6. El 6% aún se contentan con iOS 5, y sólo el 1% emplean iOS más antiguos.

Google ofrece una información similar en su site para developers. Según la gráfica que se puede ver en dicho lugar, sólo el 34% de los dispositivos Android (smartphones y tablets) emplean la versión 4.1 o 4.2 de Android, la Jelly Bean, que es la más moderna. De hecho la versión más usada es la vieja 2.3 Gingerbread, con el 37% de base de usuarios.

Estos datos son completamente lógicos y normales en función de la filosofía tan diferente de ambos sistemas. iOS es un producto para una única marca en donde su desarrollador es el mismo que el que fabrica el propio hardware. Hay pocos modelos de smarphones y tablets de Apple, todos de gama alta. Por tanto, pueden desarrollar fácilmente la última versión de iOS para todos ellos. Al contrario, hay docenas de fabricantes y cientos de modelos de dispositivos Android, de todas las gamas y precios. Muchos no tienen potencia para ejecutar la última versión, y por eso se quedan con una más antigua. Es la razón de que Gingerbread tenga más base de usuarios que Jelly Bean. Lógico y natural.

No obstante, estos datos se interpretan de una u otra forma según sople el viento. Apple argumenta que su iOS no tiene fragmentación, el 93% de sus usuarios tienen iOS 6, así que los developers sólo tienen que desarrollar una única versión de sus apps para que automáticamente funcionen en el 93% del hardware. Por el contrario, Android defiende que esta fragmentación garantiza que una app llegará a cientos de modelos diferentes de todos los precios, así que el espectro de usuarios es mucho más variado, especialmente en términos de capacidad monetaria.

Son dos formas radicalmente opuestas de desarrollar productos para los smartphones y las tablets, que producen ganancias diferentes. ¿Con cuál de ellas te quedas?