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Guía para comprar un acumulador de calor para calentar tu casa sin arruinarte

Acumuladores de calor

30/10/2021 - 10:00

Gracias a los acumuladores de calor, lo que vas a lograr es que puedan ir liberando el calor que acumulan durante un determinado tramo del día para que la estancia tenga la temperatura que tú mismo quieras. Pero estos sistemas, si no los regulas bien pueden salir caros. Vamos a ver como tenerlos sin arruinarnos.

Como te decimos estos acumuladores tienen resistencias eléctricas que van acumulando calor para liberarlo de manera progresiva después.

El problema de estos sistemas es que, si no se regulan correctamente y los acumuladores que tenemos consumen mucho, al final del mes el recibo eléctrico puede ser sorprendente y más hoy en día que la luz no está precisamente barata.

Primero vamos a conocer que son estos dispositivos, para después ver que podemos hacer para que no paguemos mucho dinero por utilizarlos.

¿Qué son y cómo funcionan?

Cuando hablamos de acumulador de calor queremos nombrar un dispositivo que es capaz de transformar la energía eléctrica en energía térmica procurando un bajo precio.

Están diseñados para que se conecte a la red eléctrica cuando la tarifa es más reducida, bien sea por el sistema normal o por discriminación horaria.

Durante el tiempo que está usando la red eléctrica va transformando toda energía en calor que almacena dentro del dispositivo.

Acumuladores de calor

Amazon

Cuando nosotros queramos, este comenzará a expulsar el calor que ha ido acumulando de manera gradual para calentar la estancia donde estamos.

Lo normal es suelte el calor por el día para que cuando llega la noche y las tarifas de luz son más baratas, vaya recargando

Si algo está claro es que en los momentos en los que los acumuladores recargan deben ser aquellos en los que la luz es más barata, por lo tanto, se deben programar para que eso ocurra, pudiendo utilizar el programador del cuadro de la vivienda o en algunos casos hasta los propios acumuladores.

Tipos de acumuladores

Es el momento de conocer que tipos de acumuladores existen hoy en día, ya que podemos ordenarlos en dos tipos, aunque existen más, ya que estos son los que se usan a nivel doméstico.

Vamos a hablaros principalmente de los acumuladores de calor dinámicos y los estáticos.

De tipo estático

Este es el sistema más tradicional y, por lo tanto, el menos sofisticado.

La verdad es que tienen una forma de trabajar con un aislamiento térmico muy simple, lo que quiere decir que expulsan calor por radiación y convección. Eso no evita que un porcentaje bastante alto del calor se pierda y utilice una parte relativamente pequeña de lo acumulado para calentar la estancia. 

Hablamos de que solo conservan en torno al 30-35% del calor. Todos estos acumuladores tienen sistemas para que el calor exterior no penetre dentro de él, evitando que enfríen lo que han acumulado.

Son eficaces para una estancia que no sea excesivamente grande, aunque tampoco podemos esperar que el calor sea muy intenso. No son muy rápidos para calentar y si estamos más de 24 horas sin hacerlos funcionar les costara bastante calentar la habitación donde estén.

Acumuladores de calor

De tipo dinámico

Son más modernos y, por lo tanto, más eficaces y capaces que los anteriores. 

En este caso se consigue aprovechar cerca del 90% de calor acumulado, es decir, una cantidad infinitamente superior a los estáticos.

La gran diferencia es que el aislamiento térmico que tiene hace que sean mucho más eficientes. En este caso los dinámicos maximizan la acumulación del calor gracias a una turbina que forma parte del sistema.

Además de todo esto, muchos de los modelos con este sistema llevan un termostato que ayuda mucho a conseguir controlar la temperatura ideal que queremos tener, para ser más o menos progresivos.

Con paneles solares

Aunque los principales son los dos anteriores que hemos visto, también tenemos los que captan el calor por medio de paneles solares, los cuales se suelen usar para calentar agua y acumularla para usarla solo en el momento de necesitarla. 

