Tablets infantiles, ¿les gustan a los niños?

Tablets infantiles

El tablet se ha convertido en uno de los objetos más deseados por todos los miembros de la casa, está presente en el 16,3% de los hogares españoles, según la última encuesta del Instituto Nacional de Estadística.

Los adultos ya están convencidos de sus ventajas y posibilidades de una tablet infantil, y los niños ven cómo sus padres manejan –algunos con absoluta dedicación– esos dispositivos con luz, sonido y llenos de juegos. Como era de esperar, ellos también quieren echarles mano.

Tras observar este comportamiento en los pequeños de la casa, los fabricantes han descubierto un filón, o al menos eso es lo que parece. Con la campaña navideña a la vuelta de la esquina son muchos los que han preparado un tablet infantil para captar a los usuarios de este mercado emergente. Ya se sabe que cuando se trata de niños, y si el producto tiene un mínimo de aceptación, el éxito está asegurado. Pero… ¿qué opinan ellos? ¿Y sus padres? 

Ranking de mejores tablets para niños

Más allá de las especificaciones técnicas y pruebas de rendimiento, lo que de verdad importa de cualquier dispositivo es si responde a nuestras expectativas. En el caso de los tablets infantiles, les hemos sometido al examen más duro: la experiencia de los niños. Hemos escogido cinco de los modelos que han salido al mercado en las últimas semanas y se los hemos dado a cinco niños con edades comprendidas entre los 5 y los 9 años. En todos los casos, sus padres tienen un tablet en casa y, por lo tanto, están familiarizados con su uso. Son Paquito Mini de Imaginarium, Clempad Plus de Clementoni, Galaxy Tab 3 Kids de Samsung, Sr. Nilson de Woxter y Fnac Junior.

Adiós al teclado y al ratón

Pero antes de conocer el resultado de esta experiencia, queríamos despejar algunas dudas. ¿Qué papel juegan los tablets en el desarrollo de un niño? ¿Son adecuados para ellos? ¿A partir de qué edad? Un reciente estudio de Common Sense Media, realizado en Estados Unidos, revela que el 38% de los menores de dos años ya han tenido algún contacto con un smartphone o tablet, y si la edad sube hasta los ocho el porcentaje llega hasta el 72%. El aumento de los tablets en los hogares es realmente llamativo por la rapidez con la que se ha producido. En tan sólo dos años ya está en el 40% de las casas estadounidenses con menores de ocho años, y es muy probable que esta cifra vaya en aumento.

El 38% de los menores de dos años ya ha tenido algún contacto con un smartphone o tablet

En el continente europeo ya empezamos a tener en cuenta a este grupo de edad, a los menores de entre los 0 y 8 años, que hasta hace poco se excluía de los informes que analizan el comportamiento de niños y adolescentes ante las nuevas tecnologías. El proyecto EUkidsonline.net ha publicado recientemente Zero to Eight: Young children and their Internet use. De él hemos hablado con la directora del grupo de trabajo en España, Mailene Garmendia, que reconoce que “el entorno digital cambia a mucha velocidad y en la segunda parte de nuestro trabajo hemos visto la necesidad de incluir a estos niños en nuestras investigaciones”.

El informe recoge que los dispositivos con pantalla táctil favorecen el desarrollo de los niños durante el periodo sensoriomotor –ciclo evolutivo que abarca desde el nacimiento hasta los dos años de edad y en el que los pequeños se adaptan a su entorno–, porque pueden cogerlos fácilmente y presionar botones e iconos sólo con una pequeña ayuda de sus padres. Esta facilidad de uso les permite aumentar su grado de independencia, ya que exploran y juegan con estos dispositivos casi solos, sobre todo si los comparan con un ordenador, para los que normalmente precisan de un adulto para utilizar el teclado y el ratón.

Sus primeros pasos

El informe de EUkidsonline.net también señala que la Asociación Americana de Pediatría aconseja no exponer a los menores de dos años a cualquier tipo de pantalla, ni siquiera consideran adecuado tener la televisión de fondo. Aunque, puntualiza, esta recomendación la realizaron antes de la aparición de smartphones y tablets, por lo que desde el grupo de trabajo europeo consideran que sería conveniente revisarla.

Garmendia apunta que “no es recomendable dejar a los niños solos con los tablets, tiene que haber cerca un adulto que los supervise y, a su vez, estos tienen que dar ejemplo”. Y aquí surge la pregunta que muchos padres nos hacemos: ¿a partir de qué edad les podemos dar un tablet o un smartphone a nuestros hijos?

Al plantearle esta cuestión, la pedagoga Esperanza García establece dos tramos de edad: “Si el enfoque es que el niño lo utilice por sí solo, podríamos recomendarlo a partir de los 5-6 años. Pero ya desde muy pequeños se puede utilizar como un medio para que hijos y padres interactúen, con aplicaciones adecuadas y bajo la supervisión de un adulto”.

Marca la edad de 1-2 años como el momento en el que se les puede exponer a un entorno tecnológico como vía de estimulación, como ya hacen en la escuela infantil donde es consejera pedagógica.

¿Juguete digital o tradicional?

Otra de las dudas recurrentes es si, con la casi omnipresencia de las nuevas tecnologías desde edades muy tempranas, los niños se perderán parte del juego del que tienen que disfrutar durante su infancia. Los especialistas a los que hemos consultado coinciden en señalar que la adquisición de habilidades “digitales” favorece el desarrollo de los más pequeños, así lo recoge el proyecto EUkidsonline.net y lo ratifica Esperanza García.

