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Mac Mini (2018), análisis y opinión

Lo mejor

  • Gran desempeño en ofimática
  • Puertos actualizados
  • Disipación de calor
  • Actualizable con eGPU

Lo peor

  • Rendimiento gráfico testimonial
  • Aumentar la RAM es una pesadilla
  • Más caro que generaciones anteriores
  • Excesivo calentamiento puntual

02/02/2019 - 10:30

Este es nuestro análisis del Mac Mini 2018. La familia Mac Mini se renueva para ofrecer la potencia de los procesadores Intel Core de octava generación. Mantienen el diseño, se actualizan por dentro y por fuera y siguen siendo los Mac más baratos.

Hasta hace poco, parecía que no volveríamos a tener la oportunidad de hacer un análisis del Mac Mini. Apple llevaba desde 2014 sin renovar le hardware del ordenador de entrada a macOS, ni por dentro ni por fuera, y parecía un equipo destinado al olvido y a quedarse como el Mac más barato. Sin embargo, con la presentación del iPad Pro 2018 llegó la renovación tanto del MacBook Air como del Mac Mini.

El diseño no cambia, ya que Apple sabe que hay auténticas granjas de Mac Mini que se disponen a modo de servidores, por lo que se ha realizado un ajuste en los componentes internos (al fin se corresponden a los tiempos que corren), un mínimo detalle de diseño y puertos que también garantizan una conectividad de esta generación.

Hemos pasado unas semanas con el equipo, y a continuación os contaremos nuestra opinión del sistema en el análisis del Mac Mini 2018, un ordenador muy interesante, pero con unos límites que debemos tener muy claros.

Mac Mini

Mac Mini 2018

El Mac Mini 2018 es la renovación de la familia de entrada al mundo macOS. Se trata de un ordenador de sobremesa de tamaño compacto que, gracias a los procesadores de octava generación de Intel, permiten cumplir en el día a día en tareas ofimáticas.

Características Mac Mini i3 Mac Mini i5 Mac Mini i7
Procesador Intel Core i3-8100B Intel Core i5-8500B Intel Core i7-8700B
GPU Intel HD 630 Intel HD 630 Intel HD 630
Memoria RAM 8 GB DDR4 a 2.666 MHz 8 GB DDR4 a 2.666 MHz 8 GB DDR4 a 2.666 MHz
Consumo 150 W 150 W 150 W
Puertos 4 x USB Tipo-C Thunderbolt 3
HDMI 2.0
Jack 3,5 mm
2 x USB 3
RJ45 Ethernet
4 x USB Tipo-C Thunderbolt 3
HDMI 2.0
Jack 3,5 mm
2 x USB 3
RJ45 Ethernet
4 x USB Tipo-C Thunderbolt 3
HDMI 2.0
Jack 3,5 mm
2 x USB 3
RJ45 Ethernet
Dimensiones 19,7 x 19,7 x 3,6 cm 19,7 x 19,7 x 3,6 cm 19,7 x 19,7 x 3,6 cm
Precio 899 euros 1.249 euros 1.489 euros

Comenzamos el análisis del Mac Mini hablando de un apartado que, tradicionalmente, tiene gran importancia en nuestros análisis. El diseño es una parte vital de la experiencia tanto en un portátil como en un teléfono móvil, pero aquí no solo no es algo tan esencial, sino que no hay mucho que podamos decir.

Y es que, por fuera, el Mac Mini 2019 es prácticamente igual que el Mac Mini de 2011, cuando se adoptó el diseño sin lector de DVD integrado. Tenemos, así, un equipo con unas dimensiones de 19,7 x 19,7 cm, un cuadrado perfecto al que debemos añadirle otros tres centímetros en el fondo del cable de alimentación y espacio para la disipación activa. De alto, tenemos un equipo de 3,6 centímetros, lo que lo hace perfecto para encajar bajo cualquier elevador de pantalla.

Análisis Mac Mini 2018

Por fuera, a excepción del color (el elegante Gris Espacial de Apple) y el LED blanco en el frontal, en la parte inferior derecha, tenemos el mismo Mac Mini que en estos últimos 7 años. Eso sí, hay dos cosas interesantes que contar. La primera es que, por fin, tenemos puertos actualizados. De izquierda a derecha, encontramos el conector de red, el puerto Ethernet, cuatro USB Tipo-C Thunderbolt 3, un HDMI 2.0, dos USB 3.0 y el conector Jack 3,5 mm.