Este tipo es mucho menos usado y no demasiado fácil de ver, pero sí que es cierto que tiene una parte ecológica interesante. 

No son excesivamente aconsejables en zonas donde hay muchas heladas o donde el agua tiene excesiva dureza.

Consejos para ahorrar

Ahora que sabemos cómo funcionan, debemos ser conscientes de algunas cosas que podemos hacer para conseguir ahorrar y que la factura eléctrica no se nos dispare.

Con estos consejos que os vamos a dar, podremos tener calor en nuestra casa, pagando lo menos posible, ya que si no se corre el riesgo de ser un arma de doble filo. Es decir, calor en casa a precio de oro.

Mejor los dinámicos y con termostato

Evidentemente de las dos opciones lo mejor es optar por acumuladores dinámicos, no solo porque conservan mucho mejor el calor, sino porque con el paso del tiempo el ahorro en todos los sentidos será mayor.

Como se les puede poner termostato, es también interesante comprar los que lo lleven, sobre todo para no malgastar calor. Es decir, cuando la estancia este a una temperatura determinada, paran y ese calor lo sueltan cuando baje la temperatura.

Tarifa de más barata

Importante tener una tarifa donde la luz nos salga más barata, a poder ser por la noche, puesto que así los recargamos mientras dormimos, para que el resto del día únicamente suelten calor.

Si la luz más barata es en horas alternas, debemos programar el reloj de la casa o los propios acumuladores siempre que te dejen.

Esto quiere decir que antes de comprar cualquier tipo de acumulador, lo normal es que ya tengas todo contratado con tu compañía eléctrica.

Pon una buena temperatura

Si queremos ahorrar, lo mejor será que la temperatura que marquemos sea normal, es decir, no podemos pretender que la habitación este a 26 grados y no gastar un buen dinero.

Una temperatura de 20 o 21 grados es más que suficiente para estar a gusto en una estancia.

Evidentemente es algo a controlar, porque las temperaturas excesivamente elevadas harán que todo el calor se acabe más velozmente. 

Acumuladores de calor

Compuerta de descarga

Otra cosa que podemos hacer para gastar menos es cerrar la compuerta de descarga.

Nunca se cerrará del todo, pero si podemos controlar que el calor no salga del todo, para abrirlo cuando estemos en casa. De esta forma podremos acumular más calor, que nos puede servir para el día siguiente incluso.

Esto significa que el proceso de carga será más liviano al no necesitar tanta acumulación.

Punto medio en el cargado y descargado

Lo mejor sería tener la carga en una posición media y la descarga el mínimo.

Es decir, si podemos ponerlo así, nos aseguramos de que la descarga no se hace velozmente, con lo que podremos lograr que se acumule mayor calor y se gaste menos al tener que volver a cargar.

El secreto de este sistema es que el nivel de descarga sea suficiente para calentar la estancia, si no es así deberíamos subirlo hasta encontrar el punto justo entre el calor suficiente para la habitación y el menor nivel de descarga del calor, y por consecuencia, menos carga por la noche.

Colocación de los acumuladores

Es evidente que la colocación de los acumuladores también hace mucho, pero sí que es cierto que lo normal es que nos los instalen profesionales para que puedan calcular de que tamaño y donde es la mejor situación para el dispositivo.

Aun así, está claro que los modelos más grandes deben estar en salón, para tener los de tamaño medio en habitaciones y cocina, con los pequeños en baños o aseos.

Algunos modelos interesantes

Acumuladores de calor

Como no podía ser de otra manera en Amazon hay distintos dispositivos sumamente interesantes que pueden ser exactamente los que buscáis. 

Además, lo bueno de comprar en la mayor tienda online del mundo es que al tener una cuenta Prime, los gastos de envío os van a salir gratis.

Con todo lo que te hemos contado esperamos que puedas elegir el mejor acumulador de calor para ti y puedas tener todas las estancias de tu casa con calor de cara a unos meses donde el frío va a ser el protagonista.

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