Linux no es invulnerable: sus tres problemas de seguridad

Peligros de seguridad en Linux: vulnerabilidades a hackers, malware y ransomware

Linux es tan seguro que no necesita antivirus, y por supuesto es mucho mejor que Windows en este aspecto. Esta afirmación puede ser cierta o no serlo, depende de cómo se mire. Lo que está claro es que no es totalmente invulnerable al malware y otro tipo de programas maliciosos, como tristemente se está comprobando últimamente.

El sistema operativo libre por excelencia, la principal alternativa a Windows 10 de Microsoft -con permiso de macOS y los MacBook- también presenta varios problemas de seguridad. Evidentemente, la solidez del kernel y la necesidad de ser usuario root para hacer cambios en el sistema limitan el peligro de los virus en Linux.

Si eres usuario de algunas de sus principales distribuciones sabrás que para casi cualquier acción importante debes introducir la contraseña de administrador. Esto ocurre incluso en las distros más ligeras, destinadas a un público más básico.

Sin ánimo de ser alarmistas, deberías tener cuidado con el malware si eres usuario de Linux. Nunca está de más tener precauciones ante este tipo de software ya que nadie está a salvo. Los principales antivirus del mercado sirven de poco aquí, así que no queda más que navegar de forma responsable por Internet e instalar programas desde el Centro de Software oficial o repositorios de confianza.

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Dual Boot con Windows y Linux

Instalar Ubuntu o cualquier otra distribución de este SO en tu ordenador junto con Windows es una opción muy apetecible. Así consigues tener lo mejor de ambos mundos, acceso al software de ambos sistemas. No es complicado y tiene sus ventajas, pero también sus inconvenientes.

El sistema de archivos no es completamente inaccesible si accedes al ordenador con Windows, y eso plantea varios peligros. Hay software especializado para hackear o acceder sin permiso al sistema Open Source desde Windows, así que lo único necesario para romper la seguridad de Linux es un usuario y una contraseña.

Aquí hay poco que hacer realmente para extremar la precaución. Puedes renunciar al arranque dual, poner una contraseña fuerte en Windows o cifrar el disco duro durante la instalación.

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Troyanos, el malware más peligroso

Este tipo de virus, cuya diferencia con otros te explicamos aquí, no puede dañar archivos de sistema en tu PC, al menos no si usas Linux. Sin embargo, se han descubierto algunos programas Troyanos que utilizan tu ordenador como un “zombie” para ataques DDoS o enviar correos electrónicos spam.

La mejor forma de detectar si estás ante un troyano en tu ordenador es monitorizar el tráfico de tu red. En caso de que se envíen demasiados paquetes, es probable que formes partes de una BotNet y no lo sepas. En ese caso, la mejor opción es formatear limpiando por completo el disco duro o el SSD de tu ordenador.

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Ransomware

El ransomware es sin duda el delito informático de moda. En los dos últimos años el número de casos de secuestro de ordenadores ha crecido exponencialmente. La mayor parte de las suites de seguridad para ordenadores aún no están preparadas para evitar el ransomware, aunque mejoran a un ritmo acelerado.

¿Cómo evitarlo entonces? De nuevo el mejor consejo vuelve a ser extremar la precaución a la hora de navegar por Internet. No descargar archivos de páginas webs de aspectos sospechosos.

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Linux también ha sido objeto de estos secuestros. El ransomware ataca a este sistema operativo en menor medida que a otros, pero también lo hace. Lo más seguro es que aumente aún más, sobre todo teniendo en cuenta que muchos servidores web y de almacenamiento en la nube utilizan Linux.

Sabemos que estos ataques tienen como blanco predilecto a las empresas por su predisposición a pagar para recuperar datos.

[Fuente: Makeuseof]