Bajo los Thunderbolt 3 encontramos una gran ranura por la que se expulsa el aire caliente del interior del equipo, aunque lo bueno del diseño del Mac Mini es que todo el equipo es un disipador. Aunque tenemos el disipador activo, un ventilador de tipo turbina que expulsa el calor, la carcasa de aluminio, 100% reciclado, según los de Cupertino, actúa como disipador. Sí, el Mac Mini se calienta por fuera, pero no debemos preocuparnos en exceso, como veremos más adelante.

Análisis Mac Mini 2018

Si damos la vuelta al equipo, tenemos una carcasa de plástico negro que podemos retirar para actualizar la RAM. Tiene truco ya que sí, Apple nos deja cambiar los módulos de RAM, pero para acceder a ellos tenemos que desmontar gran parte del equipo, incluido el disipador, por lo que no es una operación sencilla.

Y es que, todo va envuelto en un armazón de aluminio más allá de la carcasa de aluminio que podemos tocar, lo que contribuye a que el calor no pase a la superficie de apoyo (la parte de plástico no se calienta en absoluto) y a mejorar la eficiencia como disipador pasivo. ¡Ah! Cuenta con un altavoz interno, pero es prácticamente obligatorio tener un equipo de sonido externo.

Análisis Mac Mini 2018

Apple, de nuevo, demuestra que cuenta con un gran equipo de diseño, ya que es una decisión tomada con cabeza para que el calor que desprenden los procesadores Intel del Mac Mini no ''derritan'' el equipo. Y es que, se acabó eso de montar procesadores de portátiles.

Análisis Mac Mini 2018

Lo último de Intel sin restricciones

Desde el lanzamiento del primer Mac Mini con arquitectura Intel, Apple siempre había optado por incluir las versiones de bajo consumo, para portátiles o Ultrabooks, de los procesadores de Intel. Es algo que se produjo con los Core 2 Duo, pero también con los Intel Core i. En 2014 vimos la última actualización del Mac Mini con la cuarta generación de procesadores Intel Core i para Ultrabooks, y la buena noticia es que, por fin, tenemos procesadores ''grandes'' en el Mac Mini 2018.

Análisis Mac Mini 2018

Tanto el modelo i3 como el i5 e i7 son procesadores que no cuentan con las limitaciones energéticas de los procesadores de portátiles, y así nos encontramos con el i3-8100 e i7-9700 de finales de 2017 y con el i5-8500 de mediados de este año. 

En este análisis vamos a centrarnos en el modelo de Mac Mini más barato, el del i3 con la cantidad predeterminada de memoria RAM y el SSD que viene de fábrica. Es decir, se trata del Mac Mini base de 899 euros. A continuación, os dejamos las características completas de este procesador:

Características Mac Mini i3 Mac Mini i5 Mac Mini i7
Núcleos / hilos 4 / 4 6 / 6 6 / 12
Frecuencia base 3,6 GHz 3,0 GHz 3,2 GHz
Turbo Boost - 4,1 GHz 4,6 GHz
Caché 6 MB 9 MB 12 MB
GPU
(frecuencia máxima - boost)
Intel UHD Graphics 630
350 MHz - 1,1 GHz
Intel UHD Graphics 630
350 MHz - 1,1 GHz
Intel UHD Graphics 630
350 MHz - 1,2 GHz
TDP 65 W 65 W 65 W
Temperatura máxima 100º 100º 100º
Litografía 14 nanómetros 14 nanómetros 14 nanómetros

Una de las características de muchos procesadores Intel Core de Intel es la virtualización y el Turbo Boost. La virtualización permite doblar los hilos de un procesador, por lo que si tenemos cuatro núcleos, se convierten, virtualmente, en seis para determinados procesos. El Turbo Boost es una especie de overclock automático que se realiza en situaciones muy concretas.

Esto significa que, por ejemplo el caso del Mac Mini con Intel Core i5, la frecuencia base es de 3,0 GHz, pero en condiciones concretas, como abriendo aplicaciones o realizando tareas pesadas, la frecuencia aumenta de forma automática hasta los 4,1 GHz.

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El Mac Mini 2018 con el Intel Core i3 no tiene ni una cosa... ni otra. Contamos con un procesador de cuatro núcleos y cuatro hilos que no tiene Turbo Boost y opera a una frecuencia máxima de 3,6 GHz. Ahora veremos si esta ''potencia'' es capaz de cumplir nuestras expectativas.

