¿Qué objetivo tiene Microsoft integrando Linux y Windows?

Instalar Linux en Windows, muy pronto se podrá de forma fácil y rápida.

Por fin parece que la guerra entre Windows y Linux ha terminado. Estos dos sistemas operativos son aún alternativas pero ya no son rivales, y es que Microsoft tiene un asiento fijo en la Fundación Linux, la organización de la que depende este proyecto Open Source.

Cuando se anunció la incorporación de esta compañía a la Fundación, se supo del interés de Microsoft por acercarse a la comunidad Linux, aunque nadie supo venir la novedad más importante, recién comunicada: se podrán descargar tres distribuciones de Linux desde la Windows Store.

De esta forma, la simbiosis entre ambos sistemas es casi completa, pero ¿qué quiere conseguir Microsoft con este anuncio? Analizamos qué significa exactamente que se puedan instalar distros como Ubuntu directamente en un PC con Windows 10.

Descargar Ubuntu desde la Store, pero ¿cómo?

Según se ha podido ver en imágenes la Conferencia para Desarrolladores de Windows, Ubuntu será la primera distribución en aterrizar en este SO. Lo hará como si de una aplicación más se tratase, es decir, con página en la Store.

Desde ahí se podrá descargar e instalar, pero ¿cómo se ejecutará? Hay que aclarar que si quieres crear un dual boot de Windows y Ubuntu tendrás que seguir haciéndolo de forma convencional, ya que esta importante novedad sólo estará al alcance de los que activen el modo desarrollador.

Siete distribuciones de Linux a tener muy en cuenta en 2017

Según fuentes de la compañía, Linux se ejecutará en Windows en forma de máquina virtual. Es el sistema que se utiliza habitualmente para emular un sistema operativo dentro de otro sin instalarlo en el disco duro.

Es el sistema elegido por Microsoft para abrir las puertas de su firmware al que hasta ahora ha sido un duro rival. Las implicaciones directas son muchas y muy diversas.

¿Podrás utilizar ambos sistemas a la vez?

La respuesta a esta pregunta es un sí, aunque con matices. Se podrán ejecutar tres distribuciones de Linux de forma simultánea dentro de Windows: Ubuntu, OpenSUSE y Fedora. Sin embargo, como ya hemos dicho, no podrás instalarla en el disco duro, a no ser que hagas una instalación tradicional.

Emular Linux en una máquina virtual permite acceder a las herramientas y aplicaciones, pero no sirve para usarlo como sistema operativo principal y tampoco como secundario. Es más un recurso útil para realizar test de desarrollo de aplicaciones y software, poco aconsejable para el usuario medio.

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¿Qué quiere conseguir Microsoft?

Aunque este movimiento puede considerarse como un guiño de Microsoft a los usuarios de Linux, en realidad puede tener varias interpretaciones. Sí, abre el abanico de opciones para todos aquellos usuarios que quieren utilizar los dos sistemas, pero también puede convertirse en el abrazo del oso definitivo.

Poco a poco la comunidad Linux ha ido menguando en número, quedando en un nicho de usuarios con conocimientos avanzados de informática, sobre todo ingenieros, desarrolladores y programadores.

Estos se resisten a cambiar a Windows por muchos motivos. Desde la estabilidad hasta la seguridad, pasando por las herramientas para escribir y probar código que ofrece el sistema operativo Open Source.

Sabiendo que jamás se podrá poner a la altura de Linux en estos aspectos y mantener a Windows como el sistema ideal para usuarios inexpertos, la estrategia es la siguiente: absorber poco a poco a la comunidad de usuarios del rival. Ofreciendo la opción de utilizar las herramientas de Linux desde Windows, esperan convertir este SO en el principal, dejando hueco a sus distribuciones en la sandbox que supone la máquina virtual emuladora.

En teoría, los desarrolladores disfrutarán de todas las ventajas de Linux sin tener que salir de Windows. Veremos cómo reciben esta noticia.

2017, el cambio de tercio de Windows

Todo parece indicar que 2017 va a ser un año movidito para Microsoft. Desde 2016 viene anunciando una serie de novedades que pueden culminar en un cambio definitivo en la forma de trabajar de la compañía.

La integración en la Fundación Linux, seguida por la distribución de sus versiones en la Windows Store, es sólo el principio. También se ha anunciado recientemente la llegada de Windows 10 S, una versión reducida de W10 y centrada en el navegador Edge y las apps de la Store.

Por el camino, también se ha anunciado toda una gama de hardware, desde ordenadores para diseñadores hasta el portátil Surface Laptop. ¿Está Microsoft tratando de expandirse a los dominios de Apple? Todo parece señalar que así es.

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Con el diseño de su portátil, los precios y las características, además del sistema operativo compacto, Microsoft está intentando convertir en moda sus productos, una estrategia que ha funcionado a la perfección a Apple.

Convertirlos en objeto de deseo mainstream por una parte y en herramienta para desarrolladores por otra puede hacer que Windows crezca en dos direcciones totalmente opuestas: para los usuarios más básicos y para los más expertos. Es una apuesta arriesgada pero que puede devolver a la compañía el terreno perdido en los últimos años.

¿Funcionará la estrategia a medio plazo de Microsoft? Lo veremos.