Kindle Paperwhite, toma de contacto

Kindle Paperwhite

Como amante de la lectura, a muchos amigos les sorprende mi defensa a ultranza del libro electrónico. Sinceramente, medir la pasión por la literatura en función del peso y número de páginas de un libro me parece, por decirlo de una forma suave, poco acertado. Tengo un Kindle de Amazon desde su segunda generación, de esos que sólo se podían comprar desde EEUU, y dejé de contar el número de libros leídos hace mucho tiempo. Sin riesgo a equivocarme es, con creces, la mejor inversión tecnológica que he realizado en mi vida.
Por cuestiones laborales durante este tiempo han pasado por mis manos gran parte de los ebooks que han ido aparecido en el mercado, nuevos Amazon Kindle inclusive. Y ciertamente tengo que decir que aunque he ido notando innovaciones: reducción de tamaño y peso, conectividad ampliada, mejora de contraste en pantalla, tasas de refresco reducidas o pantallas táctiles, nunca he sentido la necesidad imperiosa de renovar mi viejo Kindle que, por cierto, sigue funcionando a las mil maravillas aunque, eso sí, algo más despacio que la media actual.



Por esto estaba deseando que llegase a mis manos este Kindle Paperwhite que, al menos a priori, si que marca un hito realmente innovador en el mundo de los lectores de tinta electrónica al ser el primer modelo que mezcla ésta tecnología con un sistema de iluminación de la pantalla. Curiosamente la retroiluminación, o mejor dicho la ausencia de retroiluminación, siempre ha sido uno de los argumentos centrales a la hora de defender la tinta electrónica frente a las pantallas LCD de los tablets. Al no emitir luz los ebooks resultas más relajados para la vista y pueden emular de forma más real la textura de una página de papel. Otras ventajas son, por ejemplo, su escaso consumo de batería, ya que una vez plasmada la página no se necesita energía, su amplio ángulo de visión y su gran comportamiento en entornos muy iluminados, al provocar mucho menos reflejos. Por contra, al igual que un libro de papel, no pueden utilizarse a oscuras, o con poca luz, y su tasa de refresco en muy baja, lo que produce un molesto parpadeo al cambiar de pantalla.

Pantalla
Físicamente el Kindle Paperwhite es idéntico al Kindle Touch que, por cierto, ha desaparecido en tiempo record de amazon.es. Su diseño es compacto aunque algo más grueso y ligeramente más pesado que la versión básica de 79 euros. Carece de cualquier tipo de control físico, exceptuando el botón de encendido y apagado ubicado en la parte inferior, ya que toda la interacción se hace sobre su pantalla táctil. La respuesta de la misma es muy rápida y precisa, incluso a la hora de introducir textos con el pequeño teclado virtual o seleccionar una frase o palabra en el texto (si pinchas sobre una palabra automáticamente aparece una ventana emergente con su definición, algo especialmente útil si lees en otros idiomas). Además, se ha mejorado la velocidad de refresco, sobre todo a la hora de mostrar páginas de texto plano donde el parpadeo es casi inapreciable. El nuevo panel de tinta electrónico tiene una densidad de píxeles de 212 ppp, frente a los 167 ppp del Kindle básico. Sinceramente esta diferencia no resulta excesivamente relevante a la hora de leer textos, donde las diferencias son poco apreciables.

Sistema de iluminación
Gracias a un complejo sistema de cables de fibra óptica laminado, Amazon ha desarrollado una novedosa fuente de iluminación que emite una luz uniforme desde la propia pantalla, al contrario que las pantalla LCD tradicionales de una tablet o smartphone, que proyectan la luz directamente hacia los ojos. Este pequeño, pero impostante matiz, hace que la experiencia de lectura sea más relajada para la vista. La intensidad de la iluminación es regulable hasta en 25 niveles y, aunque con iluminación normal no lo parece, el sistema de retroiluminación siempre está encendido, aunque sea de forma muy tenue. Para conseguir un buen nivel de contraste es conveniente seleccionar una intensidad muy alta cuando nos encontremos en espacios iluminados. En estos casos el contraste es excelente, gracias a un fondo mucho más blanco, con una verdadera sensación de papel. Por el contrario, en oscuridad es mejor optar por reducir la intensidad casi al mínimo. Aquí se observa que el reparto de la iluminación no es tan uniforme como Amazon nos hace creer, ya que se pueden apreciar “aguas” en algunas partes de la pantalla, sobre todo en la parte inferior. 

Cansancio visual
Sin duda, la prueba de fuego para el Kindle Paperwhite. En las pruebas de lectura en circunstancias normales no se aprecian diferencias frente a los ebooks tradicionales, resulta muy agradable y relajado e incluso se asemeja más a leer un libro real. Leer en la oscuridad es otro tema bien distinto, de primeras resulta ciertamente extraño y, aunque la luz es muchísimo menos intensa y nociva que la de un LCD, personalmente me sigue resultando más agradable leer con algún tipo de iluminación externa, supongo que será cuestión de acostumbrarse. Eso sí, este sistema resulta mucho más eficiente que las típicas minilámparas de lectura o fundas con luz, ya que se eliminan todos los reflejos y el reparto de la luz, aunque no es perfecto, es más uniforme.

Dispone de un sistema de contro de la luz de 25 niveles.

Conclusión
La versión mas completa con Wifi y 3G del Paperwhite tiene un precio de 189 euros, mientras que WiFi se queda en los 129 euros, es decir, 50 euros más que la versión básica sin pantalla táctil. ¿Merece la pena? Depende mucho de tus hábitos de lectura, la experiencia para un uso convencional es muy satisfactoria en ambos casos, aunque las mejoras aportadas por el Kindle Paperwhite: contraste, definición, control táctil y sistema de iluminación, justifican ampliamente el sobrecoste.