Cómo convertir tu móvil en un módem 3G en Android

Compartir la conexión 3G/4G con varios dispositivo tiene el inconveniente de mermar rápidamente el plan de datos (a más dispositivos, más consumo) y exprimir la batería sin contemplaciones. Por tanto, merece la pena considerar compartirla por USB si sólo lo necesitas en el ordenador portátil.

Cómo convertir tu móvil en un módem 3G en Android
Dificultad:
baja
Tiempo:
10 minutos
1: Activa zona Wi-Fi y conecta tu portátil

El procedimiento para convertir tu móvil en un módem 3G es muy sencillo. En primer lugar, acude al menú Ajustes y selecciona la última opción del apartado Conexiones inalámbricas y redes, la de Más. En la nueva ventana que desplegará, selecciona Módem y zona Wi-Fi y, una vez ahí, asegúrate de que el smartphone está conectado por USB al equipo con el que quieres compartir la conexión.

En cuanto se reconozca el dispositivo en el PC, el menú de Android mostrará un texto indicando que está listo para actuar como módem. Pulsa en la primera opción (Módem USB) y espera a que aparezca un nuevo icono en la barra de notificaciones, indicando que se ha activado el modo de conexión compartida mediante cable USB. Ten en cuenta que al activarlo, no podrás acceder a la memoria interna desde el PC.

2: Instala los controladores en tu PC

Tras conectar el cable USB a tu ordenador portátil, Windows intentará reconocer la conexión de forma automática y procederá a instalar los controladores oportunos, mostrando la habitual pantalla de instalación de dispositivos.

 Si presionas sobre el icono de conexión a redes que está situado junto al reloj de Windows, el control de volumen, etc. verás que ahora se muestra, bajo el subapartado de Conexiones, una nueva conexión cableada. 

Sólo tienes que pulsar en ella para usarla, desconectándote previamente de las redes inalámbricas que estuvieras usando. Puede que tardes un poco en conseguir el acceso a Internet y, de hecho, es posible que durante los primeros segundos Windows detecte la conexión como limitada.

No obstante, es sólo el tiempo que tarde en conectarse a la red 3G/4G, por lo que dependerá de la cobertura. Luego, no tendrás ningún problema.

3: Vigila el consumo de datos

La tarifa de datos del smartphone suele tener un límite de megas, así que no conviene usarla más que en casos puntuales o, por lo menos, con una frecuencia proporcional a los megas o gigas que incluya en tu cuota mensual.

Trucos para ahorrar datos en el móvil

Por tanto, lo más prudente es que en cuanto termines de usarla te desconectes desde el equipo y la deshabilites en el menú de Ajustes de Android, deslizando el control de la derecha. Por último, desconecta el cable USB. ¡Todo bajo control!