Algo bueno de estos procesadores es el tipo de memoria que aceptan. Los procesadores para portátiles y Ultrabooks, generalmente, solo soportan memoria LPDDR. Al ser procesadores de bajo consumo, la interfaz de memoria también lo es, ya que no tendría sentido que no fuera de esta manera.

Análisis Mac Mini 2018

Sin embargo, en estos nuevos Mac Mini, a diferencia de en los anteriores, encontramos módulos de memoria DDR4 (no LPDDR4). La frecuencia base es de 2.666 MHz, y los 8 GB que incluye el Mac Mini de base son más que suficientes para realizar casi cualquier tarea.

Rendimiento fuera de toda duda para ofimática...

Ahora bien, vamos con lo interesante, la experiencia tras el uso cotidiano y pruebas específicas con el Mac Mini i3. Estas semanas he utilizado el Mac Mini tanto para jugar como para trabajar. Esto significa que hay Chrome a pantalla completa con unas 10 pestañas en todo momento con Youtube Music de fondo, Photoshop todo el rato abierto para editar fotos, bajada/subida de archivos al canal de Dailymotion y el monitor de Intel para controlar la temperatura y el uso del procesador.

Análisis Mac Mini 2018

La experiencia, en todo momento, con estas tareas ha sido fantástica. El sistema consume unos 6 GB de la memoria, guardando una parte importante en caché, y el procesador está continuamente oscilando la frecuencia, desde los valores mínimos hasta el máximo de 3,6 GHz, aunque nunca usando más del 40% del procesador, incluso cuando estoy haciendo varias cosas a la vez. En este sentido, el rendimiento es formidable, con todas las transiciones fluidas y sin necesidad de ''esperar''' en ningún momento.

Con procesadores de texto, subida de archivos a la nube, navegador e, incluso, Photoshop para redimensionar fotografías por lotes, no hay ninguna pega. Y, para tener algo más objetivo, vamos con la tabla de test:

Benchmark Puntuación
Geekbench mononúcleo 4.684 puntos
Geekbench multinúcleo 14.154 puntos
Geekbench GPU
OpenCL
20.826 puntos
SSD Lectura: 661 MB/s
Escritura: 2.015 MB/s
SSD externo con USB tipo-C Lectura: 491 MB/s
Escritura: 529 MB/s
Tiempo de copia de archivo de 5 GB
en SSD externo con USB Tipo-C
9 segundos

Como veis, hemos querido comprobar los tiempos de copia de un archivo tanto en el SSD interno como en un SSD externo conectado mediante USB Tipo-C. Y es que, en el modelo i3, los 128 GB se quedan bastante corto en cuanto queremos tener varias aplicaciones instaladas y un par de juegos, o muchos archivos guardados.

En este sentido, el trabajo con un SSD externo es muy bueno, con unos tiempos bastante correctos, lo que nos permite ampliar de forma barata, bastante más que la opción oficial de Apple en la herramienta de configuración de equipo, el espacio disponible.

Análisis Mac Mini 2018

... pero limitado para tareas pesadas

Y... ¿qué pasa cuando intentamos exigir más de la cuenta al Intel Core i3-8100? Aquí empiezan lo interesante. El Mac, debido a herramientas como Final Cut Pro, ha sido una máquina que, tradicionalmente, ha tenido fama de ''equipo para editar''. Si queréis dar el salto de un Windows a un Mac, pero el presupuesto no llega para un MacBook Pro con GPU discreta, o el iMac con GPU discreta, el Mac Mini no es vuestro equipo.

Análisis Mac Mini 2018

La GPU Intel HD 630 con 1.536 MB de memoria compartida (es decir, de los 8 GB, ''coge'' hasta 1,5 GB de RAM) opera a una frecuencia base de 350 MHz y llega hasta los 1,1 GHz, aunque solo cuando se exprime de verdad, y los resultados tampoco son demasiado buenos.

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Esto se nota en aplicaciones que necesitan aceleración por hardware, como InDesign o Final Cut, sin ir más lejos. El tiempo que tarda en procesar los datos o una página con muchos elementos (en el caso de InDesign) es mucho mayor que en un equipo con GPU propia. Para que os hagáis una idea, hemos realizado una comparativa a la hora de editar un vídeo en 4K. Uno de los equipos es el Mac Mini con el i3. El otro es el MacBook Pro 15'' de 2017 con un procesador i7 a 2,8 GHz (procesador para portátil, de bajo consumo, con cuatro núcleos con Turbo Boost hasta 3,8 GHz) y la Radeon Pro 555 con 2.048 MB de VRAM.

