Obama apoya a Apple en la guerra de patentes con Samsung

Obama veta el bloqueo de productos Apple

No ocurría desde hace más de 25 años. La Casa Blanca veta una decisión de la Comisión Internacional de Comercio que obligaba a Apple a dejar de vender en Estados Unidos ciertos modelos de iPhone 4 3G de AT&T, así como las versiones 3G de iPad e iPad 2, debido a que infringían las patentes celulares de Samsung. La resolución de la Comisión se conoció el pasado mes de junio, y debía hacerse efectiva este mes de agosto. Ahora, vía The Verge, sabemos que mediante el veto del presidente americano Barack Obama, el bloqueo se anula y Apple podrá seguír vendiendo estos productos.

La guerra de patentes entre Samsung y Apple es larga y cruenta, y se extiende en varios frentes y varios países, con batallas ganadas y perdidas por igual en ambos bandos. En la mayoría de los casos este tipo de disputas terminan en una multa, si se concluye que alguien ha violado la patente de alguien. Pero en compañías de este calibre una multa de cientos de millones de dólares es calderilla, por eso ahora las propias empresas optan por bloquear la comercialización de productos, que hace más daño a la competencia.

Tras perder el juicio con Samsung, Apple debía dejar de comercializar los mencionados modelos específicos de iPad 2 e iPhone 4. Se trata de versiones ya antiguas que no tienen demasiada demanda, asociadas a la operadora AT&T, y actualmente se venden muchas más unidades de iPhone 5 e iPad 4. Por eso su bloqueo no representaría demasiado perjuicio para Apple. La decisión del gobierno americano se interpreta como un aviso para aquellos que intentan bloquear lo que se conoce como "patentes de estándares esenciales". Se trata de patentes básicas para la innovación y evolución tecnológica que, por su caracter crítico, las autoridades obligan a sus dueños a ofrecerlas a todo el que lo solicite, previo pago de un canon justo. En ocasiones, los dueños de estas patentes, como ha ocurrido ahora con Samsung, se niegan a cederlas, y surge el conflicto.

Sea como fuere esta decisión, correcta o no, corre el riesgo de politizarse. El veto proviene del mismísimo presidente norteamericano y favorece a una compañía norteamericana, y al otro lado del Pacífico podría interpretarse como una decisión patriótica. Y estamos seguros de que ni a Samsung ni a Apple les interesa una guerra de nacionalidades que estigmatice sus marcas en determinados países.