Teo, un candado electrónico que se bloquea con el smartphone

Candado electrónico Teo

Los elementos de un candado son simples: un grillete metálico unido a un mecanismo de bloqueo, articulado en un extremo y con el seguro en el otro. Gord Duncan no quiere alterar esa fórmula ganadora, sólo quiere cambiar la forma en que la usamos. "No vamos a reemplazar la cerradura, sólo estamos reemplazando la clave", dijo Ducan desde su oficina en el territorio de Yukon en Canadá. 

Duncan es el inventor de Teo, un candado electrónico que acepta teclas digitales a través de una conexión Bluetooth Low Energy desde un smartphone, tablet u otro dispositivo habilitado con BLE

La idea surgió mientras Duncan estaba de viaje en Costa Rica con su familia. Le preocupaba lo que podría pasar si perdía las llaves de la camioneta alquilada, dejando a todo el grupo tirado en una zona remota, "y pensé, ¿no sería estupendo si pudiera bloquearla con un candado?"

Una vez de vuelta en casa, Duncan continuó desarrollando su idea y comenzó a trabajar con un estudio de diseño industrial con sede en Vancouver, Form3, para elaborar un prototipo del candado electrónico.

Durante el proceso, un amigo común presentó a Duncan Heliox Technologies, una empresa de Silicon Valley que hace productos endurecidos, como los ordenadores de buceo de profundidad para los militares de EE.UU..

Con Form3 y Heliox a bordo, Duncan dijo que el objetivo era sencillo "Quería un diseño como un Apple, y quería que funcionase como un Leatherman".

El trío experimentó con una variedad de diseños, incluyendo uno basado en un tipo especial de alambre hecho de una aleación de metal que se contrae cuando una corriente eléctrica se ejecuta a través de él, al igual que los músculos del cuerpo humano. El alambre, llamado Flexinol, fue dejado de lado en última instancia, después de que pasasen una gran cantidad de tiempo fabricando prototipos basados en esta tecnología sin éxito.

Finalmente, se quedaron con un diseño rectangular con una cubierta en forma de L para la electrónica y el mecanismo de enganche.  

La seguridad, destacó Duncan, ha sido una prioridad en el desarrollo, ya que el trabajo en Teo comenzó hace más de dos años, haciendo hincapié en un socio técnico con extensa experiencia en la construcción de material militar, Heliox.

Ducan dijo que el equipo consultó especificaciones de candados tradicionales para asegurarse de que el acabado del dispositivo funcionase en todos los lugares en que lo haría un candado ordinario.

"Al fin y al cabo, es un candado y tiene que hacer lo que hace un buen candado. Tenemos que asegurarnos de que no queda ninguna duda acerca de esto cuando salgamos al mercado", añadió.

Teo es un candado electrónico, el hardware es sólo la mitad de la ecuación. Duncan y su equipo también han trabajado para innovar en cuanto al software, imaginando un futuro en el que las llaves electrónicas de Teo se pueden compartir con tanta facilidad como el envío de un mensaje de texto.

Con los prototipos de trabajo en la mano y una hoja de ruta de fabricación clara, Duncan ha llevado el proyecto a Kickstarter para recaudar fondos para el empuje final de producción y para medir el apoyo público a la idea.

No importa el resultado, sin embargo, se aprecia el esfuerzo que hemos hecho para llegar hasta aquí. "Nos hemos enfrentado a muchos desafíos para llegar hasta aquí. Resulta que no es pan comido", dijo Ducan.