Este ha sido el resultado en un vídeo de unos 10 minutos:

  Procesando vídeo 4K Exportando vídeo 4K
Mac Mini i3 2018 15 segundos 30 minutos y 54 segundos
MacBook Pro 15'' Mid 2017 10 segundos 18 minutos y 43 segundos

Como veis en este caso, aunque podemos editar vídeo en el Mac Mini 2019, la GPU ayuda, y mucho, en esta tarea, venciendo con claridad un equipo con GPU discreta. También mejora la experiencia al usar otras aplicaciones que beben de una GPU. Ahora bien, la HD 630 del Mac Mini es suficiente para conectar un monitor 4K de forma solvente.

Análisis Mac Mini 2018

Buscando el throttling en el Mac Mini 2018

Cuando Apple lanza un producto, la respuesta es brutal. Hay muchos análisis no solo por parte de medios, sino también de usuarios. Los hay que buscan el límite del producto. Y el del Mac Mini 2018 no tardó en llegar.

La semana del lanzamiento, muchos usuarios reportaron sufrir el temido thermal throttling enseguida, casi sin hacer nada. Bien, hay que matizar esto. Antes de nada, toca recordar que el thermal throttling es el punto en el que el calor generado por la CPU es tal que el propio procesador ''enciende'' el salvavidas, baja su frecuencia para reducir el calor generado y evitar daños. Se baja la temperatura de manera automática, pero también el rendimiento, claro.

Análisis del Mac Mini 2018
Cuando descargamos, el Mac se calienta algo más de lo normal.

¿Hemos encontrado thermal throttling en el Mac Mini? No. Y lo hemos buscado. En el Mac Mini i3, el modelo del que estamos hablando en todo momento, no hemos llegado a ese punto, pero sí hemos colapsado el procesador. Es decir, hemos superado los 94º y el 99% de uso de la CPU realizando lo siguiente:

  • Exportando un vídeo 4K en Final Cut Pro.
  • Grabando la pantalla del Mac con el software integrado.
  • Reproduciendo un vídeo de Youtube 4K60.
  • Navegando por 5 pestañas de Chrome.

Tras esto, el Mac se vuelve más lento, pero no por estrangulamiento térmico, sino porque no da para más. En un último intento por llegar al cacareado thermal throttling, hemos activado la previsualización en tiempo real de lo que exportamos en Final Cut, y ahí es cuando el Mac ha dicho ''basta''. Ha empezado a aparecer la rueda arcoíris (''pensando'') y se ha bloqueado el equipo, hasta que hemos salido de la captura de pantalla y hemos empezado a cerrar procesos.

Análisis del Mac Mini 2018
En este momento, el Mac Mini dijo ''basta''. Aunque, eso sí, no es un escenario que se vayan a encontrar la mayoría de usuarios.

Aún así, no llegamos al thermal throttling. ¿Esto qué significa? Que puede que no sean tan delicados como algunos daban a entender la semana del lanzamiento, ya que si maltratando el equipo de esta manera no hemos llegado al precipicio térmico, un usuario ''normal'', tampoco lo hará.

Esto no quiere decir que en cinco años, cuando la pasta térmica se degrade, no se alcance el thermal throttling con facilidad. En mi viejo MacBook Pro de 2011 se alcanza con InDesign y cuatro pestañas de Chrome abiertas, pero es lo más normal con un equipo así. Ahora bien, ¿qué pasa con las temperaturas?

Como ya hemos dicho, el equipo funciona como un gran disipador de aluminio que se combina con otro disipador activo que expulsa el aire caliente por la parte trasera. El Mac Mini con el i3 opera a unos 45-50º cuando estamos ejecutando Chrome con varias pestañas, una de ellas Youtube Music. 

Análisis del Mac Mini 2018
En reposo, o con unas pocas pestañas de Chrome, no existe calentamiento.

Cuando ejecutamos esas mismas pestañas de Chrome, pero lo combinamos con Photoshop y procesos algo más pesados, la temperatura aumenta hasta los 65º, nada que llame la atención. La cosa cambia cuando queremos editar. Como ya hemos comentado, es una de las tareas que no se le da bien al Mac Mini, y si solo tenemos Final Cut Pro renderizando un vídeo a 4K, la temperatura ronda los 88º.