Mantiene que se pueden potenciar las mismas destrezas utilizando instrumentos diferentes, siendo los dos tipos de juguetes igual de importantes: “un niño puede aprender conceptos matemáticos jugando con un amigo al parchís o utilizando un programa adecuado en el tablet, puede trabajar la lectura con un cuento físico o con una app específica”.

“Un niño puede aprender conceptos matemáticos jugando con un amigo al parchís o utilizando un programa adecuado en el tablet"

La pedagoga insiste en que es fundamental utilizar los dos medios a la vez, tradicional y tablet, indistintamente: “al ser dos estímulos diferentes, ayuda a que los niños se ilusionen con el aprendizaje. Si se utilizan siempre los mismos estímulos, terminan por cansarse, y lo que debemos lograr es inculcar la “ilusión por…”, y no “el rollo de”.

Resume los efectos positivos del uso de tablets infantiles en tres puntos: favorece la interacción adultos-niños, sobre todo en los más pequeños, es una buena herramienta de aprendizaje y permite que éste se convierta en un juego.

El turno de los fabricantes

Despejadas las dudas, llega el momento de poner a prueba a los tablets infantiles. Como explicaba al principio, cinco modelos han pasado por las manos de unos usuarios muy exigentes. Los dispositivos de Imaginarium y Clementoni parten con la ventaja de pertenecer a empresas dedicadas a crear juguetes educativos desde hace varios años.

Tampoco es su primer intento, el año pasado ambos hicieron una primera incursión en este mercado tecnológico. “En cuanto vimos el primer tablet teníamos claro que eso sería un lienzo en blanco para poder construir un sistema ‘ad-hoc’ para la familia, el potencial es enorme”, nos cuenta el responsable de desarrollo de la línea de tecnología de Imaginarium, Eduardo Ortiz.

En el caso de Samsung y Woxter, abordan esta franja infantil desde su experiencia como compañías tecnológicas: “La mayoría de los niños está usando los de sus padres o de adultos más económicos y, en nuestra opinión, para que tengan una experiencia enriquecedora y segura necesitan tablets adaptados a su edad”, nos explica Luis de la Peña, director de marketing de Telecom en Samsung. En Fnac tampoco han querido perder la oportunidad de tener presencia en este mercado emergente: “Junior es nuestra novedad y producto estrella para los niños”.

A prueba de niños

En los cinco casos el tamaño de la pantalla es de 7” u 8”. Todos los fabricantes de tablets infantiles coinciden en que es el mejor para que sea a la vez manejable y con espacio suficiente para desarrollar de forma sencilla las actividades.

Clementoni, Samsung y Fnac las han equipado con un refuerzo de goma, de quita y pon, que rodea el dispositivo y lo previene de posibles golpes. En el modelo de Woxter no se puede quitar, y Paquito Mini, de Imaginarium se desmarca de esta tendencia y prescinde de él.

Ortiz da sus razones: “no queríamos transmitir sensación de juguete, porque desvirtuaría su mensaje de herramienta educativa y tablet de verdad. Por eso evitamos recubrirlo con el habitual plástico goma, y usamos como material principal el aluminio resistente”.

Todos los modelos incluyen herramientas de control parental, y dos modos de uso: niño y adulto

Todos los modelos incluyen herramientas de control parental, y dos modos de uso: niño y adulto. En Clempad Plus incluso se pueden crear cuatro perfiles diferentes para los menores.

En este tablet infantil de Clementoni y en el de Imaginarium, además, se ha diseñado una interfaz exclusiva basada en Android. Mientras que en los otros tres modelos los contenidos para niños están disponibles desde un acceso que aparece en el escritorio de los adultos.

Eso sí, para salir de él es necesario, si así lo decide el padre, introducir una contraseña. También se puede limitar el tiempo de uso. Esta es una de las opciones que cualquier tablet infantil debe tener ya que, aunque estos dispositivos favorecen su desarrollo, “no se deben utilizar de manera exclusiva: tablets sí, pero todo el tiempo no”, recalca Esperanza García.

“A más edad podrán dedicarle más tiempo, ya que tienen más capacidad de atención. Un niño de 2-3 años, por su propio desarrollo cognitivo, no mantiene la atención durante un tiempo prolongado, y sin embargo con 5-6 años sí puede concentrarse durante más tiempo”.

Un juguete... ¿o una herramienta educativa?

¿Habrán sido los tablets infantiles de este reportaje capaces de captar la atención de los más pequeños? Sí, pero no. A todos les ha gustado jugar con ellos unos días, pero han echado de menos las apps que tenían cargadas en las de sus padres –todos con iPad, por cierto–. Eso sí, en casi ningún caso han puesto pegas a su manejo. Han sabido cómo utilizarlos a pesar de estar acostumbrados a la interfaz de Apple –todos los modelos de este artículo están basado en el sistema Android–.

Los adultos, por su parte, han encontrado alguna dificultad a la hora de descargar aplicaciones en el modo niño desde la tienda Google Play, pero han visto con buenos ojos los controles parentales y reconocen que lo que sus hijos quieren es jugar con ellos, más que pararse a utilizar los contenidos más educativos. Parece que los pequeños de la casa no consideran a este dispositivo como una herramienta educativa, sino como un juguete.

Lo que ellos no saben es que muchos de esos juegos también les enseñan: "el principo básico del aprendizaje es el juego, un tablet es una herramienta maravillosa para permitir a un niño asimilar conocimientos de una manera muy efectiva y divertida", corrobora la pedagoga Esperanza García.

Ahora sólo falta que los Reyes Magos nos cuenten en enero cuántos niños han incluido las tablets infantiles en su lista de deseos para este año.