¿Se calienta? Sí, pero en cuanto cerramos la aplicación pesada que ''tira'' de la GPU integrada, los valores vuelven a unos confortables 50º. Es decir, no hay problemas con la temperatura del Mac Mini 2018, al menos en nuestras pruebas. Eso sí, también hemos querido probar juegos, y ahí la cosa cambia.

¿Puedo jugar en un Mac Mini?

Aún se mantiene la creencia de que no se puede jugar a videojuegos en un Mac, pero los números dicen otra cosa. Tiendas como Steam tienen cientos de juegos para Mac, así como los que encontramos en otras plataformas, como la propia App Store de los ordenadores o la recién nacida Epic Store, con Fortnite como plato fuerte.

Sí, se puede jugar en un Mac, pero no todos los Mac están hechos para jugar. Los videojuegos hace tiempo que dejaron de consumir todos los recursos de la CPU para centrarse en el poder de la GPU, y ahí es donde, como ya hemos visto, pinchan todos los modelos del Mac Mini 2018.

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La CPU no tiene problema alguno moviendo los juegos que queramos, de hecho, son procesadores muy capaces junto a una buena GPU, pero la gráfica integrada Intel HD 630 está ahí para no sufrir cuando reproducimos vídeo a 4K y para dar un empujoncito en aplicaciones como Final Cut X. Poco más.

Hemos querido probar cinco juegos a ver qué tal se ven, y se mueven, en un equipo como el Mac Mini, con un procesador muy interesante, pero sin GPU discreta. El resultado ha sido el que nos esperábamos en los juegos más modernos, pero realmente satisfactorio en algunos de los clásicos de PC.

Así, hemos jugado a Half Life 2, Counter Strike Global Offensive, League of Legends, StarCraft II y Fortnite en el Mac Mini, y el resultado ha sido... muy desigual. Primero, os vamos a dejar la tabla de frames por segundo, assets y temperatura, y después comentamos:

Juegos Frames
por segundo
Parámetros
gráficos
Temperatura
Fortnite 18 Bajo 87º
League of Legends 60 Alto 75º
StarCraft II 35 Bajo 79º
Half Life 2 30 Alto 68º
Counter Strike: Global Offensive 29 Bajo 72º

Los números hablan por sí mismos. Los juegos que necesitan un gran ''tirón'' por parte de la GPU son los que más sufren en este equipo. Cualquier juego posterior a 2010, más o menos, consume una gran cantidad de recursos de la GPU, más que del procesador, lo que impide que equipos con gráfica integrada muevan con soltura los juegos.

Análisis del Mac Mini 2018

League of Legends está hecho para moverse con cualquier ''cosa'', por lo que podemos jugar en muy buenas condiciones en casi cualquier Mac. StarCraft II es un juego muy escalable, por lo que sí, es jugable, pero el nivel gráfico deja que desear, algo que podéis ver en las imágenes. CS:GO y Fortnite, directamente, no son jugables debido a que cualquier usuario que consiga 60 fps o 30 fps, respectivamente, tiene ventaja sobre nosotros. Half Life 2 es un juego con 14 años, y sí, iba a ir bien casi a la fuerza.

Tema aparte es el de la temperatura. Ya hemos buscado el thermal throttling en el Mac Mini, y aunque jugando no llegamos a esos límites, Fortnite es un juego que calienta bastante el Mac Mini, tanto el exterior como la parte que recibe el aire caliente. Desde luego, no vale la pena arriesgarse a nada teniendo en cuenta que no vamos a poder jugar en buenas condiciones.

Ahora bien, ¿qué pasa si convertimos el Mac Mini en una máquina para jugar? No hemos podido probarlo, pero gracias a las conexiones Thunderbolt 3, podemos conectar una eGPU a nuestro Mac, una gráfica discreta externa que sea la que provea del poder gráfico al Mac para poder hacer los cálculos de los juegos, así como echar una mano en aplicaciones pesadas como Photoshop o Final Cut.

Análisis del Mac Mini 2018

La posibilidad está ahí, pero con el equipo base, jugar a títulos exigentes, mínimamente, con la GPU es complicado. Con títulos independientes no tendremos problema, así como con juegos AAA más antiguos, pero con los actuales (y por actuales, nos referimos a los últimos ocho años) no puede.

¿Vale la pena el Mac Mini i5 y el Mac Mini i7?

Esta es la pregunta que muchos os estaréis haciendo. ¿Vale la pena desembolsar más dinero por un procesador mejor, cuando el resto de características son idénticas? La respuesta es muy simple: no. Como equipo personal tengo el Mac Mini i5 de 2018, un sistema que, como vimos al principio en la tabla comparativa de los modelos base de Mac Mini 2018, cuenta con 8 GB de RAM y un Intel Core i5 de seis núcleos y seis hilos a una frecuencia de 3,0 GHz con Turbo Boost hasta los 4,1 GHz.

Benchmark Puntuación Mac Mini i3 Puntuación Mac Mini i5
Geekbench mononúcleo 4.684 puntos 5.234 puntos
Geekbench multinúcleo 14.154 puntos 20.389 puntos
Geekbench GPU
OpenCL
20.826 puntos 20.854 puntos
SSD Lectura: 661 MB/s
Escritura: 2.015 MB/s
Lectura: 1.254 MB/s
Escritura: 2.521 MB/s
SSD externo con USB tipo-C Lectura: 491 MB/s
Escritura: 529 MB/s
Lectura: 494 MB/s
Escritura: 531 MB/s
Tiempo de copia de archivo de 5 GB
en SSD externo con USB Tipo-C
9 segundos 9 segundos

La experiencia trabajando es idéntica (aunque el SSD es más rápido, como se puede apreciar, en el i5) a la que he tenido con el Mac Mini i3, pero sin embargo hay algo curioso. Y es que, cuando se abren aplicaciones, el procesador decide meter el Turbo Boost para abrir antes todos los procesos, lo que genera un pico de temperatura y, por tanto, hace que el sistema se caliente algo más. De hecho, algo que he notado en el uso cotidiano es que el equipo con i5 funciona a unos 3-4º de media por encima del i3.

Análisis Mac Mini 2018

No hemos podido analizar el Mac Mini i7, pero aquí va la misma comparativa de edición de vídeo (el mismo de la prueba anterior) entre el Mac Mini i3 y el Mac Mini i5 para que veáis la diferencia de tiempo teniendo en cuenta el procesador y que el resto de características son idénticas:

  Procesando vídeo 4K Exportando vídeo 4K
Mac Mini i3 2018 15 segundos 30 minutos y 54 segundos
Mac Mini i5 2018 13 segundos 28 minutos y 32 segundos

¿Hay diferencia? Sí, es un procesador más capaz, pero sigue teniendo el mismo problema (y el i7) que el modelo con i3: no hay GPU discreta ni posibilidad de montar una en el configurador de Apple. La única solución es, si queréis invertir, comprar el i5 o i7 con una eGPU, aunque el presupuesto va a aumentar considerablemente.

El Mac más barato, ahora mejor que nunca

Al principio del análisis del Mac Mini 2018 comentábamos que hay que tener claro para qué queremos este equipo. Además de nuestra experiencia, hemos visto diferentes pruebas y test sintéticos que demuestran que el Mac Mini sigue siendo el Mac de entrada para personas que quieren empezar a utilizar macOS, pero no es un equipo para todo tipo de usuarios.

El diseño es espectacular, no solo porque sigue llamando, tantos años después, la atención, sino porque cuenta con un buen arsenal de puertos para expandir las posibilidades del sistema. Es un enorme disipador que logra mantener la temperatura controlada y, además, es bonito, por qué no decirlo.

Análisis Mac Mini 2018

Sus procesadores, por fin, son muy competentes, pero solo si los queremos para tareas de ofimática que no exijan rendimiento gráfico o como centro multimedia. Ahí es donde pincha el Mac Mini 2018. No podemos jugar en las mejores condiciones a juegos del último lustro, no podemos editar de manera solvente y tampoco podemos utilizar otras aplicaciones que consuman, mínimamente, de la GPU.

La integrada de Intel da para lo que da, para conectar monitores externos (UHD, eso sí) y realizar tareas de edición puntuales y sin florituras. Si no queréis editar, y queréis simplemente un Mac para escribir, trabajar en web y disfrutar de macOS, es un sistema ideal para vosotros. Si queréis un equipo para algo más, tenéis que buscar una alternativa... o comprar una GPU externa. 

Nota técnica

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